Has elegido la edición de . Verás las noticias de esta portada en el módulo de ediciones locales de la home de elDiario.es.
La portada de mañana
Acceder
Lee ya las noticias de mañana
Sobre este blog

Raúl Ruiz Rodríguez (raul@relevado4.es) es uno de los profesionales pioneros de la transformación digital en España. Con más de 25 años de experiencia en medios de comunicación, marketing, estrategia e innovación comercial, ha desarrollado su carrera ayudando a empresas y grupos editoriales a reinventar sus modelos de ingresos, modernizar sus estructuras comerciales y aprovechar las tecnologías emergentes para crecer.

Comenzó su trayectoria en los primeros años de Internet en España, allá por 1998. Posteriormente, consolidó su experiencia en el sector de medios, ocupando puestos directivos en Vocento, PRISA, Vozpópuli, Secuoya Nexus o Zinet Media Group, donde dirigió equipos de ventas/Marketing, expansión , desarrollo de negocio gestionando carteras de grandes clientes y proyectos con marcas como Kia, Movistar, BBVA, Endesa, Heineken o Repsol.

En 2021 fundó Relevado4 para ayudar a los medios de comunicación a redefinir sus modelos de ingresos y sus estructuras comerciales. Esta experiencia, basada en transformación, innovación y optimización de ventas, es totalmente aplicable a cualquier sector que necesite modernizar sus procesos comerciales, incorporar nuevas tecnologías y mejorar su rendimiento.

De ChatGPT a economías autónomas: las cuatro fases de la IA

Inteligencia Artificial

Raúl Ruiz

10 de mayo de 2026 21:30 h

0

Estamos empezando a recorrer una evolución de la IA mucho más profunda de lo que parece y, probablemente, mucho más rápida de lo que esperamos. Aun así, seguimos interpretando todo esto desde una fase todavía muy inicial. Por hacer un paralelismo con la evolución de Internet, quizá podríamos resumirlo así.

La IA 1.0 es la fase de la IA como herramienta. Es la etapa más visible ahora mismo. Usamos IA para escribir, resumir, programar, diseñar, automatizar pequeñas tareas o aumentar productividad. ChatGPT, Gemini, Copilot . La IA responde, pero seguimos siendo nosotros quienes dirigimos constantemente. Es una lógica de “productividad aumentada”. La inteligencia artificial todavía funciona como una herramienta avanzada dentro de estructuras económicas completamente humanas, pero, sinceramente, creo que dentro de unos años veremos esta etapa casi como la prehistoria de todo lo que viene después….Web ladrillos.

 La IA 2.0 es la fase de los agentes especializados. Aquí la IA deja de limitarse a responder y empieza a actuar. Aparecen agentes capaces de reservar, investigar, conectar APIs, coordinar workflows, supervisar tareas repetitivas, reorganizar procesos, ejecutar operaciones simples o trabajar sobre objetivos. Y aquí empieza un cambio importante, que es menos prompting constante y más autonomía operativa. La IA deja de ser una herramienta pasiva y empieza a convertirse en una pequeña unidad operativa digital. Y eso cambia mucho más que la productividad, porque empieza a sustituir parcialmente coordinación humana. Todavía dependemos mucho de supervisión humana, claro, pero la dirección parece evidente.

La IA 3.0 sería la economía de agentes y creo que ahí es donde empieza realmente la transformación profunda. Los agentes dejan de funcionar de forma aislada y comienzan a coordinarse entre sí. Cuando eso ocurra a escala cambiará la velocidad de la economía, la estructura de costes, la intermediación, la coordinación y la propia lógica del mercado. Tendremos agentes financieros, logísticos, comerciales, energéticos, legales, operativos, sanitarios o publicitarios interactuando continuamente mientras negocian, optimizan, reorganizan recursos, ajustan precios, coordinan operaciones y ejecutan decisiones en tiempo real. La leche! Y aquí aparece algo enorme, la economía deja de moverse únicamente a velocidad humana, porque los agentes no necesitan reuniones, horarios, validaciones lentas ni cadenas infinitas de coordinación. Simplemente, operan continuamente

En mi opinión, esta fase llegará muchísimo antes de lo que pensamos, de hecho, ya empiezan a verse señales muy claras: startups diminutas con outputs gigantescos, modelos “solo founders”, automatización extrema, empresas donde una persona hace el trabajo de diez u organizaciones diseñadas directamente alrededor de IA desde el principio. Y, aun así, creo que la fase realmente importante es la siguiente.

La IA 4.0 será probablemente la etapa de economías autónomas coordinadas por inteligencia artificial. Aquí aparece probablemente una de las preguntas más importantes de las próximas décadas : ¿qué sistema económico emerge cuando gran parte de la coordinación, análisis, negociación y ejecución empieza a ser realizada por sistemas inteligentes coordinándose entre sí?

Toda nuestra economía se ha construido sobre una idea muy simple, sencilla y obvia, las personas eran necesarias para que todo funcionara. Las empresas existían porque hacían falta humanos para coordinar equipos, tomar decisiones, supervisar procesos, negociar, analizar información y ejecutar trabajo. En el fondo, el sistema económico funcionaba porque las personas eran el motor operativo de todo.

Pero la IA 4.0 empieza a cambiar precisamente eso. Ya no hablamos solo de herramientas ni siquiera de agentes especializados, serán sistemas económicos donde gran parte de la actividad operativa funciona mediante redes de inteligencia artificial coordinándose en tiempo real. Esto llegará mucho antes de lo que imagínanos, de verdad aún no somos conscientes de la velocidad a la que esto puede llegar . Solemos mirar el futuro como algo gradual, pero las infraestructuras tecnológicas no evolucionan linealmente. Internet tardó años en desplegar todas sus consecuencias reales porque necesitaba infraestructura, conectividad, dispositivos, y, sobre todo, cultura digital y masa crítica. La IA, sin embargo, evoluciona sobre una infraestructura global que ya existe, donde Internet ya está desplegado, la nube ya existe, los datos , las APIs y las plataformas existen y por eso la curva probablemente será muchísimo más rápida.

De hecho, si miramos alrededor, ya estamos viendo señales: organizaciones ultrapequeñas generando ingresos millonarios, agentes capaces de ejecutar workflows completos, sistemas coordinando operaciones sin intervención humana constante o automatización cognitiva entrando en sectores enteros.

Esto solo el principio. Cuando los agentes comiencen a coordinarse masivamente entre sí, aparecerá algo completamente nuevo, mercados funcionando parcialmente a velocidad algorítmica. Imaginemos agentes financieros moviendo liquidez continuamente, agentes energéticos negociando consumo en tiempo real, agentes logísticos reorganizando rutas dinámicamente, agentes comerciales ajustando campañas automáticamente o agentes legales supervisando cumplimiento normativo en tiempo real. Alguien dirá, “ya existen algo parecido en la actualidad”. Pues no. La diferencia de la IA 4.0 frente a la automatización actual es que ya no hablamos de sistemas aislados ejecutando tareas concretas bajo reglas fijas, sino de redes de agentes inteligentes capaces de coordinarse entre sí, interpretar contexto, tomar decisiones operativas y reorganizar procesos completos en tiempo real, acercándonos por primera vez a una economía parcialmente autónoma funcionando más allá de los ritmos humanos tradicionales. Todo funcionando simultáneamente, optimizado y coordinado automáticamente, y aquí, amigos, cambia algo enorme porque la economía deja de depender completamente de los ritmos humanos.

Gran parte del sistema actual está diseñado alrededor de nuestras limitaciones, tiempos de decisión, capacidad cognitiva, coordinación lenta, horarios, burocracia o supervisión humana, pero con la IA 4.0 puede reducir radicalmente muchas de esas barreras históricas. Eso afecta prácticamente a todo, desde el empleo, tamaño de las empresas, productividad, distribución de riqueza, mercados, consumo, intermediación e incluso al propio concepto de trabajo.

Al final, si cada vez más parte de la economía empieza a funcionar mediante sistemas autónomos coordinándose entre sí, muchas de las bases sobre las que hemos construido el capitalismo moderno empiezan a tambalearse.

Y esto está, probablemente , mucho más cerca de lo que parece, porque todavía seguimos mirando la IA como una herramienta de productividad cuando quizá estamos empezando a construir una nueva infraestructura económica basada en inteligencia artificial coordinándose a escala global. Y si eso ocurre, el gran debate del futuro ya no será tecnológico, será económico, político y civilizatorio.

Sobre este blog

Raúl Ruiz Rodríguez (raul@relevado4.es) es uno de los profesionales pioneros de la transformación digital en España. Con más de 25 años de experiencia en medios de comunicación, marketing, estrategia e innovación comercial, ha desarrollado su carrera ayudando a empresas y grupos editoriales a reinventar sus modelos de ingresos, modernizar sus estructuras comerciales y aprovechar las tecnologías emergentes para crecer.

Comenzó su trayectoria en los primeros años de Internet en España, allá por 1998. Posteriormente, consolidó su experiencia en el sector de medios, ocupando puestos directivos en Vocento, PRISA, Vozpópuli, Secuoya Nexus o Zinet Media Group, donde dirigió equipos de ventas/Marketing, expansión , desarrollo de negocio gestionando carteras de grandes clientes y proyectos con marcas como Kia, Movistar, BBVA, Endesa, Heineken o Repsol.

En 2021 fundó Relevado4 para ayudar a los medios de comunicación a redefinir sus modelos de ingresos y sus estructuras comerciales. Esta experiencia, basada en transformación, innovación y optimización de ventas, es totalmente aplicable a cualquier sector que necesite modernizar sus procesos comerciales, incorporar nuevas tecnologías y mejorar su rendimiento.

Autores

Etiquetas
stats