Has elegido la edición de . Verás las noticias de esta portada en el módulo de ediciones locales de la home de elDiario.es.

Los vecinos de El Zumbacón tumban los aparcamientos para residentes tras una caótica y esperpéntica votación

Votación por la zona de aparcamiento en el barrio del Zumbacón

Alejandra Luque

0

Los vecinos de la zona de El Zumbacón no aprueban una zona de aparcamiento para residentes. Lo vivido este domingo en el CEIP Alcalde Pedro Barbudo perfectamente podría haber sido el epílogo de un capítulo de Aquí no hay quien viva. Aunque la escena pudiera rozar lo esperpéntico, la polémica creación de una Zona de Aparcamiento Vecinal (ZAV) ha terminado por soliviantar a todo el barrio de El Zumbacón, tanto por las formas como por el fondo del proceso. Desde antes de las 9:00, decenas de vecinos se han agolpado a las puertas del colegio. El sentir generalizado a la entrada era de confusión y malestar: “¿Qué vamos a votar exactamente? ¿Que no queremos el decreto pospuesto de la ZAV o que no queremos la ZAV?”. La papeleta que debía introducirse en una urna abierta solo recogía una pregunta simple: aparcamiento vecinal, sí o no.

El ambiente se ha ido caldeando por momentos, llegando a producirse un amago de suspensión de la votación y la dimisión en bloque de la actual junta directiva de la asociación vecinal. El detonante ha sido la protesta de un buen grupo de residentes que reclamaba que, si la junta planeaba abandonar sus cargos próximamente, la consulta debería haber sido convocada e impulsada por la nueva directiva. El sentir general era el mismo: “¿Qué vamos a votar?”. Ha habido quienes se han acercado hasta este colegio público sin saber realmente en qué consistía la asamblea.

Tras lograr calmar los ánimos, el proceso ha continuado rodeado de continuas “irregularidades” e incidentes. Según el folleto difundido previamente por la organización, solo podía votar una persona por cada número de casa de las siguientes vías: las avenidas Virgen de Linares y de la Igualdad, y las calles Espiel, Valsequillo, La Granjuela, Alhondiguilla, Villaharta, El Vacar y Balanzona. El propio folleto marcaba además excepciones muy concretas: en el caso de los bloques 13 y 15 de la calle Balanzona, la Avenida de la Igualdad número 2 y los pisos militares, únicamente podían votar las personas que ostentaran la presidencia de dichos bloques o comunidades.

Votación por la zona de aparcamiento en el barrio de El Zumbacón

Estas restricciones han terminado por encender la mecha de la polémica. Según han relatado varios asistentes, al inicio de la jornada al menos una mujer ha votado sin que se le requiriera el DNI, una condición indispensable según el folleto difundido por la asociación. A otra vecina se le ha denegado el voto argumentando que su marido ya había participado. Ante esto, esta vecina ha recriminado al presidente de la asociación que a su propio sobrino sí se le había permitido votar a pesar de convivir con otra persona que ya lo había hecho. De igual modo, hacia el final de la jornada electoral, un padre y su hijo pudieron votar de forma independiente. “Esta votación es una pantomima”, ha denunciado un residente.

Por otro lado, vecinos de los pisos militares y de promociones del entorno como las de Almogávar Homes han criticado con dureza la imposibilidad de votar con normalidad. “Aunque tengamos cochera privada, también peleamos para que nuestros familiares puedan venir a visitarnos sin encontrarse con que, por decreto, no pueden aparcar”, explicaban.

La tensión ha sido tal que ha derivado en enfrentamientos directos. Desde el inicio de la votación, una joven ha grabado cómo se han ido depositando los votos en la urna de plástico, algo que le ha recriminado una vecina cuando ha ido a soltar su papeleta. La joven le ha tenido que reiterar en varias ocasiones que solo grababa el proceso y en ningún momento las caras de los asistentes. Junto a la misma mesa de votación, la acalorada discusión entre un vecino y un miembro de la asociación ha obligado a la intervención de otros presentes para evitar que llegaran a las manos. Aunque algunos residentes han confirmado a este periódico que han llamado a la Policía Local, los agentes les habrían asegurado que no era “su competencia” acudir a este tipo de actos vecinales.

Votación por la zona de aparcamiento en el barrio de El Zumbacón

El recuento final, escrutado por un nutrido grupo de vecinos entre recelos y protestas, ha arrojado un resultado más que previsible: 142 votos en contra del aparcamiento vecinal frente a solo 30 a favor. “En este barrio nunca ha habido problemas y mira cómo estamos ahora por como se han hecho las cosas”, lamentaba un vecino al término de la jornada. Otro ha coincidido en la misma línea: “Ahora resulta que vamos a privatizar los barrios y no se va a poder ni aparcar”. La indignación mayoritaria de los vecinos apuntaba a la inacción del Ayuntamiento por haber dejado una cuestión trascendental y divisiva en manos de la propia asociación de vecinos.

Esta situación hunde sus raíces en un largo historial de idas y venidas por parte del Consistorio. Ya en 2023, el Ayuntamiento anunció una zona de aparcamiento vecinal para El Zumbacón equipada con seis cámaras de lectura de matrículas (tres de entrada y tres de salida) para controlar el tiempo de estacionamiento, un sistema del que posteriormente no se ha vuelto a saber nada. La situación dio un vuelco en 2026: el Ayuntamiento aprobó formalmente la ZAV, pero terminó suspendiendo su entrada en vigor en julio de 2026, antes de que llegara a implantarse de forma efectiva. Pese a esta suspensión, la falta de claridad y las dudas sobre la existencia de actas previas favorables desde 2022 han mantenido la crispación en un barrio que exige transparencia y soluciones definitivas.

Etiquetas
stats