Jesús Machado: “Por ganar la Copa de Europa de tenis de mesa nos dieron un premio ridículo de 4.000 euros”
Nunca es fácil recorrer un camino desconocido en tu municipio, ciudad o incluso en toda la provincia. Además, los deportes minoritarios hacen que el apoyo económico sea menor que en otros deportes, como es el caso del fútbol o baloncesto. Tanto es así que el tenis de mesa es una disciplina extendida en Andalucía, pero sobre todo por el gran dominio de un equipo cordobés: el Real Club Priego Tenis de Mesa.
El club prieguense tiene una larga trayectoria en el tenis de mesa nacional. Con once títulos de la Superdivisión masculina -la máxima categoría de este deporte a nivel español- y diez Copas del Rey, el Real Club Priego Tenis de Mesa es el equipo más laureado de España. De hecho, ahora mismo su dominio es incontestable, ganando, incluso, su primer título europeo esta temporada con la consecución de la Copa de Europa.
Ahora bien, aquí también entra en acción de que no deja de ser un deporte minoritario. Mientras que por ganar la segunda competición europea en fútbol o baloncesto dan como premio en metálico más de un millón de euros, en tenis de mesa tan solo dan al campeón 4.000 euros, 1.000 euros menos que por levantar la Superdivisión masculina. “Un premio ridículo”, relata Jesús Machado, presidente de un Real Club Priego Tenis de Mesa que ha contado su historia a los micrófonos de Cordópolis. Jugador en su anterior etapa y ahora actual dirigente. Perteneciente a la mítica familia Machado, la familia que ha puesto a Priego en el mapa de este deporte a nivel nacional y continental.
PREGUNTA. Una entrevista que viene de un momento bastante tenso porque han sido unas semanas intensas. Pero se ha hablado de lo que os interesa: tenis de mesa, de Priego y de Córdoba. Un largo camino que continuará en un futuro, pero sí que ha conseguido frutos continentales en esta temporada. ¿Cómo fue el comienzo en este deporte?
RESPUESTA. Pues ese comienzo fue muy bonito porque éramos niños y, cuando eres niño, pues todo es felicidad, todo es jugar y todo es alegría. Entonces, eran comienzos muy bonitos, rodeado de mi hermano en un club de un empresario que había en Priego. Y entonces, pues bueno, los comienzos fueron muy chulos porque yo empecé viendo a mi hermano Manolo jugar; después Carlos me vio jugar a mí y José Luis se enganchó con nosotros, con Miguel Ángel y conmigo. Y entonces, pues bueno, siempre han sido unos años muy bonitos que recordaré, que no se me olvidarán nunca... Pues esos viajes en coche interminables de Priego a Galicia o de Priego a Barcelona para jugar campeonatos cuando teníamos esos 8, 9 o 10 añitos. Jugar campeonatos y entonces son muchos años hablando de, y viviendo y viendo, tenis de mesa.
P. ¿Qué sentías tú en ese momento y cómo vivíais esos viajes tan largos?
R. Pues lo vivíamos con muchísima ilusión, porque yo me acuerdo de esos viajes que te comentaba anteriormente en coche, en los que hacía 800 o 1.000 kilómetros desde Priego a lo mejor a Ponferrada, o de Priego a Ferrol cuando había campeonato de España. O mi primer campeonato de España en el 84 en Segovia; pues lo vivíamos con mucha ilusión porque íbamos en coche, parábamos pues a descansar, íbamos contando chistes, anécdotas... y la verdad es que después estaba la convivencia cuando llegabas al hotel o en el propio pabellón con los compañeros. Entonces, eran años muy felices en los que lo importante era llevar tus estudios al día y ya tus padres pues te dejaban que fueses a entrenar, que fueses a competir y demás. Y la verdad es que es una época muy bonita que no voy a olvidar nunca.
El tenis de mesa ha cambiado y ahora no es demasiado atractivo
P. Se siente de forma diferente ahora que antes, ¿no?
R. Claro, es que es diferente. Ten en cuenta que hace muchos años, pues claro, no había tanta disciplina, era un poco más relax. Sí es verdad que competíamos y entrenábamos de manera muy seria, pero sí es verdad que ahora es totalmente diferente porque ahora, digamos, el tenis de mesa se ha profesionalizado un poquito más. Y entonces ahora es todo un poco más medido, más analizado y, por tanto, pues es diferente.
P. ¿En qué ha cambiado el tenis de mesa de cuando tú empezaste a jugar a ahora?
R. Pues ha cambiado mucho. Ha cambiado porque cada vez el tenis de mesa es más rápido, cada vez se juega en sitios más rápidos. Ha cambiado el tamaño de la bola de hace unos años para acá. Ha cambiado, digamos, la manera de organizar los campeonatos, la manera de cómo te lo planteas. Ahora hay mucha más profesionalización. En ese sentido, ahora los jugadores de hoy en día tienen psicólogos, tienen nutricionistas, tienen preparadores físicos y en mi época eso casi no existía. Ha cambiado bastante en ese sentido. A nivel también tecnológico, a nivel de medios de comunicación, a nivel de lo que es la retransmisión de los partidos, de presencia en televisión, partidos por streaming... ha cambiado mucho. Antes ibas con una cámara y ahora pues vas con un móvil y un trípode, o vas con un equipo de grabación. O estás en casa y estás viendo el campeonato de España, como el otro día que estuve viendo el campeonato de España en Zaragoza. Entonces, ha cambiado bastante.
P. Antes era un tenis de mesa más puro.
R. Quizás era más puro a lo mejor porque, bueno, se utilizaban materiales más lentos. Ahora cada vez fabrican palas mucho más rápidas con unos materiales muy específicos y muy especiales, y a lo mejor con muchísimo carbono. Quiero decir en este sentido que ha cambiado porque el juego es mucho más rápido y la velocidad de la bola es también más rápida. Entonces hay veces que las jugadas duran poco y eso hace muchas veces que el tenis de mesa no sea demasiado atractivo porque las jugadas son muy cortas debido a la rapidez de la bola y al efecto tan impresionante que se le puede transmitir a la bola. Sí es verdad que en el tenis de mesa, cuando se alargan esos puntos, son tan espectaculares que sí es verdad que llama mucho la atención.
P. Es un deporte que llama más la atención en los Juegos Olímpicos.
R. Sí, realmente es muy espectacular cuando tú ves a dos jugadores de mucha élite o de mucha calidad jugar uno enfrente del otro y ver esas jugadas que duran 20 o 30 segundos, pasando una bola de otra a dos, tres o cuatro metros de la mesa; es muy espectacular. De hecho, nada más tienes que ver cualquier tipo de exhibición de tenis de mesa: pues te quedas con la boca abierta de las jugadas que hacen, de cómo se lanzan efectos, cómo se van muy lejos de la mesa, cómo lanzan globos... Entonces, es un deporte muy espectacular en ese sentido.
P. ¿Cómo va España en el tenis de mesa? Porque el Real Club Priego Fundación Kutxabank es el dominante, pero eso no significa que el resto puedan seguir creciendo.
R. Está claro que, como te decía antes, cada vez los equipos se refuerzan más, cada vez hay jugadores de más calidad en la liga española. Con esto de poder jugar diferentes ligas, hay equipos que tienen siete, ocho o nueve jugadores en sus filas y son jugadores de mucha élite, de mucho nivel. Entonces, yo creo que, al igual que nosotros nos movemos por intentar hacer todos los años una plantilla competitiva, los demás equipos de toda España también se mueven, también analizan, también se sientan, también hacen sus números y sus cábalas para poder confeccionar al final una buena plantilla y que no sea fácil ganar la liga. Parece que es fácil porque llevamos muchas ligas, pero es muy complicado. Eso es lo que estamos haciendo.
P. Explica un poco esa regla de que un jugador puede jugar varias ligas de manera simultánea.
R. Sí. Bueno, eso viene a raíz del Covid. Como había pocos partidos, digamos, y los equipos estaban pues bastante limitados a la hora de los desplazamientos y demás, pues hubo muchos jugadores que se quejaron diciendo que no podían salir a competir, no generaban ingresos... y entonces creo que fue más o menos a partir de esa época donde la Federación Internacional y la Federación Española pues permiten que un jugador pueda jugar diferentes ligas. Entonces, en nuestro caso, por ejemplo, tenemos jugadores que están jugando en la liga polaca, que están jugando en la liga sueca, están jugando en la liga francesa y permiten que jueguen contigo un viernes, se marchan el sábado al día siguiente por la mañana, un lunes juegan a lo mejor en Suecia y un jueves juegan en Italia. Entonces, de esa manera se consigue que esos jugadores puedan tener más ingresos y sí es verdad que a ti te obliga a tener una plantilla bastante amplia, porque incluso a lo mejor en tu mejor jugador tú no eres su primer equipo. A lo mejor ese jugador tiene un equipo por delante de ti, entonces hay que planificar muy bien los partidos para decidir antes de que empiece la temporada y antes de que lleguen esas jornadas, pues a dos o tres jornadas vista, tú planificas los partidos y sabes con qué jugador puedes contar o con qué jugador no puedes contar. Entonces, bueno, por un lado está bien; por otro lado, es un poco descontrol en el sentido de que tú vas a jugar a Barcelona, a Madrid, a Coruña, a Burgos y no sabes con qué equipo te vas a enfrentar, al igual que cuando vienen los equipos a casa tampoco saben qué equipo tú vas a sacar.
P. También entra en parte la estrategia.
R. Sí, correcto. Exactamente. Muchas veces pues dices: “Oye, voy a jugar con el último clasificado de la liga, pues a lo mejor no hace un equipo tan potente”. O: “Oye, voy a jugar contra Priego, pues si Priego me va a sacar a tres pedazos de jugadores y yo estoy el penúltimo, pues no voy a sacar a mis top tres, voy a sacar al jugador cuarto o quinto”. Entonces en eso hay bastante diferencia. Eso no ocurría, por ejemplo, hace unos cuantos años. Jugabas una liga, tú fichabas un jugador, se quedaba contigo en Priego toda la temporada y prácticamente vivía allí contigo. Y para el jugador, yo creo que también era un poco... no sé si agobiante.
P. Los jugadores viven siempre por y para el tenis de mesa.
R. Ahora sí, porque ten en cuenta que un jugador que juegue cuatro o cinco ligas está prácticamente entrenando, jugando o en el aeropuerto, porque realmente tienes que viajar mucho. Entonces, por un lado está bien para ellos porque pueden generar más ingresos. Por otro lado, tienen la desventaja de que ocurren más lesiones, tienen que viajar más, hay más desgaste y tampoco se acaba haciendo piña en el equipo, en el sentido de que antes venía el jugador, estaba todo el año contigo, vivía en Priego, le alquilabas un piso o se quedaba a dormir en el club... Y al final pues sabías que a ese jugador te lo ibas a encontrar en el supermercado, te lo ibas a encontrar por la calle, te lo ibas a encontrar paseando con su pareja o tomando una cerveza, una Coca-Cola o lo que sea. Y entonces, pues bueno, hacía un poco más de piña. Ahora viene el jugador dos días antes, se aclimata un poco, juega y al día siguiente se va. Entonces, eso es lo que no me acaba de convencer mucho a mí personalmente. Pero bueno, es como está ahora mismo la situación y es lo que tenemos que aceptar.
El Priego TM se creó con 25.000 pesetas y unas camisetas del Ayuntamiento
P. Dentro del Priego, es verdad que siempre ha tenido un núcleo que ha perdurado en el tiempo, ¿no?
R. Sí. Realmente es así. Realmente nosotros siempre al jugador que ha venido a Priego se le ha tratado muy bien y se ha encontrado muy a gusto porque allí somos, como tú bien decías antes, un club familiar, un club con mucha historia, con muchos años de tenis de mesa. Y entonces cuando han venido jugadores se han sentido como en su casa y ha sido muy fácil renovarlos porque sabían que estaban en un equipo en el que podían aspirar a ganar la liga o a ganar la Copa del Rey. Que sí es verdad que era más responsabilidad para ellos y a muchos jugadores, yo creo que muchas veces pues les cuesta decidirse si quieren venir o no por el tema de la responsabilidad, de la presión... No es lo mismo jugar en un equipo para estar en la mitad de la tabla que sabiendo que cada punto que tú juegas es muy exigente y entonces pues tienes que dar el máximo. Pero sí es verdad que hemos intentado siempre hacer plantillas para que los jugadores se queden con nosotros bastantes años. Ahí tenemos ya a Machado, que son 7 u 8 años o más años con nosotros, no sé. Otro jugador, André Silva, también estuvo con nosotros muchos años también. Entonces, pues bueno, pues sí, sí nos gusta eso: que sean jugadores que se queden con nosotros todo el tiempo que puedan.
P. Como presidente, ¿cómo es esa relación con esos jugadores que llevan ya tantos años?
R. Pues muy buena, porque es una relación muy cordial. Yo soy una persona muy simple, muy sencilla. Algunos me dicen “presi” o no sé qué, pero realmente no, yo soy uno más y entonces pues es una relación un poco pues eso, de amistad, de amigos, de compañeros. Por supuesto, cuando hay que trabajar, hay que trabajar, y cuando hay que tomarse pues algo, pues nos tomamos algo en plan relax. Pero sí es verdad que, bueno, ellos me respetan, yo los respeto y eso, por supuesto, es con lo que tenemos que quedarnos.
P. Sí, es verdad que lo de la piña se ve sobre todo en las celebraciones, sobre todo en ese último punto en la Europe Cup.
R. Sí, es que son muchos años, entonces al llevar tantos años y llevar una trayectoria por la que todo el mundo nos conoce, pues entonces claro, al final el roce, como se dice, hace el cariño. Entonces, pues son jugadores que al final el fin de semana que vienen a jugar el partido, si no se tienen que marchar, pues quedas con ellos para tomar algo, o vienen a casa a comer, o conocen a tu hijo, o se les da un paseo y les enseñas Priego. Entonces, al final ellos, después, cuando a lo mejor acaba la liga, vienen con su pareja o con su familia: “Oye, ven, que quiero que conozcas Priego”. Y entonces pues se dan un paseo por Priego. De hecho, eso nos ha pasado muchas veces con los jugadores incluso del Centro de Tecnificación que están allí becados, que tienen amigos y te los encuentras en la feria o en Semana Santa con su grupo de amigos. “¡Pero si tú te fuiste de Priego hace dos o tres años ya!”. “Ya, pero he vuelto porque aquí tengo muchos amigos y he venido con mi familia”. Entonces eso también es tenis de mesa, ¿entiendes? Eso también hace piña y eso nos agrada mucho. Cuando nos encontramos a algún compañero o algún deportista que ha pasado por el Centro de Tecnificación y te lo encuentras en la feria, o te lo encuentras por Priego dando un paseo con su familia o comiendo en un restaurante, pues te agrada.
P. Hablando un poquito más del club, ¿cómo se originó?
R. El club se originó porque nosotros veníamos de un empresario textil en Priego de Córdoba que empezó con el tenis de mesa. Estuvimos con ellos unos años, después nos separamos; ellos siguieron con su club y nosotros pues creamos el Club Priego Tenis de Mesa. Y se originó, pues bueno, con 25.000 pesetillas de las antiguas que tenía mi hermano Miguel Ángel. Fuimos, hablamos con el Ayuntamiento, nos dejaron unas camisetas, nos subimos a la ermita —a una ermita que hay allí que se llama El Calvario—; ahí estaba Lorenzo, estaba Miguel Ángel, estaba José Luis, estaba Carlos, estaba Federico —que ya no juega— y estaba yo. Éramos seis o siete y nos pusimos las camisetas que ponían: “Priego de Córdoba, todo un descubrimiento”. Y bueno, pues ahí se originó. En el año 92 o 93 se creó el club y empezamos desde abajo a jugar en Tercera; de Tercera a Segunda, de Segunda a Primera, de Primera División a División de Honor, y de División de Honor pues a Súper. Esa ha sido un poco la trayectoria de tantos años. Y claro, jugábamos en sitios donde el suelo pues estaba en malas condiciones, o teníamos que entrenar en sitios donde teníamos que poner mesas y quitar mesas porque venían otros deportes. Al final, pues poco a poco fuimos consiguiendo una sala ya propia nuestra y demás. Pues los comienzos fueron difíciles, pero bueno, como hacías las cosas con ilusión, te gustaba y demás, pues la verdad es que no le daba importancia.
P. ¿Con qué recuerdo te quedas de aquella época?
R. De aquella época me quedo, pues bueno, con el calentamiento que hacíamos antes de los partidos, que hacíamos como una pachanguilla de fútbol o lo que sea allí en donde entrenábamos. Y bueno, pues eso, con los viajes, los momentos en los pabellones con los amiguetes... Después en los hoteles haciendo un poquillo el gamberrillo cuando se despistaban los adultos que te controlaban un poco. Y, en realidad, pues sobre todo eso: la cantidad de amigos que tengo alrededor del tenis de mesa, que cuando consigues un título o consigues algún tipo de hazaña o lo que sea, pues te llaman, se acuerdan de ti y te mandan a lo mejor alguna fotillo o te mandan algo: “¿Te acuerdas del campeonato de España? No sé qué...”. Y entonces, pues bueno, con eso un poco me quedo.
P. ¿En qué momento se profesionalizó el club?
R. Pues yo creo que ha sido con el paso del tiempo, pero sí es verdad que cuando vino Luis a Priego en el año 83, creo que fue, u 84... Entonces Luis ya empezó a entrenarnos realmente un poco más en serio, con mucha más disciplina. Ya dejaba de ser el ir a jugar al ping-pong por echar una pachanguita a entrenar en serio. Y si te veía Luis haciendo un poquito el tonto, o distraído o lo que sea, entonces te mandaba a tu casa y tú te ibas llorando; te decía: “Al día siguiente no vengas”. Y claro, ahora yo creo que los tiempos han cambiado mucho porque ahora les das unos descansos y te dicen: “Oye, qué guay”. Y antes no; antes te decía: “No, mañana no vengáis”. Y yo me iba a casa llorando por haber hecho un poco el tonto y no haber sido disciplinado. Entonces yo creo que la llegada de Luis a Priego fue muy importante porque él venía de Barcelona siendo uno de los mejores jugadores de España y entonces, pues quieras que no, ya con Luis se implantó una disciplina de horarios, de entrenamientos, de preparación física... y yo creo que ahí ya dimos un salto importante.
La Administración se olvida de que tú eres deportista
P. ¿Qué significa Luis para el club?
R. Es que Luis es como un hermano. No solamente yo, sino todos mi hermanos, pues lo queremos muchísimo porque yo creo que el tenis de mesa en Priego sin Luis no se entendería. Entonces, es como un hermano, lo queremos un montón, se porta con nosotros increíble y es un pilar importante. Ya va teniendo unos añitos y ya se quiere ir retirando, pero sí es verdad que cuando se hable de tenis de mesa de Priego se va a hablar, por supuesto, de Luis porque se lo merece, porque ha sido un puntal impresionante en Priego.
P. Un paso para que Priego fuera el epicentro del tenis de mesa en Córdoba, Andalucía y España.
R. Sí porque Luis ya vino con unos conocimientos de Barcelona que nosotros no teníamos. Entonces, claro, cuando tú ya tienes una persona que está llevando los entrenamientos con un horario, con una disciplina, con una organización, que está viajando contigo, que está siendo tu entrenador, que tú lo estás viendo jugar a él, te estás fijando en cómo juega... Luis la verdad es que fue y ha sido un referente para todos nosotros.
P. ¿Qué sentiste tú cuando el club ascendió a la Superdivisión?
R. Cuando el club ascendió a la Superdivisión, pues imagínate. No me acuerdo del año realmente porque antes la Superdivisión no existía y la máxima categoría era la División de Honor. Entonces, ya se me quedan un poco atrás los recuerdos y no te sabría decir, pero sí es verdad que cuando consigues las máximas categorías pues es una alegría tremenda porque ya no puedes subir más, ya estás en el máximo nivel. Yo me acuerdo, por ejemplo, una cosa que sí tengo grabada fue una fase de ascenso que creo que fue de Segunda a Primera División, que se jugó en Jerez me parece, y son momentos que no se te olvidan porque realmente pues te ves que vas escalando posiciones, que subes de Tercera a Segunda, de Segunda a Primera... Y luego, ya una vez que estás arriba, pues son muchísimos años los que llevamos ya en la máxima categoría y no lo hemos dejado. Entonces, me acuerdo cuando Carlos fue campeón de España, creo, en el año 2000 la primera vez, y hace dos o tres años se ha colgado la medalla de bronce, y estamos hablando de que estamos en el 2026. O sea, que son muchos años en la élite.
P. ¿Cómo fueron esos primeros años en la máxima categoría?
R. Esos años fueron complicados porque nosotros siempre veníamos de ser los típicos segundones. Porque en esa época estaba el CajaGranada, y el CajaGranada tenía un presupuesto tremendo. Entonces, tenían un presupuesto al que era imposible llegar y en Granada y en Andalucía es el club que más títulos ha conseguido de liga. Nosotros siempre estábamos ahí como segundos. Después, con el paso de los años, ya la Caja General dejó de prestar apoyo económico al club y nosotros continuamos con CajaSur, que creo que son ya casi 33 o 34 años los que llevamos con ellos. Y entonces ya dejamos de ser los típicos segundones para ser los campeones desde hace ya bastantes años. La primera liga creo que fue en el 2011 o 2012. Ya habíamos sido campeones de España por equipos con anterioridad con nuestro primer fichaje, que fue un nigeriano que vino aquí a Córdoba, al que recogí yo en el AVE y vino a casa a dormir; ese fue nuestro primer fichaje y ganamos el Campeonato de España. Y luego, el primer título de liga creo que fue en el 2011 o por ahí. Entonces, son recuerdos muy bonitos porque es el primer título de liga y vas consiguiendo cosas. La verdad es que ya va sonando el nombre de Priego y te vas haciendo importante.
P. ¿Cómo son esas negociaciones con jugadores extranjeros?
R. Bueno, pues fichas a esos jugadores porque o bien los ves jugando con otros equipos, o bien te llega alguien y te dice: “Oye, tengo un jugador que el año pasado se ofreció a nosotros y no pudimos ficharlo por diferentes circunstancias”. Entonces, pues unas veces te viene por algún comentario que sucede en campeonatos, o por entrenadores que viajan con la selección española que te dicen: “Oye, que fulanito o menganito se ha ofrecido”, o “que quiere jugar”, o “que le gustaría”. Y entonces, pues bueno, viene más o menos así también. Ahora ya sí es verdad que con todo el tema de las redes sociales y con internet y demás, pues es mucho más fácil porque ya los jugadores se publicitan; los ves jugando en cualquier campeonato que se pueda retransmitir, los estás viendo jugar, tienes referencias de ellos, te mandan vídeos... Pero antiguamente era un poco por el boca a boca: “Oye, tengo un jugador que se ha ofrecido”. Y entonces confiabas un poco más en la labor de ese mensajero que te venía que en el propio jugador. Luego venía, lo fichabas, hacía un periodo de prueba en Priego entrenando, veías que sí y ya está, ya se quedaba con nosotros.
P. Y ya poco a poco se iba confeccionando un equipo más competitivo.
R. Sí, claro. Realmente es así. Ten en cuenta que en Priego pues han pasado jugadores de muchísimas nacionalidades y han sido jugadores que han venido a Priego, que han conocido a lo mejor a alguien, que se han casado y se han ido de Priego pues con su pareja; o después te has enterado que se han casado con la persona o la jugadora que han conocido en Priego porque la jugadora está jugando en el equipo femenino. Eso nos ha pasado con varios jugadores. Entonces, al final es un poco eso: el paso de los años te va haciendo el que vayas avanzando en ese sentido y al final pues sí es verdad que se profesionaliza todo un poco más.
Al Priego TM le falta apoyo a nivel económico
P. Y ya comenzó el Priego a ser un club líder en el apartado nacional. Se consiguió ese primer título, pero lo importante es que se consiguió el segundo, se consiguió el tercero, se consiguió el cuarto... ¿Cómo se mantiene ese nivel durante tantos años?
R. Pues se mantiene no dejando de creer y no dejando de trabajar. Ten en cuenta que detrás de todos estos títulos hay mucho trabajo de entrenamiento, hay mucho sacrificio por parte de los jugadores, hay muchas horas de entreno, hay mucha presión, hay muchos números que hacer, hay muchas reuniones... hay, bueno, que hacer muchas, muchas cábalas. Y al final, pues bueno, si te rodeas de un equipo competitivo, un equipo que esté a gusto... Porque, en realidad, yo creo que de los jugadores que hemos tenido en Priego en toda nuestra trayectoria, nadie te podrá decir que nos hemos portado mal, nadie te podrá decir que no ha cobrado, nadie te podrá decir que le hemos tratado mal; todo el mundo ha estado super a gusto con nosotros.
Entonces, yo creo que esa piña de familia, el cómo el jugador se integra en el equipo, el cómo entrena con los niños más pequeños, el cómo te tomas algo con él paseando por Priego... eso al final hace equipo. Y entonces, pues yo creo que nuestro secreto es ese: que la gente que viene se siente a gusto. En Priego se vive bien, es un pueblo pequeñito, y realmente yo creo que es un poco nuestro éxito. El que nos portamos de manera noble con la gente, y la gente, pues bueno, después te entrega lo que tiene.
P. ¿Cómo se gestiona un club de este estilo, Jesús?
R. Pues se gestiona llamando a muchas puertas, no dejando de decir “aquí estoy”. Está muy bien el tema de los títulos, está muy bien el tema de los triunfos, está muy bien el tema de todos los viajes y demás, pero detrás de esto hay un gasto tremendo. Cada vez los jugadores, por supuesto, quieren cobrar más porque son más profesionales; cada vez te cuesta más dinero todo porque ha subido todo: la gasolina, los transportes, los hoteles.
Entonces, pues bueno, se gestiona a base de hacer muchos números, a base de estar muchas horas en la oficina y, realmente, de rodearte de un equipo importante, como son los jugadores, el cuerpo técnico y los entrenadores, que al final todos suman y todos te ayudan. Nos ayudamos unos a otros en esa faceta que hay dentro del club. Y al final no deja de ser eso: creer, trabajo, constancia e ilusión. Por supuesto, tenemos mucha ilusión, siempre la hemos tenido, y eso es lo importante: tener ilusión y seguir haciendo las cosas como venimos haciéndolas.
P. Después de todos los costes y de todos los beneficios que trae, manejar un equipo de tenis de mesa como el Priego, a nivel personal, ¿es rentable para ti?
R. Bueno, te diría que beneficios económicos no trae prácticamente ninguno, porque lo que entra, sale. Pero a mí me renta porque me gusta. Cuando tú vas a trabajar, si ya te levantas contento para ir, yo creo que eso es fundamental, porque vas a hacer algo que te gusta. Vas a estar rodeado de jugadores, de tenis de mesa, de deporte. Y todo lo que sea deporte —ya sea preparación física, tenis de mesa, charlas, coloquios, entrevistas—, todo lo que vaya alrededor del tenis de mesa, a mí me gusta.
Entonces, la verdad es que no me pesa para nada. Lo hago con muchas ganas y, cuando estoy en la oficina, disfruto. Muchas veces me dan las tantas de la noche allí y digo: “Pues voy a cerrar el ordenador”, porque es verdad que cada vez hay más burocracia de papeleo, todo tienes que justificarlo más, todo está más supervisado... Yo creo que sí debería de ser así, pero muchas veces la administración se olvida de que tú eres deportista, de que lo que quieres es jugar. Y entonces, claro, se pierde mucho tiempo en esos trámites burocráticos de papeleo, de firmas, de subvenciones, de presentar todo. A veces la administración, incluso a la hora de rellenar formularios, tampoco te lo pone demasiado fácil. Pero bueno, es una pequeña queja en ese sentido, porque no puede ser todo perfecto.
P. Son más horas de las que uno puede pensar al frente de un ordenador.
R. Para mí son muchas horas. Son muchas horas porque no solamente es el equipo masculino, también ayudo al club femenino. Tenemos un Centro de Tecnificación homologado por el Consejo Superior de Deportes (CSD), que ya son muchos años los que el club lleva gestionándolo. Tenemos ocho niños becados allí con su nutricionista, con su psicólogo, con su preparador físico, con sus entrenadores. Esos niños también se tienen que desplazar porque tienen que ir a concentraciones, juegan liga, comen allí, estudian allí, duermen allí... Entonces, es complicado gestionar a ocho familias en ese sentido, más el club, más los jugadores, más el equipo femenino. Hay faena, hay faena.
Nosotros siempre nos hemos caracterizado por ser un club familiar
P. ¿Crees que por toda la labor que hace el club le falta apoyo, sobre todo a nivel económico?
R. Yo creo que sí. Sobre todo a nivel internacional, creo que deberíamos recibir alguna ayuda más, porque realmente paseas el nombre de Priego y de Córdoba por España y por toda Europa. Son muchos años los que llevamos compitiendo en Europa y, bueno, hay ciertas administraciones que no te permiten presentar facturas que sean, digamos, de un hotel fuera de España. Entonces, por ahí andamos un poquito cojos.
De ahí ese llamamiento que hicimos cuando ganamos la Copa de Europa, que no sabíamos si el equipo iba a salir o no. Nos hemos sentado con la Junta de Andalucía, nos hemos sentado con la Diputación... Parece que nos van a ayudar, porque realmente es mucho dinero el que se te va en competición internacional.
P. Para hacernos una idea, ¿qué beneficio económico le ha dado al club ganar la Europe Cup o Copa de Europa, que es la segunda máxima competición europea?
R. Pues el premio para mí es un poco ridículo porque son 4000 euros en efectivo; son 4000 euros que te ingresan contra una factura. Entonces, es muy poco dinero para lo que tú realmente gastas a final de temporada, porque solamente con una ronda europea se te pueden ir perfectamente 2000 euros, 3000 euros o 4000 euros en viajes de ocho jugadores: aviones, hoteles, desplazamientos, manutención, comida, árbitros, tasas... Entonces, el premio es un poco ridículo, pero bueno, son 4000 euros que vienen al club y que, igual que entran, salen por otro lado.
Este año es el primer año que la Federación Española pone un premio también de 5000 euros por haber quedado campeón de liga y, bueno, pues hemos sumado esos 9000 eurillos que otros años no hemos tenido y que este año los tenemos. Y que, con las cosas que estamos haciendo en el centro, invirtiendo en cosas y demás, pues ya están más que gastados. Pero bueno, tenemos que seguir.
Y la verdad es que sí, que al ser un poco un deporte minoritario que no tiene mucho seguimiento de masas, no sale mucho en televisión. Por eso estamos muy agradecidos también a Canal Sur, que nos ha sacado bastantes veces estos últimos meses abriendo el telediario; incluso no solamente en deportes, sino abriendo el telediario principal. Y eso, quieras que no, a los espónsores sí les gusta porque, claro, sale su nombre. Entonces, cuando te sientas a negociar con ellos, pues ya ves que esa publicidad que tú puedes llevar en su camiseta o en una retransmisión de televisión —como hemos tenido, por ejemplo, en Teledeporte, que nos han retransmitido cerca de tres o cuatro horas de partido de tenis de mesa—. Pues eso, quieras que no, hace mucho para que esos espónsores y esas empresas quieran ayudarte y pongan un poquito de su parte. Y si, al final, te ayudan con 4000 euros por un lado, 5000 euros por otro y 3000 euros por otro, pues todo suma.
P. Ese ahogo económico del que dijiste en Canal Sur parece, como ya has dicho, que se ha resuelto un poquito con la ayuda de la Junta y la Diputación
R. Sí, realmente sí. Nosotros hemos hecho un llamamiento a empresas en Priego. Tenemos el apoyo, por supuesto, de la firma La Garrocha, que es una empresa prieguense que lleva ya con nosotros creo que tres años, y la verdad es que se portan muy bien. Yo creo que ellos también están muy contentos con la repercusión que tiene la publicidad que nosotros les generamos. Con la Junta de Andalucía voy a presentar un proyecto ahora en breve, que están esperando a que lo termine; y con la Diputación también tengo ya el proyecto terminado para ver si, entre la Junta, Diputación y algunos patrocinadores privados que salgan por ahí, podemos generar más ingresos para que el año que viene no estemos como estamos ahora a fin de año: con las cuentas tiritando.
P. Y también, como has dicho antes, la Fundación Kutxabank.
R. Sí, la Fundación Kutxabank es muy importante porque son muchos años ya con nosotros. El otro día nos recibieron en el Palacio de Viana. Estuvimos allí en una recepción muy bonita con ellos y demás. Muy agradecido porque antes era Cajasur, y Cajasur y Priego iban de la mano; y ahora es la Fundación Kutxabank. Ya hemos aprobado el presupuesto para el año que viene y yo creo que van a continuar con el apoyo que nos vienen prestando.
P. Ahora que has hablado de San Telmo, ¿cómo fue la recepción con Juanma Moreno?
R. Pues fue muy bonita. Fue muy bonita porque la verdad es que resultó muy cordial, muy amena, muy natural. El presidente nos atendió y nos recibió de manera muy agradable. Estuvimos debatiendo con ellos, conversando... Nos hicimos, por supuesto, la foto oficial. Nos regalaron un detallito, nosotros le regalamos también al presidente una camiseta y la medalla, y la verdad es que estuvo muy bien.
A mí me gustó mucho porque, como decía el presidente Juanma Moreno, se hacen muy pocas recepciones en el Palacio de San Telmo. Él nos dijo que no quería hacer una privada en una salita donde estuviésemos conversando, sino que quería recibirnos como se ha recibido al Sevilla, o se le ha recibido al Betis, o se le ha recibido a equipos potentes. Y entonces, la verdad es que estuvo muy bien organizado, muy bien dirigido y fue muy bonito. A mí me gustó mucho.
Cuando se hable de tenis de mesa en Priego se hablará de Luis Calvo
P. Coloca a Priego en otro escenario. Ya no solo al club, sino también al pueblo.
R. Sí, yo creo que sí, porque ha tenido mucha repercusión. Ha salido en muchísimos medios, me ha llamado muchísima gente, hemos hecho muchas entrevistas con esa recepción. Y después la Junta de Andalucía también lo colgó a través de sus redes sociales, en su canal de televisión, y dieron en directo la recepción. La verdad es que fue muy bonito y se habló de eso: se habló de Priego, se habló de tenis de mesa... Y estuvo también el alcalde de Priego, concejales, hubo gente de la Junta de Andalucía, todo el mundo relacionado con el deporte (dirigentes, cargos...). La verdad es que estuvo muy bonito.
P. Te lo preguntaba antes en el vídeo, pero quiero que incidas un poco en lo que ha significado el tenis de mesa para Priego.
R. Pues el tenis de mesa para Priego ha significado muchísimo porque, desde los comienzos hace muchos años, yo me acuerdo de que Priego no tenía ni siquiera pabellón de deportes para poder jugar. Jugábamos en el gimnasio de un instituto. Y me acuerdo de que en ese gimnasio, en un partido de liga (cuando nosotros éramos muy pequeñitos, porque Luis vino fichado por un equipo que empezó en Priego con este empresario textil que te he comentado antes)... Luis vino fichado ahí, vino un equipo de Barcelona y caía una goterita de arriba del techo en la mesa; se tenía que parar el partido.
La sala estaba superllena de gente y todo el mundo gritando: “¡Queremos un pabellón, queremos un pabellón!”. Yo me acuerdo de que en esa época había gente que se quedaba en la puerta porque no cabían a ver los partidos; se quedaban esperando para poder verlo y no podían entrar por el aforo. Todo el mundo gritando, se paraba el partido porque no reunía las condiciones... Uno de los pabellones de Priego se inauguró con un partido de tenis de mesa de España contra Austria, y creo que fue importante. Y de ahí que el nombre de Priego suene mucho cuando se habla del tenis de mesa.
Entonces, cuando tú vas por ahí y preguntas de dónde eres, dices de Priego y te dicen: “Sí, ¿no? Los del ping-pong”. Bueno, ya está. Pues son los del ping-pong o somos los del tenis de mesa, pero sí es importante que Priego no solamente se reconozca por el aceite, por la Villa, por la Fuente del Rey, por el turrolate y las patatas, sino que también se reconozca por el deporte, por el tenis de mesa, porque la verdad es que son muchas las personas que vienen a vernos.
P. Y ya os conocen también en Europa.
R. Y nos conocen, por supuesto, en Europa. De llevar tantos años compitiendo en Europa, y tantos campeonatos internacionales... Cuando vas por ahí y ven el nombre de Priego, yo creo que ya te respetan un poquito. Bueno, ahora ya eres campeón de la Copa de Europa. Y en agosto empezaremos la pretemporada y empezaremos jugando la Champions League, que es la máxima categoría a nivel internacional. Pero bueno, ya cuando la gente vea el nombre de Priego, seguro que con toda esta última repercusión en los medios, en los periódicos y en la Federación Internacional —que nos han sacado en portada en su página web y demás—, nos tendrán un poco más de respeto por ahí.
P. Y también el respeto creo que os lo ganasteis cuando perdisteis por 3-2 contra el Borussia.
R. Sí, eso fue un partido espectacular porque es un equipo que tiene un presupuesto con el que nosotros ni siquiera soñamos. Tienen a jugadores que son el 8, 10, 12 o 15 del mundo. Y perder 3-2 allí en su casa contra ellos, pues la verdad es que fue un partidazo. El jugador nuestro chino se salió, le hizo los dos puntos y, después de ese partido, ya tuvo muchísimas ofertas de otros equipos y ha tenido que volar porque le pagan tres o diez veces más que nosotros; le han ofrecido un dineral.
Eso es inalcanzable para nosotros. Competir con ese tipo de cosas es complicado, es imposible. Cuando le ofreces a un jugador tres, cuatro o cinco veces más de lo que tú le estás pagando... por mucho equipo que tengamos, por mucha familia que seamos y por muy bien que te portes con ellos, al final van buscando su comodidad económica. Van a equipos muy potentes donde, con un presupuesto de dos o tres millones de euros, imagino que tendrán psicólogos, preparadores... Es una pasada. Porque nosotros estuvimos en su club y, cuando lo visitas por dentro, te quedas con la boca abierta. Estás viendo que tienen un comedor y una pantalla donde ven el partido; con un botoncito están viendo las mejores repeticiones de la jugada. Vas a un sitio de esos y ves las cámaras que hay instaladas, la gente que trabaja, cómo recogen, cómo montan... Claro, con ese presupuesto, yo también podría hacer muchas cosas.
Antes fichabas a jugadores por el boca a boca y tenías que confiar
P. ¿Falta en España para llegar a ese tipo de nivel?
R. Yo creo que sí. Creo que es muy complicado porque es muy difícil generar ese tipo de ingresos y de financiación con empresas que quieran apoyarte. Yo no sé cómo lo hacen ellos; lo profesionalizan muchísimo. Sí es verdad que no ocurre en todos los países; pasa sobre todo en Alemania y en Francia, que son las ligas más potentes. Pero luego vas a otros países de Europa y te puedes encontrar a la misma gente que viene aquí en España a verte: unas veces son 100 personas, otras veces son 80 y otras son 300. No son estadios o salas donde veas a 2.000 o 3.000 personas. Nosotros, en la Copa de Europa, casi que juntamos a 1.700 o 1.600 personas. Muchas veces vas a jugar fuera y tampoco te espera tanta gente.
P. Te enorgullece ese momento, el de ver a 1.700 personas en un pabellón después de los inicios que has tenido.
R. Sí, me enorgullece muchísimo. Yo creo que nos conoce más gente de la que nosotros nos pensamos. Porque cuando ganamos la Copa de Europa, yo tenía cerca de 340 WhatsApps sin contestar, de gente que no me había escrito nunca o gente que me había escrito hace muchos años... Son gente que sabe de tenis de mesa, que sigue a tu equipo por redes sociales (aunque a lo mejor no te dejan un like), que ven los comentarios, siguen tu trayectoria, y cuando consigues un título importante, te felicitan.
Ver ese día el pabellón con 1.700 o 1.800 personas es una pasada, y más cuando estás cobrando una entrada simbólica que es solidaria para la ELA o para el cáncer. Si se recaudan 2.000, 3.000 o 4.000 euros, pues bienvenidos son.
P. ¿Te has encontrado en algún momento —porque has dicho que te conoce más personas de las que tú piensas— de tu trayectoria solo, o has visto que entrabas a una puerta y no conseguías el apoyo?
R. No, solo no me he encontrado. Con alguna desilusión, sí; al contactar con algunas empresas que te dicen que no te pueden apoyar porque prefieren un pequeño anuncio de 30 segundos en televisión a la hora de comer. Con empresas del aceite de Priego, te dicen: “No, Jesús, es que vosotros no generáis el impacto o la publicidad que a nosotros nos gustaría”.
Cuando presentas dos o tres proyectos así a empresas que tú crees que te pueden ayudar y no lo consigues, quizás te desanima un poco porque ves que no eres lo suficientemente importante para ellos. Pero realmente después no pasa nada, porque eso te motiva a seguir buscando financiación y a seguir llamando a puertas para conseguir el apoyo económico que necesitamos para mantener toda esta infraestructura.
P. Y el futuro, Jesús, ¿hacia dónde va encaminado el club?
R. Pues el futuro es empezar la temporada. La pretemporada es el 14 de agosto y a finales de agosto o principios de septiembre empezaremos a jugar Champions. El equipo está casi casi ya confeccionado, y a lo que nos depare. A mí me gusta ir poco a poco; no me gusta pensar a dos ni tres años, sino en empezar la temporada, terminar todo el tema del papeleo de justificaciones, solicitar las ayudas para la temporada que viene y empezar a funcionar cuanto antes. Después de unos días de vacaciones merecidos —donde los jugadores también tienen que descansar e irse con sus familias—, enseguida a empezar. Terminar el Centro de Tecnificación, al que todavía le falta un poco de decoración (poner algunos cuadros y demás), y nada: arrancar la competición con el equipo masculino y el femenino para que empecemos a rodar.
P. Es que un club no es fácil de gestionar.
R. Claro, claro. Ten en cuenta que este año hemos decidido descansar de algunas cosas porque ha sido una temporada muy larga y muy complicada, y con el tema de las obras hemos estado un poquito perjudicados. Han sido fácilmente seis u ocho meses de obra. Teníamos que compartir el pabellón con otros deportes, poner mesas, quitar mesas... ha sido complicado. Entre eso, la celebración de los títulos y lo larga que se ha hecho la temporada con la Copa de Europa, hemos decidido no hacer el campus de niños este año y descansar.
Pero sí es verdad que hay mucho trabajo: el equipo masculino de máxima categoría, el equipo femenino de máxima categoría, el equipo femenino de submáxima (son dos equipos femeninos), más los ocho o diez becados que están en el centro, más la gente que viene a entrenar... Son muchas cosas y no somos una empresa que tenga un administrativo, dos gestores y otro de contabilidad; prácticamente estoy yo solo gestionando el club, y luego Luis, Carlos y Alejandro llevan la parte deportiva. Claro, muchas veces se te hace pesado y cansado meter tantas horas, sin saber ni por dónde meter mano a los papeles.
P. En este sentido, tanto en el club masculino como en el femenino, ¿qué significan para ti los nombres de Carlos Machado, Alejandro Calvo y Marija Galonja?
R. Pues significan todo. Porque si no existiese Carlos Machado, no existiese Alejandro y no existiese María —que lleva con nosotros muchos años, vino a jugar a Priego y se casó con el hijo de Luis—... son tres pilares importantísimos.
De Carlos, ¿qué te voy a contar que no sepas? Ha sido el mejor jugador de tenis de mesa de la historia en España y con una trayectoria impecable: de sacrificio, de horas y horas de entrenamiento, a veces acompañado y otras veces solo. Yo he llegado muchos domingos a las 20:00 y he visto un coche aparcado: era Carlos haciendo saques solo con una caja de bolas. Esa es la parte que la gente no ve: el trabajo que supone mantenerte en la élite con cuarenta y tantos años, haber quedado tercero de España compitiendo con chavales de 22 años, y con los 11 títulos que tiene.
Alejandro empezó de pequeñito con Carlos, entrenando muchas horas, y ahí está. Ha sido una pieza fundamental en los primeros partidos de la Copa de Europa, y ahora se va a dedicar un poco más a llevar al equipo masculino a nivel de entrenador, porque Luis quiere ir dando un paso al lado.
Y María es una chavala espectacular, superagradable, una grandísima jugadora. Creo que incluso cuando quedaron subcampeonas de Europa hace dos años, no se le dio la importancia que se merecía. Ya tienen dos Copas de la Reina y continúan en la élite.
Competir cuando le ofrecen a un jugador tres o cuatro veces más que nosotros es complicado
P. Sí, porque el club femenino tiene la mala suerte, o llámalo competitividad, de cruzarse con el UCAM Cartagena. Competir contra un club de ese calibre y haber quedado dos veces campeonas de la Copa de la Reina también dice mucho.
R. Sí, es muy complicado. Ten en cuenta que el UCAM Cartagena es un estandarte; son un equipo muy potente con jugadoras de fuera. Llevan muchísimos años con el apoyo de la Universidad Católica de Murcia y es muy difícil competir contra ellas, aunque en alguna ocasión las hemos derrotado, como sucedió en el Campeonato de España. Tenemos que seguir sabiendo lo que somos, salir con nuestras armas y competir.
P. Una historia muy parecida a la que tuvo el masculino en sus inicios. Cuando empezó, el equipo masculino tenía a Granada en la cúspide, y ahora ellas tienen a Cartagena. Ojalá que sea la misma historia y empiecen a reinar.
R. Exactamente. Ahí siempre han sido muchas veces subcampeonas de liga, han quedado terceras, han estado a punto de ganar... Siempre está el UCAM, que tiene un equipazo y, mientras sigan con ese presupuesto tan potente, seguirán siendo un equipo muy difícil de batir.
P. Y ya para terminar, Jesús, la próxima temporada: Champions League, Superdivisión masculina, femenina, Copa del Rey, Copa de la Reina... Si todo sale bien, una temporada otra vez exigente en la que los objetivos siempre son las cotas máximas.
R. Sí, para nosotros, cada temporada que empieza es un punto nuevo; tenemos que empezar desde cero y seguir demostrando que somos un equipo competitivo, que tenemos todavía ganas de conseguir más cosas. El hecho de tener 11 ligas o 10 Copas del Rey, o haber ganado esta Copa de Europa, no significa que el equipo se vaya a relajar, ni mucho menos. Queremos seguir trayendo triunfos para Priego.
Mientras tengamos ganas, ilusión, los jugadores estén a gusto y contemos con el apoyo de la administración y de nuestros seguidores, vamos a seguir en el mismo camino. Porque cuando acaba la temporada, haces borrón y cuenta nueva, creas tu plantilla y empiezas a competir. A finales de agosto empezaremos a competir en la Champions League intentando pasar a la siguiente ronda; si caemos a la Copa de Europa, intentaremos continuar en esas rondas. Y en la liga, queremos seguir siendo competitivos y agresivos, intentando traer más triunfos a Priego en los campeonatos de España, de Andalucía, zonales, estatales... Siempre vamos a estar ahí dando guerra.
P. Que siga siendo Priego el estandarte del tenis de mesa.
R. Sí, que siga sonando Priego a nivel de tenis de mesa, porque hemos hecho una apuesta muy importante en el club y en el Centro de Tecnificación. Se ha homologado y se ha hecho accesible para que también personas con discapacidad puedan venir a entrenar con nosotros. La semana pasada vinieron tres chavales de Murcia con discapacidad para jugar y queremos seguir impulsándolo. Se ha renovado con una subvención de la Diputación y se han puesto camas, sofás, apartamentos nuevos, microondas, frigoríficos, cocina, cubertería... Todo.
Ahora lo disfrutarán los niños nuevos que vienen becados y los jugadores que se quedan a dormir en el centro. Tenemos que aprovechar la infraestructura tan importante que tenemos en Priego, conseguida con muchos años de trabajo. Que venga un jugador y tenga a su psicólogo, a su entrenador, a su nutricionista... Su profesor particular por la mañana, de 8 a 10, para apoyar en los estudios a los que estudian a distancia. Ese es nuestro día a día del tenis de mesa, no solamente salir un fin de semana con la furgoneta a competir. Todo ese trabajo lo hacemos desde el club: colaborar con colegios, colaborar con la Fundación Promi, regalar mesas si podemos, hacer exhibiciones, que vengan los chavales a ver los partidos o a entrevistar a los jugadores, fomentar la escuela, que vengan niños pequeños a entrenar... O sea, que todo eso, al final, es un todo.
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