La Navidad: un gran momento para retomar a los Suicidio

Permitidme que os cuente como fue. Hay un cuerpo girando en la cocina, al final de una cuerda, atado a una viga. A los pies del cuerpo inerte, y junto a dos bolsas del Zara y tres del Aromas, hay una nota escrita de su puño y letra. En dicha nota nos narra sus últimos quince minutos de vida, los mismos que tardó en ir desde la sexta planta del Corte Inglés a su casa. En una prosa escrita de forma muy torpe, se puede leer:

"De camino a casa, en apenas 15 minutos, he visto:

- Dos coros de activistas rocieros, formando una melé, y cantando villancicos a las puertas de los bancos.

- Una bandeja repleta de los conocidos como "zurullos de coña". Me he acordado de inmediato de una escena de Saló o los 120 días de Sodoma, de Pier Paolo Pasolini, que me gustaría olvidar. No le he querido preguntar al vendedor, por miedo al ya clásico chiste "lo siento, no trabajo ese artículo".

- Dos operarios de una conocida empresa de electricidad de Puente Genil subiendo la luz (mucho más de un rácano 2 %), hasta izarla tres pisos por encima de mi cabeza.

- Cinco niños tirando explosivos. He sentido mis más oscuros deseos de pegarles una bofetada con la mano abierta. Me he contenido por el qué dirán de sus padres.

- Cinco Niños Jesús, diez Papa Noeles y cuarenta y cinco Reyes Magos colgando de un hilo, al borde del suicidio."

En resumen: activistas, clásicos, electricos, oscuros, suicicide.

http://www.youtube.com/watch?v=1woMEExMZXg

El grupo Suicide está compuesto por el dúo Martin Rev y Alan Vega. Formados en Nueva York a principio de los setenta, han firmado alguno de los mejores discos de rock arisco de toda la historia. Los sintetizadores y el teclado de Rev escupen sonidos más sucios que la potota,  acompasados por los talentosos chillidos guturales del señor Vega. Una cuidada imagen, como de recién salidos de un after a las doce del mediodía, y unas letras de pesadilla. Como la de Frankie Teardrop, donde relatan la vida de un hombre que tiene dos trabajos y ni siquiera así llega a fin de mes. Suena actual, ¿verdad?.

No son un grupo del gusto de todos, e incluso se ha cuestionado en más de una ocasión, por voces acreditadas, que puedan gustar a alguien. Los defensores de esta última teoría justifican el hecho de que alguien les muestre afecto, como una fachada arty de modernez aberrante. Si aún os faltan regalos que comprar a vuestros seres queridos, ya estáis tardando en ir a vuestra tienda de discos favorita y arrasar con la discografía de este combo neoyorquino.

   "Alan, vamonos para casa que ya es de día. A ver quién es el guapo que me acuesta a mí ahora."

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Publicado el
5 de enero de 2014 - 07:00 h
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