Has elegido la edición de . Verás las noticias de esta portada en el módulo de ediciones locales de la home de elDiario.es.
Sobre este blog

Raúl Ruiz Rodríguez (raul@relevado4.es) es uno de los profesionales pioneros de la transformación digital en España. Con más de 25 años de experiencia en medios de comunicación, marketing, estrategia e innovación comercial, ha desarrollado su carrera ayudando a empresas y grupos editoriales a reinventar sus modelos de ingresos, modernizar sus estructuras comerciales y aprovechar las tecnologías emergentes para crecer.

Comenzó su trayectoria en los primeros años de Internet en España, allá por 1998. Posteriormente, consolidó su experiencia en el sector de medios, ocupando puestos directivos en Vocento, PRISA, Vozpópuli, Secuoya Nexus o Zinet Media Group, donde dirigió equipos de ventas/Marketing, expansión , desarrollo de negocio gestionando carteras de grandes clientes y proyectos con marcas como Kia, Movistar, BBVA, Endesa, Heineken o Repsol.

En 2021 fundó Relevado4 para ayudar a los medios de comunicación a redefinir sus modelos de ingresos y sus estructuras comerciales. Esta experiencia, basada en transformación, innovación y optimización de ventas, es totalmente aplicable a cualquier sector que necesite modernizar sus procesos comerciales, incorporar nuevas tecnologías y mejorar su rendimiento.

Todo empezó con una conversación sobre Nietzsche, la IA y un grupo de chavales de 18 años

Raúl Ruiz

0

Sobre este blog

Raúl Ruiz Rodríguez (raul@relevado4.es) es uno de los profesionales pioneros de la transformación digital en España. Con más de 25 años de experiencia en medios de comunicación, marketing, estrategia e innovación comercial, ha desarrollado su carrera ayudando a empresas y grupos editoriales a reinventar sus modelos de ingresos, modernizar sus estructuras comerciales y aprovechar las tecnologías emergentes para crecer.

Comenzó su trayectoria en los primeros años de Internet en España, allá por 1998. Posteriormente, consolidó su experiencia en el sector de medios, ocupando puestos directivos en Vocento, PRISA, Vozpópuli, Secuoya Nexus o Zinet Media Group, donde dirigió equipos de ventas/Marketing, expansión , desarrollo de negocio gestionando carteras de grandes clientes y proyectos con marcas como Kia, Movistar, BBVA, Endesa, Heineken o Repsol.

En 2021 fundó Relevado4 para ayudar a los medios de comunicación a redefinir sus modelos de ingresos y sus estructuras comerciales. Esta experiencia, basada en transformación, innovación y optimización de ventas, es totalmente aplicable a cualquier sector que necesite modernizar sus procesos comerciales, incorporar nuevas tecnologías y mejorar su rendimiento.

Era este sábado, algo tarde. Quedábamos unos cuantos alrededor de una mesa, con una copa de vino delante y un grupo de chavales de dieciocho años, amigos de la hija de un amigo hablando de IA, de Nietzsche, del futuro y de cómo será el mundo dentro de veinte años. Me llamó la atención una cosa. No discutían sobre ChatGPT, ni sobre cuál era la mejor herramienta, ni siquiera sobre si la IA destruirá empleo. Nada de eso. La conversación acabó derivando hacia una pregunta mucho más sencilla y, al mismo tiempo, mucho más difícil: ¿qué significa realmente ser inteligente? Y entonces me di cuenta de algo, llamarme observador…

Llevo más de dos años hablando prácticamente a diario de IA,de modelos cada vez más potentes, de agentes autónomos, de automatización, de productividad, de software que escribe código, diseña campañas, analiza contratos o responde preguntas complejas. Sin embargo, dedicamos muy poco tiempo a definir aquello que, supuestamente, estamos intentando reproducir. ¿Qué entendemos exactamente por inteligencia?

Responder rápido no es necesariamente ser inteligente. Memorizar tampoco resolver cálculos complejos, escribir un texto brillante o tener siempre una respuesta preparada tampoco parecen suficientes. Si alguien es capaz de recordar millones de libros, pero es incapaz de distinguir qué es importante y qué no, ¿es realmente inteligente?. Si otra persona encuentra siempre la respuesta correcta, pero nunca sabe formular la pregunta adecuada, ¿podemos decir que lo es? . Quizá, pude ser, llevamos demasiado tiempo confundiendo conocimiento con inteligencia, y creo que esa confusión va mucho más allá de un debate filosófico. También , en mi opinión, explica buena parte de cómo hemos construido nuestras empresas, nuestras profesiones e incluso nuestra economía. Durante décadas hemos dado por hecho que el valor estaba en acumular conocimiento, incorporar especialistas o reunir más información que los demás. Pero ¿y si nunca fue exactamente así?