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Alerta roja permanente en la enfermería del Córdoba CF
Cuatro semanas. Ese fue el plazo de recuperación que se manejó en el seno del Córdoba CF en noviembre del pasado año para el esguince de tobillo que Franck Fomeyem sufrió ante el Deportivo de La Coruña en El Arcángel. Diez meses después, el central camerunés sigue sin volver a jugar y sin fecha de regreso. Es el caso más llamativo de una enfermería que el Córdoba CF arrastra ya desde hace varias temporadas, y que este martes ha sumado un nuevo nombre a sus filas. Yussi Diarra estará de baja durante un periodo “prolongado” por una lesión en el isquiosural derecho con afectación tendinosa. Con él, ya son cinco los futbolistas de la primera plantilla actualmente de baja por lesión: Diarra, Víctor Sánchez, Jacobo Martí, Adilson y el propio Fomeyem.
Cabe recordar que lo de Fomeyem, como indica su tiempo de recuperación, acabó siendo mucho más que un simple esguince de tobillo. El doctor José Miguel Bretones, responsable de los servicios médicos del club, ya explicó el pasado mes de julio que la lesión afectó a la sindesmosis de un tobillo que ya presentaba una anomalía congénita, y que eso complicó todo el proceso: “Tuvo la mala suerte de afectarse ese tobillo, que era el que tenía la anomalía. Posiblemente, si se hubiera afectado el otro tobillo, no hubiera tenido tantas complicaciones”. El defensor ha pasado tres veces por el quirófano, por tres problemas distintos pero relacionados, la última a mediados de junio. Bretones, ya en ese momento, renunció a dar fechas.
El de Adilson es otro proceso que parece no tener fin. El extremo portugués se rompió el ligamento cruzado de su rodilla derecha en marzo de 2025, estuvo diez meses fuera y regresó en enero de este año. Apenas dos meses después, sufrió una nueva lesión de cruzado, esta vez en la otra rodilla, que obligó a practicarle una ligamentoplastia. En julio, junto con las palabras sobre Fomeyem, Bretones aseguró que se estaba recuperando 'bastante bien', y su regreso apuntaba, en principio, a este mes de octubre. El extremo portugués ya se ha dejado ver por la Ciudad Deportiva, aun al margen del grupo, pero arrancando sus primeros pasos de su 'pretemporada'.
Del aductor al cruzado
La nueva temporada tampoco ha empezado bien en términos de lesiones para el Córdoba CF. Víctor Sánchez, una de las sorpresas del arranque, sufrió tras el partido ante el Girona FC una lesión de bajo grado en el aductor izquierdo con unos plazos iniciales de entre una semana y diez días. Volvió a jugar apenas 3 semanas después, pero a mediados de septiembre el club comunicó nuevas molestias musculares que le han apartado de los partidos de Albacete y Valladolid, y Ania ya ha avisado de que no arriesgará con él ante el Tenerife.
Otro de los grandes afectados es Jacobo Martí, y lo suyo cambió de dimensión en cuestión de días. Tras dolerse de su rodilla en el amistoso de pretemporada ante el Elche CF, la exploración inicial tras el partido apuntaba a un esguince de ligamento colateral. Sin embargo, las pruebas posteriores, más exhaustivas, detectaron también una lesión de menisco y del ligamento cruzado anterior. Fue operado a menos de dos semanas del inicio de la liga, y aún le queda una larga recuperación por delante.
A ellos se suma el caso de Salim El Jebari, que llegó en julio tras su cesión en el CD Mirandés con una pubalgia heredada de la pasada temporada que le impidió completar la pretemporada, y le mantuvo fuera de las convocatorias durante las seis primeras jornadas. El extremo madrileño debutó por fin el pasado domingo en Zorrilla, con algo más de un cuarto de hora sobre el césped, aunque el propio Ania reconoció después que “todavía le falta mucho” y que debe acumular minutos de entrenamiento para ganar confianza y piernas.
Un problema que viene de lejos
Toda esta situación, sin embargo, tampoco es nueva para los blanquiverdes. La pasada temporada, más de la mitad de la plantilla pasó por la enfermería en algún momento, con la línea defensiva como la más castigada: de los nueve defensas utilizados, solo Álex Martín se libró de alguna baja. Hubo lesiones fortuitas, como la luxación de hombro de Alcedo o la fractura de la cúpula radial de Kevin Medina en un entrenamiento. Pero también hubo procesos que se alargaron o se repitieron, como la pubalgia de Vilarrasa, las recaídas de Rubén Alves o la hernia discal de Théo Zidane, que jugó durante meses con molestias hasta que tuvo que ser operado en diciembre.
Y antes, ya hubo otros casos que se complicaron. En la temporada 2023-24, Adri Castellano pasó diez meses de baja por una lesión muscular cerca de la cadera que sufrió en pretemporada y que acumuló varias recaídas. El propio futbolista reconoció después en Cordobadeporte que hubo errores en los tiempos de recuperación, tanto suyos como del cuerpo médico, y terminó de recuperarse con profesionales externos de su confianza, de acuerdo con el club. Un año después, Mati Barboza encadenó tres lesiones distintas en la musculatura isquiotibial hasta que se detectó un problema en el tendón que las originaba, y el club recurrió a una segunda opinión en Barcelona. Una vía, la de las consultas externas, que también se ha seguido con Fomeyem.
El club ha abordado el asunto ya en varias ocasiones. En mayo, Antonio Fernández Monterrubio defendió el trabajo de los servicios médicos y atribuyó el número de lesiones a múltiples factores, como la intensidad en los entrenamientos. En julio, durante la presentación de Diego Bri, repitió la misma idea: el motivo, a su juicio, tiene que ver “con la intensidad con la que entrena y juega este equipo”, y la respuesta de la entidad pasaba por una idea: “Nos cubrimos haciendo plantillas más largas”. “Tenemos las posiciones lo suficientemente dobladas y algunos jugadores que pueden ocupar varias. Es un tema que se está trabajando intensamente”, explicó entonces. El Córdoba CF arrancó la temporada con 28 futbolistas, frente a los 26 del curso pasado y los 22 de la 2024-25.
Las dudas sobre la gestión de las lesiones, en cualquier caso, no son nuevas en El Arcángel. En febrero de 2025, el padre de Kuki Zalazar criticó públicamente a los servicios médicos del club tras la salida del mediapunta, unas acusaciones que la entidad desmintió. Desde entonces, la comunicación ha cambiado, al menos en parte: el doctor Bretones detalló en julio la evolución de los lesionados de larga duración, y esta temporada el club ha publicado partes médicos de Víctor Sánchez y Diarra, algo poco habitual el curso pasado, cuando buena parte de la información sobre las bajas llegaba a través de las ruedas de prensa del entrenador.
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