Reclaman una gestión pública y cocinas en los colegios tras las quejas en comedores escolares de Córdoba
La Alianza Andaluza por la Alimentación Escolar, formada por 13 entidades andaluzas de los ámbitos educativo, sindical, social, académico, sanitario, ecologista y productivo, se ha hecho eco de las denuncias trasladadas por las federaciones y asociaciones de familias de Córdoba y Granada sobre graves incidencias producidas en el servicio de comedor escolar prestado por la empresa Mediterránea de Catering SL en ambas provincias, apenas unas semanas después del inicio del curso escolar, y reclama un cambió de gestión en los comedores de los colegios públicos con la creación de cocinas propias en los centros.
La Alianza señala cómo el pasado 25 de septiembre, asociaciones de familias de varios centros escolares de Córdoba capital, cuyo comedor es gestionado por la empresa de restauración colectiva Mediterránea, trasladaron a la Plataforma Niñas y Niños del Sur y a FAMPA Córdoba sus quejas sobre el plato servido ese día. El menú anunciado incluía pisto con huevo duro, mientras que las familias denuncian, apoyándose en imágenes, vídeos y testimonios del alumnado, que lo servido consistió fundamentalmente en un líquido de color rojizo con una presencia muy reducida de verduras, acompañado de un huevo cocido.
Una semana antes, el pasado 18 de septiembre, alumnado usuario del comedor de un centro educativo de Granada alertó de la presencia de lo que identificó como una larva en la comida servida ese día. Según el informe elaborado por FAMPA Alhambra a partir de la denuncia de la AMPA del centro afectado, los niños y niñas comunicaron el hallazgo a las monitoras presentes, a pesar de lo cual la comida no fue retirada del servicio. La AMPA dispone de material audiovisual del incidente. Tras lo sucedido, la asociación de madres y padres ha interpuesto una queja ante la Consejería de Sanidad y ha solicitado a la empresa responsable del servicio de comedor una explicación por escrito que, por el momento, no ha llegado.
Las reclamaciones por ambos hechos han comenzado ya a trasladarse formalmente. Algunas de las direcciones los centros afectados han presentado ya quejas ante los organismos competentes y ante la empresa responsable del servicio, mientras las asociaciones de familias han anunciado que registrarán reclamaciones por vía oficial, en paralelo a la denuncia por redes sociales y ante medios de comunicación.
Investigación y aplicación de las penalidades previstas
Para la Alianza, estas incidencias deben ser investigadas de manera inmediata por la Junta de Andalucía para determinar si se han producido incumplimientos de las obligaciones establecidas en los contratos de comedor escolar y, en caso de acreditarse, aplicar las penalidades correspondientes.
En el caso denunciado en Córdoba, los hechos podrían encajar en distintos incumplimientos contemplados en el Pliego de Cláusulas Administrativas Particulares (PCAP) que rige el servicio, entre ellos los relativos al cumplimiento de los criterios nutricionales y gramajes establecidos, considerados incumplimientos graves, o los relacionados con las características organolépticas y las condiciones de cantidad y calidad de las comidas, tipificados como muy graves. Asimismo, de demostrarse la presencia de larvas de gusano en la comida, tal y como se plantea en el caso de Granada, los incumplimientos serían muy graves según la normativa del citado pliego.
El PCAP establece penalidades de 1.000 euros por cada incumplimiento grave y centro afectado y de 3.000 euros por cada incumplimiento muy grave y centro afectado. Corresponde a la Administración investigar los hechos y determinar qué incumplimientos se han producido en cada caso.
La Alianza reclama por ello a la Consejería de Desarrollo Educativo y Formación Profesional y a la Agencia Pública Andaluza de Educación (APAE) que activen los mecanismos de control establecidos en los propios contratos ante las denuncias recibidas y que, cuando se acrediten incumplimientos, se apliquen efectivamente las penalidades previstas.
Asimismo, hace un llamamiento a los centros educativos y las asociaciones de familias de alumnado que detecten deficiencias en el servicio para que las registren adecuadamente y las trasladen por los canales oficiales a la Administración educativa, de manera que puedan ponerse en marcha los procedimientos de inspección y control correspondientes. La Alianza considera igualmente fundamental la colaboración entre las direcciones de los centros y las asociaciones de familias, en el marco del Consejo Escolar, para velar por el bienestar del alumnado también durante el servicio de comedor.
Un problema que va más allá de dos incidencias
Para la Alianza Andaluza por la Alimentación Escolar, los episodios de Granada y Córdoba vuelven a poner sobre la mesa los problemas de un modelo de comedor escolar fuertemente externalizado y basado mayoritariamente en el catering de línea fría.
El reciente diagnóstico Comedores escolares en Andalucía. Diagnóstico de la situación, publicado por Justicia Alimentaria, muestra que de los 1.759 centros públicos andaluces de Infantil y Primaria que cuentan con comedor escolar, solo 314 —el 18 %— son gestionados directamente por la Junta de Andalucía. Los otros 1.445, el 82 %, tienen la gestión externalizadas, siendo 1.251 de ellos (el 71 % del total) catering de línea fría.
En este sistema, los alimentos se elaboran en cocinas centrales, se envasan en bandejas de plástico, se refrigeran y se distribuyen a los centros educativos, donde se conservan hasta su regeneración para el consumo. Frente a este modelo, en los comedores de gestión pública directa el personal laboral de la Junta elabora diariamente la comida en las cocinas del propio centro.
El diagnóstico recoge además que durante el curso 2024/2025 las inspecciones realizadas dieron lugar a 284 expedientes informativos, lo que supone que aproximadamente tres de cada diez comedores inspeccionados presentaban alguna irregularidad en el momento de la inspección.
Las familias no están ajenas a la problemática y, en Córdoba, la Plataforma de AMPA Niñas y Niños del Sur tiene en marcha, desde el curso 2024/25, un buzón virtual para registrar la opinión de las familias sobre los comedores que, hasta la fecha, ha registrado un total de 680 quejas e incidencias en 29 colegios de la capital y la provincia.
Para la Alianza, estos datos, unidos a las incidencias que continúan denunciando las familias, refuerzan la necesidad de abordar un cambio estructural en lugar de limitar la respuesta de la Administración a la gestión puntual de las incidencias que van apareciendo. La Alianza reclama una transición hacia la gestión pública directa Desde su constitución, la Alianza Andaluza por la Alimentación Escolar viene defendiendo que el comedor no puede considerarse un servicio accesorio, sino un servicio educativo esencial que debe garantizar al alumnado una alimentación saludable, segura, equilibrada y sostenible.
Plan de transición hacia una gestión pública
Por ello, la Alianza vuelve a reclamar a la Junta de Andalucía la puesta en marcha de un plan de transición hacia la gestión pública directa de los comedores escolares, recuperando progresivamente cocinas propias en los centros y personal público para elaborar diariamente los menús.
Esta reivindicación coincide con las recomendaciones recogidas en el nuevo diagnóstico elaborado por Justicia Alimentaria, que propone, entre otras medidas: Recuperar la gestión directa del servicio, priorizando el modelo público con personal propio de la Administración; poner en marcha un plan de retorno a las cocinas in situ, de manera que los centros puedan elaborar diariamente los alimentos y, mientras no sea posible, avanzar desde la línea fría hacia sistemas de elaboración y distribución en caliente y de proximidad; priorizar alimentos frescos, de proximidad, de temporada y ecológicos, utilizando la compra pública alimentaria también como herramienta de apoyo al sector agrario y a la economía local andaluza; incrementar la transparencia y el control público del servicio, aumentando el número de auditorías realizadas por la APAE, facilitando el acceso a los resultados de los procesos de control de calidad y garantizando el cumplimiento efectivo de los contratos.
La Alianza ya trasladó estas reivindicaciones a los partidos políticos andaluces antes de las elecciones autonómicas de mayo y anunció entonces que, una vez constituido el nuevo Gobierno andaluz, reclamaría una interlocución que permitiera avanzar hacia un modelo que priorice la salud del alumnado, la equidad, la sostenibilidad y el interés público.
Ante las incidencias producidas apenas iniciado el nuevo curso escolar, la Alianza considera urgente que esa transformación comience a materializarse y reclama a la Junta de Andalucía que abra un proceso de diálogo con la comunidad educativa para diseñar una transición progresiva desde el actual modelo externalizado hacia una red pública de comedores escolares con cocinas propias.
Sobre la Alianza Andaluza por la Alimentación Escolar
La Alianza Andaluza por la Alimentación Escolar está integrada por 13 organizaciones de diferentes ámbitos: Confederación Andaluza de Asociaciones de Madres y Padres de Alumnado de la Escuela Pública (CODAPA); Sindicato USTEA; Justicia Alimentaria; Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos de Andalucía (COAG Andalucía); Cooperativa Agroecológica Valle y Vega; Colegio Profesional de Dietistas-Nutricionistas de Andalucía (CODINAN); Think Tank Alimenta; Instituto de Sociología y Estudios Campesinos de la Universidad de Córdoba (ISECUCO); Federación Andaluza de Consumo y Producción Ecológica (FACPE); Red de Ecomercados de Andalucía; Ecologistas en Acción; Sociedad Andaluza de Salud Pública y Administración Sanitaria (SASPAS-Hipatia); y Asociación Andaluza de Enfermería Familiar y Comunitaria (ASANEC).
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