Antonio Bueno, portavoz AMPAS: “El caso del ‘pisto sin pisto’ es la punta del iceberg, lleva años pasando”
Antonio Bueno cuenta que lleva toda su vida en diversas ‘luchas’ sociales, como parte de ese ADN que le marcaron en casa desde pequeño. Ahora, pone rostro y voz al medio centenar de asociaciones de familias de alumnado de colegios de Córdoba que se integran en la Plataforma de AMPAS de la Escuela Pública Niñ@s del Sur.
El último episodio de esa lucha ha tenido forma de denuncia pública por la comida que sirve el catering contratado por la Junta para una gran parte de los colegios públicos cordobeses. Un ‘pisto sin pisto’ grabado en vídeo y servido en varios centros que ha desatado centenares de quejas de las familias por la alimentación de sus hijos, que ha tenido gran eco mediático, pero que viene precedido por varios años de denuncias sobre la calidad del servicio.
De esa situación habla Bueno pormenorizadamente en esta charla con Cordópolis, del control que deben tener esos menús para escolares, de la responsabilidad de la empresa que los sirve y de la administración que la contrata, y de la organización de las AMPAS para exigir medidas a corto, medio y también a largo plazo, con el objetivo que persiguen de que las cocinas autogestionadas vuelvan a los colegios y se acabe la externalización del servicio a una subcontrata.
Se trata de la alimentación como una de esas movilizaciones de las familias del alumnado, como lo fue la de la climatización o los toldos y sombras frente al calor de Córdoba, como lo es cada año su acción contra el cierre de unidades de la educación pública o como lo es organizarse y empoderarse desde la AMPA para que los colegios respondan, en sus edificios y en sus servicios, a las necesidades del pilar esencial que es el aprendizaje de las generaciones futuras.
PREGUNTA. ¿Cómo llega a formar parte de una AMPA y meterse en esa lucha?
RESPUESTA. Bueno, toda mi vida he estado asociado, lo he visto en casa, mis lecturas me han llevado por ahí, los hechos que he visto en casa me han llevado por ahí... Entonces, cuando nació mi hijo, pues una vía de participación importante era el mundo de las AMPA.
Era evidente que tenías que participar en el colegio, sin dejar de participar en otros sitios, porque era el sitio natural en ese momento y porque, efectivamente, hacían falta cambios desde mi punto de vista o yo podía aportar a los cambios que hacían falta, porque yo no he inventado nada.
Las AMPAS tenemos una acción política no partidista que realizar
P. Estamos hablando del colegio Hernán Ruiz, ¿verdad?
R. Sí, Hernán Ruiz. Mi hijo ya salió este año, mi hijo está ahora en la ESO y si yo, por ejemplo, sigo con la pelea de los comedores es porque nuestro concepto de la de la lucha por la pública, por la escuela pública, es transversal, porque líneas se siguen quitando en todos sitios, infraestructuras siguen faltando, independientemente de qué administración sea la responsable.
P. ¿Y cómo surge, cuándo y cómo se gesta la plataforma de AMPAS? Creo que lleva ya casi diez años de labor.
R. Sí, diez años, creo que el año que viene los hace. La plataforma surge a raíz de encontrarnos una federación provincial que era FAPA Ágora, totalmente inoperante, que no respondía a ninguna de las necesidades que desde las AMPA, -entonces AMPA, ahora ya hay AFA (Asociación de Familias de Alumnado) porque vamos evolucionando como la sociedad en nomenclatura también- y no respondía absolutamente a nada de lo que se le demandaba, absolutamente a nada.
Entonces optamos por crear una plata plataforma alternativa, que en principio su única misión era la lucha por la climatización de los centros. De hecho, esa plataforma alternativa venía a replicar la que había en Sevilla que era Escuelas de Calor y luego se ha replicado en otros sitios, como en Málaga y en Cádiz.
Empezó como una lucha por las climatizaciones, dio lugar incluso en 2019 a la aprobación de la ley que apareció luego en BOJA en 2020. Y luego, pues bueno, no nos quedamos en eso. Fuimos viendo otras necesidades en la escuela pública y seguimos luchando por ella.
P.¿Quiénes componen ahora mismo la plataforma?
R. Como la AMPA es una entidad de voluntariado -bueno, entronca un poco con la Ley de Voluntariado andaluza, aunque al final te dedicas a gente con la que tienes consanguinidad, pero está estipulado que es una entidad voluntariado-, el número de personas y, por extensión, de entidades, varía-; porque la gente está un tiempo nada más ahí o se cansa o se quema o tiene otras necesidades personales vitales.
Ahora mismo con esta historia (las incidencias en el servicio de comedores escolares) tenemos más de 50 AMPA asociadas en la ciudad y ha subido espectacularmente el número de AMPA de pueblos que son miembros. Y de fuera de la provincia estamos asesorando a AMPA, principalmente invitándoles a contactar con sus federaciones provinciales, pero dándoles toda la información que piden.
Cierto es que, al final, hay personas que están interesadas en una sola cosa -comedores, infraestructuras, sombras- y a veces tienes veinte referentes en una AMPA y a veces tienes solo tres personas, pero estos son nuestros números. Para entrar solamente hay que estar interesado y querer pelear por la escuela pública.
P. Porque el objetivo del trabajo que se hace ¿es pedir respuesta a las preocupaciones de las familias respecto al colegio y llevarlas a la acción?
R. Sí, sí, a los colegios y a los institutos. Sí. Nosotros siempre hemos considerado que hay como siete u ocho mantras que repetimos constantemente, no es que haya que buscar eslóganes, es que esto es así. Es decir, los colegios no son un almacén para que yo deje a mis nenes en él mientras voy a hacer recados o a trabajar. Es un sitio que tiene que estar climatizado en verano, calefactado en invierno, con sus condiciones de equipamiento deportivo, en la clase... Un lugar en condiciones como está cualquier trabajo para poder realizar la función que se hace allí, que es la dupla aprendizaje-enseñanza.
Si eso no se da, hay que pelear para que se dé, que es una triste guasa, porque se tendría que hacer de oficio desde las administraciones, pero hay que pelearlo.
P. El último episodio de esa pelea, ya lo has mencionado, ha saltado con lo que nosotros hemos llamado ‘el pisto sin pisto’ servido en comedores escolares. ¿Eso es la punta del iceberg?
R. Sí, efectivamente, eso es la punta del iceberg, porque llevamos años peleando. Mediterránea (la empresa responsable del servicio de comedor en buena parte de los colegios y que sirvió el plato de pisto denunciado) representa, da nombre digamos, a esta pelea, pero son más. Al final es el sistema el que se dispara en el pie de la gente a la que tiene que servir, que es el alumnado.
P. ¿Cuándo empiezan esos problemas con los comedores escolares?
R. Desde el principio, yo recuerdo llevar peleando por los comedores ocho o nueve años. Tuvimos aquí -en el Hernán Ruiz- una primera empresa que era Irco, que se fue. Mediterránea entró porque dijeron que la Junta -que en esto tiene una responsabilidad brutal-, les había prometido que les iban a permitir hacer una cocina dentro del colegio y por eso les interesaba el colegio. Además, ese fue el verbo que se usó ‘interesar’. No dijeron la educación, el alumnado... Era un colegio grande con bastantes líneas en aquel momento y les interesaba.
Entonces, esto desde toda la vida nos ha acompañado. Ahora se han visto unas fotos y un vídeo. Será que estamos en la época de la comunicación visual o que una imagen vale más que mil palabras, pero con esto llevamos años. A mí, que alguien se extrañe ahora, me parece... Bueno, igual no habíamos llegado a esa persona en su momento, pero esto lleva años pasando.
P. ¿Y el problema en sí es la externalización de ese servicio o una adjudicataria en concreto?
R. Hombre, si tú quieres dar de comer con dignidad por 5,45 euros el menú y hacerte rica como empresa, una de las dos cosas no va a ocurrir. Ya, que cada uno vea cuál no va a ocurrir. Entonces, la adjudicataria, evidentemente, cuando licitan, lo hacen muy a la baja o con los precios que le dé la Junta.
El problema es el sistema porque externaliza las cocinas. Y no nos pueden decir que estemos pidiendo la Luna (al demandar que haya cocinas propias en los colegios y autogestionadas). No, no, no. Es que ya existía en el pasado lo que ahora se pide para el futuro. Es que una cosa totalmente kafkiana, porque nunca se ha demostrado que cuando se eliminaron se estuviera eliminando algo dañino.
Por ejemplo, se eliminó fumar en el aula, se ha eliminado el estrado del docente, la calefacción ya no es solo para el profesor.... Se han cambiado muchísimas cosas, ya no te ponen orejas de burro ni los libros de castigo, pero ¿de verdad las cocinas no funcionaban en los colegios? ¿De verdad era un problema ese? Claro, creemos que hay un criterio economicista, que luego además Mediterránea en concreto -hay otras- como monopolio que es juega con eso y no está a la altura, por supuesto.
P. ¿Mediterránea de Catering tiene cerca de la mitad de los comedores de los colegios?
R. Sí, los datos que tenemos de 2025 son el 41,94% en Andalucía. Entendemos que es extrapolable aquí.
Se está infravalorando la alimentación diaria de nuestros hijos en los colegios
P. ¿Quién controla la calidad del servicio y las comidas que se dan?
R. Bueno, la comida se controla en dos vertientes. Está el plan Evacole (Plan de Evaluación de la Oferta Alimentaria en Centros Escolares de Andalucía), que es un plan que además está caduco desde 2024, un plan cuatriananual que está caduco. Se sigue vendiendo el plan Evacole cada año, pero es un programa Evacole, porque no se ha cambiado. Y bueno, es un plan que tiene que tener unos criterios nutricionales, de cantidades y gramajes, medidas antiobesidad, etcétera, que ignoro si están bien o están mal. Pero ahí tiene que haber una doble vertiente de control: auditorías e inspecciones.
Las inspecciones las desarrolla Sanidad, además creemos que son veterinarios y son siempre concertadas (avisan a la empresa antes de hacerlas) y básicamente es pues que el papel x esté listo, llevarse unas muestras....
Las auditorías las realizan inspectores del Evacole, que entendemos que son docentes de quien depende Evacole, que es APAE (Agencia Pública Andaluza de Educación), que depende a su vez de la Consejería de Educación. Las auditorías son más profundas y sin aviso. ¿Qué ocurre? Que el plan Evacole habla de que se tienen que auditar o inspeccionar cada año el 25% de los colegios, auditar o inspeccionar, dice o disyuntivo. Por lo tanto, puede que se hayan hecho más inspecciones que auditorías, con lo que eso implica, se cubren y creemos que el año pasado incluso se han hecho más por nuestra presión.
Además, no conocemos los resultados de esas inspecciones y auditorias, que como comunidad educativa nos gustaría tenerla. Si la Junta de Andalucía -que es demasiado soberbia- piensa que nosotros no debemos saberlo como padres y madres, pues que se den en el Consejo Escolar o a las direcciones de los centros, como mínimo. Pero no tenemos conocimiento de esas auditorías.
Entonces, creemos que los controles, aún existiendo y cumpliéndose según la ley, pues no siempre justicia y ley han ido de la mano.
P. Ha habido más de 600 quejas sobre comedores escolares registradas por las familias en la plataforma de AMPAS en apenas 15 días lectivos desde el inicio de curso. ¿Ese aluvión cómo ha sido?
R. No te haces una idea de la cantidad de respuestas en Facebook que hemos respondido, la cantidad de emails, la cantidad de llamadas telefónicas... Porque hay gente que te llama y que no conoce absolutamente nada del tema, que cree aquí se hace una cacerolada o una recogida de firmas para echar a Mediterránea. Y se le explica que esto es una contratación, una licitación, que esto no funciona así.
Hemos tenido que hacer y seguimos haciendo mucha pedagogía. El lunes pasado nos reunimos presencialmente las AMPAS a las siete de la tarde. Me gusta siempre recordar que las AMPAS ni somos una entidad que está en los centros cuando se llega, ni cobramos por hacer lo que hacemos, ni la plataforma cobra nada, ni yo estoy liberado ni absolutamente nada. Entonces, a las siete de la tarde de un lunes nos reunimos 15 o 20 personas para pelear por esto.
¿Que cómo hemos gestionado eso? Pues lo hemos gestionado con mucho cariño, con mucha pedagogía y con ilusión de que, si no nuestros hijos, el cambio lo vean los que vienen.
P. Dentro de esa cantidad de quejas, ¿qué tipo de incidencias os habéis encontrado? ¿Qué se encuentra el niño en el plato?
R. Hemos tenido todo tipo de quejas, no solo las del aluvión de ahora. Recurrentemente, está el tema de la cantidad y de la calidad. Sobre la cantidad, Mediterránea en este caso, se escuda en que cumple Plan Evacole, que ya hemos dicho antes que estaba obsoleto o al menos no está renovado. Y sobre las calidades, evidentemente, salvo la foto que vimos el otro día y determinada presencia en comedor que solo tienen los niños y las niñas, pues no se puede juzgar. Porque, además, Mediterránea suele echar por tierra mucho, entiendo que otras licitadoras también, lo que dicen los niños. Se escudan mucho en que de casa vienen muy consentidos, que aquí se está dando de realmente una verdadera educación culinaria y alimenticia, que de hecho lo pone en los pliegos, que alimentarse no es solo comer. Eso es una cosa que defendemos nosotros y que no vemos luego en su servicio.
P. ¿La empresa no le da credibilidad a lo que digan los niños sobre la comida?
R. No, no, no se la ha dado nunca. Ha pensado, bueno, pues que de casa vienen mal educados en cuanto a alimentación, que aquí se le dan puré y puré en casa no le dais porque el niño lo pelea... Nosotros también tenemos para hablarles de los purés a ellos.
El caso es que nosotros siempre somos muy propositivos y propositivas, que no pedimos la Luna ni decimos: ‘Imposible, vete y ya está’. No, no, no. Nosotros sabemos que, ahora mismo, las licitadoras si se van crean un agujero mayor que el que existe, porque al día siguiente no habría quien diera ese servicio. Nosotros tenemos unas peticiones a largo plazo argumentadas, a medio plazo y a corto plazo, y en eso estamos.
P. ¿Se minusvalora que estamos hablando de la alimentación diaria de nuestros hijos?
R. Absolutamente. Absolutamente. Incluso podríamos decir que dadas las circunstancias que existen y que van a existir o que se puedan prever, la comida del colegio es, en algunos casos, hasta la única para algunas personas y desde luego la más consistente, o al menos debe serlo. Y, por supuesto, vuelvo a lo de antes, se está confundiendo alimentar con dar de comer.
No es lo mismo engordar a la oca para luego obtener el paté, que todos sabemos cómo se hace, o en las piscifactorías, que alimentar en libertad, etcétera, que podría servirnos como ejemplos con animales de parangón a lo que estamos hablando de cocinas en los centros o servicios externalizados. Así que sí, se está infravalorando totalmente.
P. Los monitores que sirven la comida los pone la empresa también. ¿Están maniatados para denunciar si ven que la comida no es la adecuada?
R. No tenemos el dato, pero imaginamos que es así. Está claro. La empresa se encuentra además con unos trabajadores y unas trabajadoras que por ley tiene que subrogar en algunos casos de la antigua licitadora. Es verdad que el pliego y todo lo que nos dice Mediterránea en este caso, es que tienen una formación, que tienen una preparación, que se les va actualizando y demás. No lo sé, lo desconocemos porque la transparencia tampoco es una de sus grandes virtudes.
La educación concertada se beneficia del cierre de líneas y la falta de inversión en la pública
P. La plataforma tiene comisiones de comedor de las propias AMPAS, en los colegios...¿cómo funciona ese engranaje y con qué objetivo?
R. El pliego de prescripciones técnicas al que se adhiere la empresa cuando obtiene el servicio contiene al final un apartado, yo creo que no está al final por casualidad, que viene a llamarse algo así como mecanismo de participación de las familias. En ese apartado, redactado de una manera un poco liosa, viene a decir que se pueden articular comisiones en los centros que hagan un seguimiento y que, en esa comisión de detectarse algún problema y ser continuado, bueno pues que podría elevarse a la autoridad competente -a ellos mismos, no olvidemos que el pliego está redactado por la Agencia Pública Andaluza de Educación-, para que así se subsane el problema.
Nosotros empezamos a montar comisiones de comedor, comisiones de seguimiento de comedor, la primera fue la del colegio Hernán Ruiz hace ya cinco o seis años. Y en esa comisión está un miembro de la licitadora, la dirección del centro y una persona de la AMPA. Mensualmente dice la ley que se pueden reunir y hay incluso un modelo de acta en ese pliego de prescripciones técnicas. Nosotros estamos haciendo variaciones sobre lo que dice el pliego, cumpliéndolo. Esos son unos mínimos, nosotros estamos yendo a máximos. Estamos anexando quejas a ese modelo de acta, estamos exigiendo las reuniones mensuales que dicta el pliego, en muchos casos, muchísimos, nos encontramos con la negativa de Mediterránea todavía a presentarse, o cambia la fecha, no quiere que se anexe nada al acta..., incluso cuestiona que luego se eleve a la APAE.
P. ¿Con la empresa de la que hay quejas ha habido interlocución o respuesta a esas quejas?
R. A nivel plataforma no ha habido una queja formal ahora. Sí la hubo, por ejemplo, en febrero pasado cuando cobraron sin dar el servicio por la suspensión de las clases por las borrascas. Ahí sí la hubo. Yo le mandé una instancia oficial, una comunicación oficial y ellos respondieron que sobre ello, a la Junta. Y la Junta respondió que a Mediterránea. Porque lo enviamos por las dos vías.
Entonces, la interlocución con Mediterránea se suele hacer a nivel de colegio, porque además en algunos casos ha reaccionado cuando se le ha apretado a nivel colegio para mejorar lo que hay, dentro de lo que quieren y pueden mejorar para seguir ganando dinero. Pero nosotros no tenemos una interlocución directa como tal como plataforma ni diariamente como AMPA, más allá de la comisión. La comisión es el sitio donde tienen que ir y ahí donde tienen que contar lo que quieran y luego pues, como en cualquier acta de cualquier colectivo, que hagan constar en acta lo que ellos consideren oportuno. Si se niegan a firmar el acta como se están negando en algunos casos, que se nieguen y luego eso pues ya seguirá su curso legal.
Tampoco ellos han levantado el teléfono. Quiero decir, ellos ven las publicaciones que hacemos de las quejas porque nos consta, porque nos han hecho llegar que les resultan virulentas y le resultan excesivas. Luego está lo que la gente comenta. Es complicado encontrar una cosa que reúna mayor unanimidad entre los padres y las madres, que es lo malo que es determinado servicio, que no ves un comentario bueno, no lo ves.
P. Los colegios, como centros, son conscientes también de lo que pasa en los comedores aunque no sea un servicio docente digamos...¿Las direcciones de los centros están haciendo algo al respecto, pueden hacerlo, le pedís que lo hagan?
R. Sí, sí. Vamos a ver, el comedor junto con el aula matinal y las actividades extraescolares son el plan de apertura. El plan de apertura lo tiene que coordinar la dirección del centro, es la que lo coordina en la inmensísima mayoría de los casos. Yo no conozco ningún colegio que la dirección no coordine el plan de apertura y, además tienen derecho a comer un plato de la comida que se sirve a mediodía.
Y nosotros lo estamos pidiendo. Hemos encontrado muchas direcciones colaboradoras, hemos encontrado otras direcciones menos colaboradoras y hemos encontrado direcciones ausentes, de todo. Priman las colaboradoras, a mí esto me gustaría dejarlo claro, pero al final no dejan de ser empleados de la Junta. Y pensamos que de un tiempo a esta parte, desde el 25 de septiembre -el día que se sirvió ‘el pisto sin pisto’ y empezaron las quejas-, la Junta está llamando un poco al orden, lo creemos por cosas que hemos visto.
Creen que las AMPAS debemos dedicarnos a organizar la fiesta de la primavera o a la fiesta de Halloween y tal, eso está muy bien, pero tenemos una acción política, no partidista, política, que realizar por lo que te decía al principio, porque mi hijo no está en un almacén, ni quiero que lo tengan solo ocupado mientras yo estoy trabajando o haciendo recados. Mi hijo ya va educado al colegio y quiero recogerlo formado. Y para formarlo no es solo aprendizaje y enseñanza, es que se dé una serie de condiciones, entre ellas, la del comedor.
P. ¿En ese asunto hay complicidad con el profesorado?
R. Sí, claro, con el profesorado en los consejos escolares, que también metemos la cuestión del comedor en los consejos escolares. Y muchos docentes tienen a sus hijos en colegios públicos, incluso en el suyo propio, muchas veces en el que ejercen. Y la complicidad existe. Es que es muy complicado encontrar a alguien, a un usuario de comedor, o que lo haya sido o lo conozca por persona interpuesta, que diga una palabra amable respecto al modelo de externalización de catering, de línea fría que tenemos en los colegios.
Curiosamente, la consejera el año pasado en abril de 2025 hizo el paripé de ir a los colegios, a uno por provincia y le invitó a sus delegados a hacer aquella teatralización de ir a comer a los comedores escolares, ni se quitaron la chaqueta, ni hay una foto con nadie con la cuchara llena. Fue una cosa ridícula. Y la consejera, María del Carmen Castillo, se llenaba la boca diciendo que había 341 comedores escolares con cocina propia y gestión directa, porque no es lo mismo tener solo cocina propia que tener la gestión directa. Y se jactaba de ello, a la vez que cierra cocinas.
O que deja por ahí una lista que nadie conoce cuándo se elaboró, ni quién la firmó, ni dónde está, que dice que se va a invertir en cocinas propias en los centros y esa lista es una especie de fantasma de castillo escocés. Está por ahí, se dice, nadie la conoce. Muchos nos tememos que, de realmente hacerse, que no lo sabemos porque al final eso es invertir en escuela pública que es algo que parece que les da miedo, si no estamos hablando de cocinas para la externalización también del servicio.
P. Hablabas antes de medidas que pedís desde la plataforma de AMPAS a corto, a medio y a largo plazo. Tal y como ha empezado el curso con las incidencias en los comedores, ¿qué medidas ponéis sobre la mesa?
R. Nuestro objetivo es tener cocinas en los centros con gestión directa de personal de la Junta de Andalucía, como ha existido siempre, como tiene La Aduana, como tienen otros muchos colegios. Ese es el unicornio, el objetivo a largo plazo y eso sabemos todos y todas cómo se consigue, que es votando a partidos políticos que lleven otro modelo de cocina en los colegios. Eso es así, no tiene más vuelta de hoja. También puede ser que el partido que está ahora mismo cambie de planteamiento, nosotros no tenemos ningún problema con eso, pero votaremos o queremos que sean partidos que realmente opten por este tipo de servicio.
¿Medidas a corto y medio plazo? A corto está la organización que estamos haciendo, la pedagogía, estamos queriendo expandir los conocimientos que tenemos unos cuantos y unos cuantas de este tema, que nos ha costado muchísimo porque son lecturas muy áridas y hay que dedicarle tiempo, para que llegue al resto de personas que están en la junta directiva del AMPA, pero también en el resto de las asambleas de las AMPA para que lo conozcan y puedan hablar con criterio. Para que sepan que ir a una concentración y que al día siguiente siga Mediterránea no es que se consiga nada con la pelea. No, no, Sí se consigue, lo que pasa es que tiene que ser una pelea organizada. Lo de matar moscas a cañonazos, pues evidentemente no funciona.
Para eso tienen que tener unos conocimientos previos, conocimientos que a veces son áridos, evidentemente. A corto plazo, también, trabajar en las comisiones de comedor, los consejos escolares y demás y, evidentemente, mientras se logra el objetivo último, que es que existan esas cocinas, le exigimos a la Junta de Andalucía que vele por la responsabilidad de a quién le ha licitado, que duplique las inspecciones, que las triplique, las auditorías, que esté más encima, que sean públicos los resultados de esa auditoría, que se esté encima.
Y luego, por supuesto, a la licitante que mejore la calidad, porque la cantidad se puede escapar diciendo que es el plan antiobesidad, el plan Evacole..... ¿Pero la calidad? Todos conocemos en nuestros barrios establecimientos que venden el mismo producto y las calidades pueden variar sustancialmente, hablo alimentariamente, sobre todo en productos frescos. Y evidentemente si varían las calidades, valían los costes.
No tiene sentido que se cocine dos veces en semana en cocinas que están a cientos de kilómetros o aunque estuvieran aquí al lado, que viajen, que se rebaje la temperatura de esos alimentos hasta los 4 grados, que luego se recalienten en los centros, que se coman en plásticos, por muy policarbonatos que sean. La presencia de la cerámica es mínima en los colegios y tenemos que luchar porque haya más y no tanto plástico.
En la escolarización cercenan la oferta antes de conocer la demanda de las familias
P. Decíamos antes que este de los comedores era el último episodio de la lucha de las AMPAS, pero otro gran capítulo que afrontó la plataforma fue el de la climatización de los colegios. ¿Qué pasó ahí, con los retrasos, y cómo está ahora la situación?
R. Bueno, la climatización tiene dos líneas de trabajo. Una, la de la Junta de Andalucía con la Ley de Bioclimatización, donde la transparencia no es su principal virtud. No conocemos las familias y dudo que las direcciones, la Delegación probablemente sí, dónde se van a hacer las siguientes inversiones. Nos enteramos porque llegan operarios a un centro a medir para la instalación adiabática, que no es bioclimatización como tal, según dicen los expertos. Ese sería el tema y la responsabilidad de la Junta de Andalucía, que tiene un asunto con gasto público, que entronca con el Ayuntamiento y lo intento explicar muy rápido.
El Ayuntamiento se está poniendo al día, no a la velocidad que debería, pero se está poniendo al día en este tema después de muchísimo hincapié, no solo ya en el tema exterior con los toldos y demás que seguimos peleando. No eran estos los toldos que queríamos, pero hemos metido en la ecuación de los colegios que los toldos es una responsabilidad de la municipalidad. Y en el interior, pues bueno, se están haciendo cosas, no a la velocidad que queríamos, pero se están reconociendo aparatos que en su día tuvieron que poner las AMPAS por la inacción de las administraciones. Se están haciendo inspecciones oficiales que llevamos años pidiendo.
Pero, claro, como falta información por parte de la Junta de Andalucía, yo creo que tampoco la tiene el Ayuntamiento, puede darse el caso kafkiano de que tú mejores la instalación en un sitio y al año o a los seis meses llegue la Junta de Andalucía para instalar allí la adiabática, con lo cual haya que retirar todo lo que has puesto.
Mira, para que te hagas una idea, en el IES El Tablero, hicieron obra hace dos años y en el exterior pusieron cableado que era para interior, con lo cual, el año pasado en plenas olas de calor petó, se rompieron los cables esos porque no eran para exterior, eran para interior. Y con lo cual, la gente que estaba allí, estuvo el alumnado x días sin climatización de ningún tipo porque al poner la adiabática retiras lo que hay antes, si no, no lo soportaría nada.
P. Hablaba de los toldos, que también se hicieron de rogar. No sé si están cumpliendo su función y también se plantea plantar árboles para dar sombra.
R. Se está plantando arbolado, una vez más no tan rápido como debiéramos, ni el arbolado que debiéramos, porque el Ayuntamiento no tiene la cantidad de personal que debería y entonces se poda cuando se puede y demás.
Ese es otro gran tema, teniendo en cuenta no ya la situación de los colegios, sino la situación general de la ciudad. Estamos haciendo esta entrevista casi a mediados de octubre y estamos todos en manga corta. Esto va a ir a más. Y tenemos estas islas de calor asfálticas por todos los sitios en los colegios, muchos de ellos sin zona de tierra, de sitios donde plantar, con poquísimo espacio... En algunos no se ha podido plantar y la explicación ha sido porque es que no hay espacio físico de tierra donde pueda agarrar un árbol y es verdad. Aquí hace falta un cambio de paradigma, de planteamiento.
Luego hay una cosa muy importante, yo creo: tanto la Junta como el Ayuntamiento, tienen que entender que las AFA y las AMPAS somos aliados y aliadas. Es que estamos aquí porque nos preocupan nuestros hijos e hijas y tienen que buscar con nosotros alianzas, porque quienes mejor conocemos los colegios somos nosotros además de las direcciones y los docentes, pero nosotros los conocemos y probablemente seamos los que más nos preocupemos.
P. En general, ¿cuál dirías que es el estado de los edificios de los colegios públicos de Córdoba?
R. Bueno, hay excepciones muy grandes porque hay colegios que tienen mucha problemática. Cierto es y siempre lo dice Infraestructuras municipal que son edificios antiguos, nos repiten el mantra de la herencia recibida de que nunca nadie ha hecho nada en los colegios y que ahora se está haciendo... Bueno, nosotros compramos parcialmente ese discurso. Tenemos que decir que, a nivel de técnicos, en el Ayuntamiento el diálogo es muy fluido desde después del affaire David Dorado. Con la concejalía, va y viene, va y viene. Hace menos de dos meses estuvimos reunidos tres horas, que pudieron ser cinco, nadie se levantó de la mesa y simplemente salimos con una serie de compromisos que estamos en que se cumplan.
Pero lo que realmente asfixia la situación de los colegios, incluso aunque haya buena disposición por parte de Infraestructuras en este caso, es la burocracia. Lo de la burocracia es tremendo, es dantesco, grotesco. Y luego algunas de las licitaciones que se llevan empresas que le trabajan al Ayuntamiento, pues oye, si ya tienen una obra pública cogida y luego le salen tres privadas, pues atienden a las privadas primero con su personal porque la pública no se le va a escapar.
Entonces, bueno, creemos que se están haciendo cosas, pero no a la velocidad que se debiera. A nivel técnico no vemos problemas, vemos problemas a nivel burocrático.
P. Luego está la parte de la Junta respecto a educación y servicios, que no sé cómo valoras.
R. Bueno, la parte de la Junta de Andalucía es en cuanto a personal principalmente. Aunque también tenemos otro tipo de casos puntuales, por ejemplo, después de muchísimos años aprobado y con el dinero adjudicado, el Instituto Grupo Cántico ha empezado la obra del gimnasio a los seis años creo de estar aprobado. Ya va con retraso, se va a tener. Bueno, esto es como cuando te tocan en la primitiva 8 euros y has invertido cinco, que te alegras, ¿no? La alegría del pobre. Bueno, pues va a estar al final, pero lo que queda, las canas que quedan por el camino son tremendas.
Y luego la responsabilidad mayúscula de la Junta de Andalucía, más allá de lo que hemos hablado de adiabática y demás, es el tema del personal. El alumnado con Necesidades Educativas y Adaptativas Especiales está absolutamente dejado. La Junta siempre dice que nunca ha habido más inversión, más material, más profesionales... Oye, pues los profesionales dicen que no.
Ahí están los sindicatos pidiéndolo continuamente. Y yo digo, ¿si es importante la ratio en alumnado sin necesidades educativas especiales, cuánto no será en personas que tienen determinadas problemáticas, cuánto no le podríamos facilitar la vida a esas familias y a esos niños y a esas niñas? Que no convirtamos las aulas en un sitio donde estar sin más. Vamos a dotarlas del profesorado, vamos a dotarlas de recursos.
No vale decir, nunca hemos tenido tanto, no. ¿Tenemos lo necesario? Porque tú me puedes decir que ‘nunca te he dado tanto dinero para la feria. Ya, pero es que ha subido tanto todo que igual no tengo lo necesario“.
En los colegios se está confundiendo alimentar con dar de comer
P. Hay una comisión mixta, de hecho, entre Ayuntamiento y Junta para los colegios. ¿Se reúnen, sirve?
R. Sí, de hecho, esa comisión mixta se la hemos descubierto a muchos políticos, porque no la conocían. Es una comisión técnica mixta que la conforman Infraestructuras y Educación del Ayuntamiento y Educación de la Junta de Andalucía. No sabemos la periodicidad de las reuniones, lo preguntamos. Hemos pedido en alguna ocasión que queremos incorporar temáticas previamente al orden del día que vayan a tratar.. Nos hemos conformado con que la lleven, así dicen los que van a ella y hemos pedido devolución en forma de acta para ver si hay plazos, si hay una hoja de ruta y no lo hemos conseguido hasta ahora. Ahí seguimos peleando.
P. Cada curso tenemos sobre la mesa, en el proceso de escolarización, el cierre de unidades en la escuela pública. ¿Cómo se está haciendo en los últimos años? Es verdad que hay menos nacimientos, menos natalidad, pero parece que solo afecta a unos determinados centros.
R. Efectivamente, lo que preguntas tiene esa variable que es que la concertada nace en un momento, en 1985, en que podía entenderse y, a día de hoy, pues se da esa falta de nacimientos. Evidentemente, es una cosa legal, pero podría perfectamente asumirlo (la pública). Es una de las grandes cosas que dicen: que la pública no podría asumir todo el volumen que hay. Yo creo que, no de un día para otro, pero parten de axioma que es falso.
Aquí la gran mentira es que sacan la provisión de líneas (para los colegios) a finales de enero. Y ahí dicen las líneas que prevén que va a tener un colegio y casi siempre a la baja. Y luego invitan a que hagamos una semana, unas jornadas de puertas abiertas en marzo, que es el de la escolarización. Si yo a mi hijo le doy cero euros para la feria y se gasta cero euros, no puedo presumir de mi hijo como gestor a nivel de gasto. Presumiré de gestor cuando le dé 10 euros y se gaste cinco.
Si tú me cercenas la oferta antes de conocer la demanda, si tú invitas a ver un colegio y le estás diciendo a la familia ‘no hay aula de cuarto o en el aula específica están x personas o no hay plazas para quinto...’, pues evidentemente esa persona no va a entrar en ese colegio. Este año hemos tenido muchos ejemplos, hemos tenido en el colegio López Diéguez y en el Hernán Ruiz. Creemos que se parte del axioma erróneo.
Y además nos decían que esto -decir las líneas en enero sin conocer la demanda posterior-, ocurre porque el docente tiene que saber dónde va a terminar trabajando. Y los docentes se echan a reír porque entre el concursillo, entre las bolsas y demás, salvo el que está fijo, los demás lo saben a última hora.
Luego, el delegado también nos decía que el 99% de los niños había obtenido el año pasado el colegio que quería. Claro, ha cogido el colegio que quería de lo que le habéis ofertado, no de los que quería por su zona de influencia.
P. Y luego están las ratios por aula. ¿Cómo estamos ahora?
R. Pues mira, igual que hablando antes del tema de comedores la que podía haber sido la primera ley de comedores de Andalucía se tiró por tierra el año pasado, sin posibilidad de debatirse ni de hablarse ni de nada, pues una Iniciativa Legislativa Popular (ILP) Para la que recogimos más de 50,000 firmas, muchas más de las necesarias, para que se bajara la ratio, pues también se tiró sin escuchar más allá de la persona que la presentó.
Este tema es especialmente sangrante porque ahora, con la baja de la natalidad, la Junta de Andalucía sacó un BOJA (Boletín Oficial de la Junta de Andalucía) en el que decía que la ratio se iba a bajar a 22 alumnos. Pero tenía cierta trampa, porque luego había otro apartado que decía que, excepcionalmente, podrían ser 25, con lo cual estamos igual que ahora. Luego está también otra trampa. La Lomloe habla de máximos, la ley habla de 25 alumnos máximo por aula, no habla de mínimos. No habla de mínimos. Luego queremos ser Europa, donde están los seminars, clases de 10, 12, 15 alumnos.
Y luego hay otra cosa también muy importante. Al terminar el curso con 25 alumnos, eso es una clase para el año que viene. La ley habla de que se puede incrementar hasta 2,5 alumnos, hasta el 10% se puede incrementar el número máximo de alumnados que serían redondeando, 27 o 28. Pero se pueden dar clases de 28 una vez empezado el curso, que a mitad se suman por situaciones excepcionales. Pero cuando termina el curso en junio, si tú tienes 26 alumnos, eso son dos aulas para el año que viene, dos líneas para el año que viene. Tú no puedes aplicar como regla ya en junio la excepción del 10% que computa a partir de septiembre. Pues eso se está haciendo.
Y ya no hablo de que en muchas de esas aulas hay personas con necesidades educativas especiales, sin una dotación de recursos para acometer esa enseñanza específica.
P. La falta de recursos o el debilitamiento de la escuela pública, ¿a quién beneficia?
R. Está claro. Si tú tienes dos hijos y se los das todo a uno, pues evidentemente al que le des menos es al que vas a perjudicar y al que le des más le vas a beneficiar. Evidentemente, la educación concertada se está beneficiando del cierre de líneas de pública. No solo del cierre de líneas de la pública, sino de la falta de inversión en la pública.
Nos consta que lo que está pasando con los comedores, pues probablemente esté empujando a gente a la concertada. Nos consta. Yo puedo llegar a entenderlo como padre. Si yo fuera un padre concienciado con que lo público es mío, es posible que lo hiciera. A mí, no se me pasa por la cabeza. De hecho, yo empiezo en un colegio en el que veo que hay cosas que mejorar, estando bien, hay cosas que mejorar y peleamos desde una plataforma en colegios que tienen necesidades y problemáticas. Por lo tanto, hacemos lo difícil, que es intentar pelear muchas veces contra - a veces de la mano- pero muchas veces contra la administración que tiene una responsabilidad que no está cumpliendo.
Lo que pasa con los comedores probablemente esté empujando a gente a la concertada
P. ¿Hay familias que están retirando a sus hijos de los comedores tras estas incidencias?
R. Si no los están retirando, desde luego, imaginamos que van a dejar de matricularlos en la pública. Esto puede ser una cosa para dejar de matricular. Eso nos consta. Eso puede ocurrir.
P. Si los colegios públicos no tienen las condiciones que deben tener, hablabas antes de que se podían formar guetos.
R. Bueno, cuando pasan cosas en Andalucía, a veces tienes que abrir un poco el foco y ver dónde ha ocurrido antes situaciones similares, por ejemplo si vemos lo que ocurre en Madrid con la educación pública. La falta de inversión lo es todo a nivel instrumental, material y humano. Lo es todo. Si tú no inviertes en un sitio, evidentemente vas a tener problemas. Y todo esto yo creo que parte de un desinterés por esa hija de la administración que es la pública. Lo tengo clarísimo.
P. No quería dejar de preguntar por el papel que pueden tener las AMPAS ante el bullying, si se trabaja sobre ello, se detecta o cómo se actúa.
R. Pues mira, en los colegios existen protocolos, que son protocolos que vienen de Delegación y en muchos otros centros mayoritariamente, pero no solo de Secundaria existe el papel de los mediadores.
Yo te tengo que decir que en mi época, que ya tengo 53 años, el bullying no tenía el nombre de bullying, pero efectivamente existía, el insulto, el golpe... Yo era una persona que me ponía delante del que hacía eso. Por lo que sea, a mí se me respetaba en el colegio, no sé. He tenido eso siempre muy claro, pero por mi forma de pensar. Entonces, no es un tema que estemos desarrollando como plataforma, si bien es verdad que en alguna ocasión nos ha llegado información y, por supuesto, trasladamos absolutamente todas las iniciativas endógenas y exógenas. Antes, el Ayuntamiento tenía una escuela de madres y padres que ya no tiene -es algo muy importante de mencionar-, que tenía un librito con muchísimas actividades, iban a formarte, a explicarte temas que te interesaran, que tú pidieras... Y ahí, en esa escuela, yo recuerdo perfectamente que había formaciones sobre cómo detectar, acometer y responder ante el bullying.
P. Claro, como parte de la familia a la que desde luego toca de lleno ese tema.
R. Toca de lleno y te puede hipotecar de por vida. O sea, hay cuestiones que pueden ser un triste recuerdo entre comillas, una mala alimentación durante x tiempo o una saturación en un aula, pero luego hay cosas que, efectivamente, como el bullying pueden hipotecar una vida desde su más tierna infancia y ser difícilmente recuperable o complicado de recuperar. Y, efectivamente, es una cosa en la que hay que tener mucho cariño y mucha atención.
P. A nivel educativo, ¿echa de menos algunas materias que no están y que debieran introducirse en la educación desde la edad más temprana?
R. Sí, sí, sin duda. El problema es dónde hacerse sitio, ¿no? Pero, por supuesto, totalmente. Creo la educación en valores tendría que dotarse de mucho más contenido del que tiene. Creo que es fundamental, alguna manera, algo relacionado con la educación en redes, con la formación en redes, con el acceso a redes, el comportamiento en redes, enseñar que no es solo lúdico lo que puedes ver en unas redes sociales.
Creo que eso es fundamental porque además ahí puede ir mucho componente de bullying que también vemos, porque antes te decían la barbaridad en el colegio y hasta el día siguiente no volví a ver al inepto de turno, pero ahora te puede acompañar de por vida. Creemos que una educación tecnológica es fundamental. Es que, además, en esa escuela de padres y madres que aludía, de los últimos cursos que hemos recibido ha sido con el tema de los móviles, que también es un tema que nos preocupa mucho, ¿no? El acceso a smartphones. Es cierto que igual que no te puedes poner con 13 o 14 años al mando de un coche o no debes fumar o tener determinados hábitos, estamos infravalorando, seguramente por extendido y por utilizado, el uso del móvil de una manera que yo creo que es temeraria y vamos a ver cómo de reversible es en algunos casos.
Exigimos a la Junta que duplique las inspecciones y auditorías sobe comedores escolares
P. Porque hablas de educar sobre ello y no solo de la prohibición de tener el móvil en el centro.
R. Es una opinión personal, pero está claro que si yo te abro la cabeza con un tiesto, no van a prohibir los tiestos. Yo he hecho un mal uso del tiesto. Entonces, hay un uso y un abuso, evidentemente del móvil. Yo, que traduzco, leo en inglés o me encanta la música, puedo acceder a determinada música antes de comprármela, puedo leer cosas en inglés o ver documentales en inglés que antes no podía, pues porque existe determinada app...Puedes a través del móvil controlar en el buen sentido de la palabra, velar por tu hijo o hija, o por tu padre mayor con demencia, hay apps para prácticamente todo, para el deporte o la forma física....
Pero claro, eso conlleva un manual de instrucciones. Todo tiene un manual de instrucciones, todo, hasta la cosa más insulsa tiene un manual de instrucciones, hasta una bombilla casi, ¿no? Entonces, hemos dado un paquete de tabaco, hemos dado una botella de whisky, hemos dado un coche sin freno, a gente muy joven. Hay que decirle: ‘está aquí el coche que se usará cuando llegue el momento’. No le damos las llaves de casa al niño con dos años, no enseñamos a abrir el gas con cinco años, ¿verdad? Pues igual, no creo que hay que prohibir, pero creo que hay que educar en un uso correcto. Claro.
P. Para terminar esta charla, no me resisto a preguntarte si tienes algo que decir en defensa de los grupos de padres y madres en WhatsApp.
R. Esa es gorda. Yo, que estoy en millones de grupos, que tengo que reunirme con políticos, que tengo que hablar con mucha gente porque entiendo que es mi labor, le tengo miedo al grupo de WhatsApp. Jajaja, es broma. Bueno, eso es el uso y el abuso, también en adultos.
Pero mira, los padres y madres delegados tienen muchas más funciones adcritas que probablemente no conozcan y que pueden hacer que solamente comunicar determinadas cosas por el grupo.
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