Meloni, cobarde ante la mafia: la hipocresía securitaria de la extrema derecha europea
Sobre este blog
Sergio Gracia Montes es graduado en Derecho por la Universidad de Córdoba. En 2018 impulsa desde Córdoba el Centro de Investigación de la Extrema Derecha (Cinved), con el que analiza y estudia los movimientos populistas y extremistas en España y a nivel internacional. Gracia cuenta con amplia formación en materia religiosa, política y de derechos humanos, e interviene en medios nacionales (Cuatro, La Sexta, Huffington Post, El Independiente, El Confidencial o El Temps) como experto en fanatismos y movimientos de ultraderecha.
Parece cuanto menos irrisorio, que Meloni, Tajani y el resto de representantes de los 22 países que firmaron la carta contra España no se miraran primero al espejo y analizasen su presión migratoria y sus propios grupos criminales que migran a terceros países, por ejemplo, España. Hay que ser muy torpe, para no querer ver que el acto llevado a cabo por 50.000 personas fue un acto coordinado por terceros países, y querer venderlo como un efecto llamada por las políticas desarrolladas por España ¿Cómo es posible que 50.000 personas se concentraran a la misma hora y día en el control de acceso y nadie viera ni hiciese nada? Repito, hay que ser muy torpe.
Cuando Meloni convierte a España en una amenaza para la seguridad italiana, conviene invertir la pregunta: ¿Qué riesgos para la seguridad española proceden de ciudadanos italianos ingresados en organizaciones mafiosas que se instalan, se ocultan o desarrollan sus negocios criminales en nuestro territorio?
No hablamos de una hipótesis racial como lo hace Meloni y otros “socios” o “aliados” europeos, ni de una sospecha contra los italianos ni una multitud empobrecida que cruza una frontera. Hablamos de estructuras criminales concretas como la Cosa Nostra, la Camorra o la ‘Ndrangheta que han utilizado y utilizan España como lugar de residencia, refugio, inversión, narcotráfico, blanqueo y conexión con otras conexiones delictivas.
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