Hermanas, el poder de lo masculino. Mbappé y su humanidad
Sobre este blog
Soy cordobesa, del barrio de Ciudad Jardín y ciudadana del mundo, los ochenta fueron mi momento; hiperactiva y poliédrica, nieta, hija, hermana, madre y compañera de destino y desde que recuerdo soy y me siento Abogada.
Pipí Calzaslargas me enseñó que también nosotras podíamos ser libres, dueñas de nuestro destino, no estar sometidas y defender a los más débiles. Llevo muchos años demandando justicia y utilizando mi voz para elevar las palabras de otros. Palabras de reivindicación, de queja, de demanda o de contestación, palabras de súplica o allanamiento, y hasta palabras de amor o desamor. Ahora y aquí seré la única dueña de las palabras que les ofrezco en este azafate, la bandeja que tanto me recuerda a mi abuela y en la que espero servirles lo que mi retina femenina enfoque sobre el pasado, el presente y el futuro de una ciudad tan singular como esta.
¿ Mi vida ? … Carpe diem amigos, que antes de lo deseable, anochecerá.
Cuando oí a Candela Peña decir el otro día que a la viagra le han dado el premio al fármaco del siglo XXI creí que era una broma. Y bueno no lo es del todo. No tiene el premio científico como tal, pero sí ha recibido multitud de reconocimientos y la revista The Scientist, por ejemplo, ha dicho que es “el fármaco más exitoso de la historia”.
Alucino. Y no solo porque se le dé tanto bombo a una pastillita vasodilatadora que lo único que hace es permitir que los señores a los que la naturaleza les dice bye en sus partes, puedan llegar a creer que la potencia ha vuelto y que seducen de verdad a mujeres que podrían ser sus hijas y hasta sus nietas ¿no se preguntan si es por su cartera? ¿El fármaco del siglo? ¡Por dios! ¿Por encima del que ha resuelto casi la diabetes, la hepatitis C, o los que han avanzado la medicina oncológica y la inmunoterapia? ¡Hasta a la pastillita del colesterol le daba yo ochenta premios antes que a la viagra!
Y claro es que no hace falta mucho para saber que las farmacéuticas están en manos de hombres ( tiene que haber muchos con problemas de ereccion ) porque no se explica de otro modo que destinen tantos recursos a investigar un fármaco tan poco trascendente para la humanidad, cuando el cincuenta por ciento de la población sufre durante media vida hemorragias mensuales y la otra media sofocos diarios, con un insoportable fuego interior que te despierta sudando a chorros, aunque fuera haga cero grado ¿dónde están las pastillitas para todo eso? ¿Dónde el fármaco que cuando tienes los pechos como dos brevas te eleve el músculo pectoral, te lo contraiga y te modifique su tensión, con un efecto “lifting” mamario?
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