Borges y el valor de lo perdido
Sobre este blog
Soy ingeniero agrónomo y sociólogo. Me gusta la literatura y la astronomía, y construyo relojes de sol. Disfruto contemplando el cielo nocturno, pero procuro tener siempre los pies en la tierra. He sido investigador del IESA-CSIC hasta mi jubilación. En mi blog, analizaré la sociedad de nuestro tiempo, mediante ensayos y tribunas de opinión. También publicaré relatos de ficción para iluminar aquellos aspectos de la realidad que las ciencias sociales no permiten captar.
Cosmopoética 2026 está dedicada al escritor argentino Jorge Luis Borges, de cuya muerte se cumplen 40 años. El título del certamen de este año “Inventar la alegría” corresponde precisamente a un verso del soneto de Borges dedicado al vino.
La elección me parece un acierto por cuanto Borges, polifacético y poliédrico, es tan poeta, como narrador. En su poesía subyace una voz narrativa, al igual que en sus cuentos y relatos se puede descubrir una voz lírica que despierta emoción en el lector.
Borges cultivó muchos campos de la literatura, entre ellos el cuento y el relato breve, dejando en ellos la impronta de su imaginación desbordante y su gran capacidad para la ficción y la inventiva, además del uso magistral de la paradoja. Fue asimismo un gran ensayista y un prolijo conferenciante de temas muy diversos, dada su curiosidad sin límite.
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