Hay una postal para ti: Solo tienes que encontrarla en la ciudad

Postal en el mapa de Cruz Conde

Las escasas salidas en blanco y negro al súper, la farmacia, el trabajo o dar la vuelta a la manzana con el perro comienzan a tener algunos fogonazos de color. De improviso en una esquina, en el alféizar de una ventana, colgando de la rama de un árbol o entre las chirimoyas de la frutería puede aparecer una postal para cualquiera de nosotros. Un objeto artístico con versos manuscritos en su reverso que alguien desconocido ha dejado para quien lo encuentre. Otra primavera posible.

Esta acción de postal crossing llamada #Postalesdesdeelfilo es un invento de Pedro Peinado, artista, diseñador gráfico y activista quien con la ayuda fundamental de su pareja, Vicky Fernández De Molina, llevan una semana dejando postales por la ciudad. Ya han hecho más de cien en una acción que también tiene su extensión virtual: además de las calles y plazas, también están llenando las redes sociales de corazones y versos.

"Todo surgió porque tengo miles de postales", explica Peinado al otro lado del teléfono. "Estaba harto de salir a la calle, encontrarme con gente y no poder casi ni hablar, por eso decidí empezar a darles postales o meterlas en sus bolsas de la compra sin que se dieran cuenta. Partiendo de ahí decidimos extenderlo".

Esas postales las tenía Pedro en stock en su estudio para venderlas, "pero ahora estoy obteniendo otra clase de beneficio, el de dar ánimos a la gente", afirma. Para comenzar esta acción ha elegido una serie poemas visuales de amor realizados hace quince años que juegan con la imagen de un corazón, "con el uso que le damos a esta iconografía", y a la que el artista le da la vuelta cambiando su significado.

En el reverso la pareja manuscribe, sobre todo, versos. Mensajes y textos, poéticos o no, que les envía la ciudadanía. Una acción en la que cualquiera puede participar contactando con Pedro por la vía privada de su perfil de Facebook. Los versos y textos pueden ser propios o ajenos, anónimos o publicados, y entre los participantes se mezclan ciudadanos de a pie con poetas y artistas de la ciudad que han sido invitados a participar.

"Hay un tiempo para todo, bajo el cielo, un tiempo para cada cosa. Y el tiempo es ahora, y es aquí. He de encontrar un relato, una certeza. No quiero una rendición sin condiciones. Quiero decirles a mis hijos: Aquí tenéis la mañana. Es toda vuestra, sin duda os pertenece".

Los versos pertenecen a Pablo García Casado y están en una postal. Artistas como Jacinto Lara, músicos como Fernando Vacas y Álvaro Tarik, o poetas como José García Obrero, Estefanía Cabello, Curro Bernier, María Pizarro, Antonio de Egipto o Raúl Alonso también han participado, además de colectivos como Bonnie and Clyde o periodistas como Juan Velasco, coordinador de cultura en este periódico.

Tanto Vicky como Pedro van dejando en el suelo, pegando en paredes, situando en ventanas, escaparates o árboles estas postales cada mañana camino de sus trabajos respectivos. También lo hacen cuando van al mercado. "Así estableces una relación distinta con la gente y, además de la calle, utilizamos las redes para crear contenidos alejados de la realidad y de las fake news, para así animar a la gente a que participe".

Peinado también valora la huella que la acción deja en el paisaje urbano de la ciudad. "En un paisaje tan vacío la gente se fija, ve más cosas y por eso se lleva las postales", revela dejando constancia que muchos días a su vuelta a casa las postales que dejó por la mañana ya no están en ese lugar.

El poeta José García Obrero escribió un buen día en su muro de Facebook: "Contemplar desde la azotea cómo se transforma en unos minutos el paisaje del cielo, cuántos matices intercambia la luz con pájaros y nubes, es lo más parecido estos días a ir caminando por un bosque frondoso". Pedro lo leyó y se lo pidió para una postal. Días después el poeta encontró la postal con sus versos entre las chirimoyas de la frutería de Paqui, en el mercado de la Corredera.

Muchos de esos ciudadanos que las encuentran o las recogen lo hacen público en sus redes sociales con el hashtag #postalesdesdeelfilo "y así hay una interacción con la ciudadanía". Por ahora, la gran mayoría de postales se sitúan por la zona de la Corredera, el barrio donde vive Pedro, y el centro, "pero nuestra idea es que se propaguen por toda la ciudad y la inunden de ánimo y de esperanza". Para ello, un siguiente paso de la acción será llevar lotes de estas postales a otros barrios para que también se repartan por más lugares de la ciudad.

"De aquí se sale con creatividad", vaticina el artista sobre una crisis que, como cualquiera en tantos sectores él también sufre, pero que encara con una sonrisa. "No sé por donde saldremos y odio la palabra reinventarse, así que prefiero inventar cosas por el camino. No tengo prisa y me gusta entretenerme", confiesa.

"Ojalá encuentres una postal y te arranque una sonrisa", desean los impulsores de esta acción desde sus redes. "Si quieres compartir ese momento con nosotros o enviarnos aquí un poema o un pequeño texto lo escribiremos y quién sabe quién lo tendrá en sus manos".

La poeta María Pizarro clama desde facebook: "Si encuentras esta postal, camino a la farmacia o supermercado; si tu perro prefiere esa esquina...Pedro Peinado ilustra, María Pizarro busca la inspiración". En el anverso de la postal la imagen de un pesado corazón sobre una espalda. En el reverso: "Escribo el poema y es mi enemigo; luego el tiempo dirá".

#postalesdesdeelfilo

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23 de abril de 2020 - 07:03 h
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