Psiconutrición y creatividad para cuidar la mente: el método de la clínica cordobesa Healim
Buscar ayuda psicológica sigue siendo, para mucha gente, una decisión que se aplaza durante meses. Curiosamente, la historia de Healim arranca con una duda parecida, pero del otro lado de la mesa. Marta Rosales (colegiada nº AN11958) acababa de terminar el máster que la habilitaba para ejercer cuando una chica a la que conocía desde hacía años le escribió para pedirle sesiones de terapia. Su primera respuesta fue que no. “Al final, cuando sales del máster no te sientes preparada, creo que es algo que nos pasa a todos los psicólogos”, explica. Fue una profesora de la facultad quien la empujó a decir que sí, y aquella sesión que estuvo a punto de no existir es, en sus propias palabras, el inicio de Healim.
El proyecto tomó forma en 2023 con la terapia psicológica online como punto de partida, aunque la hoja de ruta ya contemplaba el resto: la idea era consolidar primero la psicología e ir sumando después nutrición, consulta presencial y talleres. Lo que no esperaban era el ritmo, porque la acogida fue mejor y más rápida de lo previsto, y la mirada conjunta de psicología y nutrición encajó antes de lo que pensaban. Hoy, el equipo lo forman tres psicólogas y una nutricionista, un grupo de profesionales que, respaldado por las áreas de dirección y marketing, ha atendido a más de 500 personas de múltiples países desde que el proyecto echó a andar.
Healim está especializada en diversas áreas de la psicología y la nutrición, entre las que destacan trastornos de conducta alimentaria, trauma y apego, problemas de pareja, gestión emocional o violencia de género, y siempre desde un enfoque integrador. “En Healim vemos a la persona como un todo, no como un trastorno”, resume Rosales. En esa frase está la razón de que la clínica reúna especialidades distintas: que cada persona sea atendida por la profesional que mejor encaja con lo que necesita, y no por la que estuviera disponible.
Ese planteamiento tiene nombre propio en la clínica: psiconutrición. No se trata de un profesional que sea psicólogo y nutricionista a la vez, sino de dos ramas que trabajan coordinadas sobre un mismo caso, con una frecuencia que se decide con cada paciente. “El psicólogo hace su parte de terapia psicológica y el nutricionista su parte de nutrición”, resume Rosales. Ese contacto entre ambas especialidades evita que quien acude siga dos tratamientos paralelos que no se hablan entre sí, y no hace falta llegar con un diagnóstico para que tenga sentido: lo que se trabaja no es solo lo que se come, sino la relación con el propio cuerpo.
Talleres para unir, compartir y crear
El otro pilar son los talleres psicocreativos, que empezaron a finales de 2025 y ya suman nueve ediciones y más de 120 participantes, con la intención de sostener uno al mes salvo en vacaciones. Nacieron de algo que Rosales veía repetirse en consulta: “Observamos cada vez más un sentimiento generalizado de soledad en la sociedad actual. De ahí nacieron los talleres psicocreativos: como respuesta a esa soledad y como espacios seguros donde compartir”. Cada sesión cruza una charla guiada por una profesional de la salud mental con dinámicas de grupo y una parte más creativa, “siempre con la idea de fusionar salud mental con creatividad, que creo que es el elemento diferencial”.
La fórmula también ha salido de la consulta. En marzo llevaron uno a Villanueva de Córdoba junto al área de Igualdad del Ayuntamiento con motivo del 8M, y han hecho otros para plantillas de empresas de los sectores tecnológico y de la salud física. Septiembre trae dos citas seguidas, ambas a las diez de la mañana y con brunch incluido: el domingo 20, 'Aprender a habitarte', sobre autoestima y diálogo interno, en la que cada participante pinta su propio espejo; y el 27, 'Florecer', una charla sobre crecimiento personal a partir de la metáfora del jardín interior en la que cada participante pinta un macetero y planta una flor. Sobre ambos, eso sí, Rosales repite siempre la misma condición: son un complemento a la terapia, “nunca un sustituto de ella”.
De Malta a Chile sin salir de Córdoba
La consulta online, una de las señas de identidad de la clínica desde sus inicios, no nació como un reclamo comercial, sino como respuesta a un límite bastante simple: de forma presencial solo pueden atender en Córdoba. Desde la pandemia, además, la terapia a distancia no ha dejado de crecer, y hoy Healim la ofrece tanto en psicología como en nutrición. Les han escrito desde Malta, Polonia, México, Alemania, Italia, Suiza, Inglaterra y Chile. “Son principalmente personas españolas que viven en otros países y buscan alguien de su país que les atienda de manera online”, explica Rosales.
Aunque detrás de esa elección no siempre hay kilómetros. Rosales apunta que muchas personas se deciden por la videollamada simplemente por comodidad, porque les cuesta desplazarse o porque encajarla en su día a día es más fácil que reservar una tarde. El formato tiene, eso sí, un límite claro: los talleres psicocreativos solo se hacen presenciales. Alguna persona desde el extranjero ha llegado a preguntar si podía sumarse por pantalla, pero la parte creativa exige tener los materiales sobre la mesa. Para quienes no pueden acercarse, la clínica mantiene otros recursos y cursos en su web.
La consulta de Healim está en la calle La Bodega, 6, y atiende también en modalidad online. Toda la información sobre los talleres se puede encontrar en su página web o sus redes sociales.
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