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Sobre este blog

Raúl Ruiz Rodríguez es uno de los profesionales pioneros de la transformación digital en España. Con más de 25 años de experiencia en medios de comunicación, marketing, estrategia e innovación comercial, ha desarrollado su carrera ayudando a empresas y grupos editoriales a reinventar sus modelos de ingresos, modernizar sus estructuras comerciales y aprovechar las tecnologías emergentes para crecer.

Comenzó su trayectoria en los primeros años de Internet en España, allá por 1998. Posteriormente, consolidó su experiencia en el sector de medios, ocupando puestos directivos en Vocento, PRISA, Vozpópuli, Secuoya Nexus o Zinet Media Group, donde dirigió equipos de ventas/Marketing, expansión , desarrollo de negocio gestionando carteras de grandes clientes y proyectos con marcas como Kia, Movistar, BBVA, Endesa, Heineken o Repsol.

En 2021 fundó Relevado4 para ayudar a los medios de comunicación a redefinir sus modelos de ingresos y sus estructuras comerciales. Esta experiencia, basada en transformación, innovación y optimización de ventas, es totalmente aplicable a cualquier sector que necesite modernizar sus procesos comerciales, incorporar nuevas tecnologías y mejorar su rendimiento.

Una persona + IA: ¿Cuántas unidades de trabajo representan?

Imagen que acompaña al post.

Raúl Ruiz

3 de mayo de 2026 19:58 h

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Durante las últimas semanas no hacen más que aparecer titulares sobre despidos en consultoras, tecnológicas y grandes empresas, informes que hablan de miles de puestos eliminados, anuncios de reestructuraciones, declaraciones de CEOs apuntando directamente a la inteligencia artificial, incluso empieza a asomar algo que hasta hace poco parecía lejano como el debate sobre la intervención de los gobiernos.

Se habla de automatización, de eficiencia, de sustitución de puestos, se repiten cifras, nombres de consultoras, tecnológicas, planes de ajuste, y, sin embargo, la explicación que domina es, quizás, demasiado sencilla para lo que está ocurriendo, porque no estamos ante otra ola tecnológica que mejora procesos. En mi opinión, estamos ante un cambio en la unidad de producción.

Durante décadas (por no decir siglos) hemos construido las empresas sobre una lógica muy concreta y es que la producción depende de las personas. Una persona equivale, más o menos, a una unidad de trabajo. Por simplificar, si quieres producir más, contratas más, para crecer, amplías equipo y si quieres escalar, réplicas estructura. Ese ha sido el modelo que han sostenido consultoras, agencias, medios, departamentos de marketing, equipos tecnológicos y sobre ese modelo se han construido los costes, las jerarquías, los incentivos y, en última instancia, la cuenta de resultados. Pero esa lógica, con la IA, ha mutado.

Lo que introduce la inteligencia artificial no es solo eficiencia, introduce una nueva relación entre persona y producción, y este es el click de la cuestión. Hoy, en muchos entornos profesionales, la ecuación empieza a parecerse más a 1 persona + IA = 5, 8 o 10 unidades de trabajo, apareciendo perfiles “10x”, founders en solitario y equipos mínimos con output masivo. No estamos viendo casos aislados, estamos viendo cómo el sistema empieza a reorganizarse alrededor de una nueva unidad de producción, señal clara de hacia dónde se está moviendo el sistema. El actual sistema empresarial no está diseñado para esto, sino para un mundo en el que cada persona añade una cantidad de producción, el crecimiento es proporcional al tamaño del equipo y los costes variables son, fundamentalmente, personas. ¿Pero qué pasa cuando una sola persona puede multiplicar su capacidad de producción? El equilibrio se rompe, y eso es exactamente lo que estamos viendo ahora mismo en forma de despidos.

No se está despidiendo (solo) porque la IA sustituya tareas, se está despidiendo porque el modelo organizativo está sobredimensionado para la nueva unidad de producción. Antes, para producir X, necesitabas 10 personas, ahora puedes producir X (o más) con 3. La diferencia, por tanto, no es tecnológica, es estructural.

Esto explica por qué los sectores más afectados son los que viven de vender conocimiento estructurado, consultoría, desarrollo, análisis, marketing, atención al cliente. No es casualidad. Son sectores donde el trabajo puede descomponerse en procesos, y todo lo que puede estructurarse empieza a ser automatizable.

Pero aquí hay un matiz importante que cambia la lectura, al menos para mí. La inteligencia artificial no está eliminando el trabajo, está desplazando su naturaleza. Antes, trabajar significaba ejecutar, hoy, cada vez más, trabajar significa decidir qué merece la pena ejecutar y ese es el verdadero cambio.

Cuando la ejecución deja de ser el cuello de botella, el valor se mueve a otro sitio como la definición del problema, el diseño de la solución, la comprensión del contexto o la capacidad de priorizar 

Por esta razón, el impacto no es homogéneo, los perfiles que desaparecen primero son aquellos cuya aportación estaba en la ejecución de tareas definidas, como junior, capas intermedias, funciones repetitivas, mientras, crece la demanda de perfiles capaces de orquestar sistemas, interpretar resultados y tomar decisiones en entornos complejos 

Pero hay algo más incómodo todavía, un giro más. Muchas empresas no están despidiendo porque la IA ya funcione perfectamente, están despidiendo porque saben que el modelo anterior ya no tiene sentido, por tanto, la decisión es estratégica, no solo operativa. Si cambia la unidad de producción, mantener la estructura anterior no es sostenible, y aquí aparece el verdadero riesgo. No es que falte trabajo, es que el sistema sigue organizado como si la TAP fuera 1, cuando en realidad ya es 5, 8 o 10. Reducir plantilla no es adaptarse, es ganar tiempo, ya que la adaptación real es otra cosa que pasa por rediseñar la empresa alrededor de esta nueva unidad de producción, teniendo que repensar cómo se organizan los equipos, cómo se mide el rendimiento, qué se vende realmente, dónde está el valor etc, porque si no haces eso, ocurre algo paradójico, tienes más capacidad que nunca, pero no sabes cómo convertirla en negocio.

La inteligencia artificial no es, por tanto, una herramienta más, como vengo sosteniendo hace mucho tiempo y varios artículos, es un cambio en la lógica de producción, de los negocios, y eso obliga a hacerse una pregunta incómoda, pero inevitable. Si una persona puede producir como diez, ¿qué tipo de empresa necesitas ahora?

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Raúl Ruiz Rodríguez es uno de los profesionales pioneros de la transformación digital en España. Con más de 25 años de experiencia en medios de comunicación, marketing, estrategia e innovación comercial, ha desarrollado su carrera ayudando a empresas y grupos editoriales a reinventar sus modelos de ingresos, modernizar sus estructuras comerciales y aprovechar las tecnologías emergentes para crecer.

Comenzó su trayectoria en los primeros años de Internet en España, allá por 1998. Posteriormente, consolidó su experiencia en el sector de medios, ocupando puestos directivos en Vocento, PRISA, Vozpópuli, Secuoya Nexus o Zinet Media Group, donde dirigió equipos de ventas/Marketing, expansión , desarrollo de negocio gestionando carteras de grandes clientes y proyectos con marcas como Kia, Movistar, BBVA, Endesa, Heineken o Repsol.

En 2021 fundó Relevado4 para ayudar a los medios de comunicación a redefinir sus modelos de ingresos y sus estructuras comerciales. Esta experiencia, basada en transformación, innovación y optimización de ventas, es totalmente aplicable a cualquier sector que necesite modernizar sus procesos comerciales, incorporar nuevas tecnologías y mejorar su rendimiento.

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