Vecinos de las chabolas de Córdoba se forman para que la falta de idioma no sea una barrera en centros de salud y colegios
La Asociación Cordobesa para la Inserción Social de Gitanos Rumanos (Acisgru) ha puesto en marcha su proyecto humanitario y socioeducativo orientado a los vecinos que residen en los asentamientos chabolistas de Córdoba.
El programa, que se desarrollará hasta el próximo mes de diciembre, combina la formación práctica en habilidades sociales con una ayuda humanitaria directa en materia de alimentación, higiene y limpieza. Bajo el lema Quien sabe hablar, sabe defenderse, el proyecto busca dotar a estas personas de herramientas para mejorar su comunicación cotidiana y afrontar con garantías situaciones complejas en el ámbito familiar, social e institucional.
Los talleres están abiertos a hombres y mujeres de todos los asentamientos de la ciudad y se llevan a cabo en las instalaciones de la parroquia de San Ignacio de Loyola. Para garantizar un aprovechamiento óptimo y una atención personalizada, las sesiones se estructuran en grupos de entre 30 y 40 personas, con una duración aproximada de tres horas cada una.
Según el proyecto, facilitado a este periódico, el fin de estos talleres no es otro que enseñar a hablar y a hacerse entender en el día a día. En lugar de callarse por miedo o acabar a voces cuando surge un problema en la chabola, con un vecino o en alguna oficina, los asistentes aprenden mediante ejercicios prácticos qué formas de hablar abren puertas y cuáles las cierran. Así, se llevan herramientas muy sencillas para perder la vergüenza y el reparo a la hora de ir al médico, pedir información en el colegio de sus hijos, hacer un papeleo en la administración o reclamar algo a la propia asociación. En definitiva, aprenden a decir lo que necesitan, a poner límites y a decir no sin faltar al respeto a nadie.
El proyecto no solo incide en este plano formativo, sino que atiende las necesidades más urgentes de las familias participantes. Como broche final de cada ciclo, la última sesión se convertirá en un espacio de convivencia que incluye un desayuno compartido con todos los asistentes. Asimismo, en este encuentro final se realizará el reparto de ayuda humanitaria, que incluye productos de primera necesidad adaptados a los gustos y demandas de los usuarios, tales como carne, frutas, verduras, así como artículos de higiene personal y limpieza del hogar. Esta iniciativa cuenta con una subvención de 30.000 euros concedida por la Delegación de Servicios Sociales del Ayuntamiento de Córdoba.
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