Iris Nazarena

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Semana Santa. El incienso es su fragancia en numerosos lugares donde se celebran procesiones, como es el caso de Andalucía. Pero no solo. La primavera regala el perfume de la naturaleza en flor: el azahar y las hojas nuevas de los naranjos, junto al espiritual aroma –compartido en diferentes culturas y religiones– de los inciensos. Precisamente, L´Artisan Parfumeur creó Sevillé à L´Aube (https://www.artisanparfumeur.fr/?gclid=CjwKEAjw8ZzHBRCUwrrV59XinXUSJADSTE5k88H_3hJFPPqJCoQ7qUfCxzDtXUZJmBGyvNFg7ehH2xoC02jw_wcB&gclsrc=aw.ds) para inmortalizar el incienso y la floración del naranjo durante la madrugada de Pasión, si bien el incienso perfumista bebe en las fuentes orientales, desde Arabia al Japón, pasando por las iglesias cristianas, como magistralmente recoge la Incense series.

De cualquier forma, la sobreabundancia del fragante humo de incienso que en algunos lares inunda las pituitarias desde el Domingo de Ramos, no debe ocultar que en sus amplísimas variedades es un ingrediente central de grandes perfumes. L´Heure Bleue, de Guerlain, Iris Nazarena y Copal Azur, de Aedes de Venustas, Cardinal, de Heeley, o Messe de Minuit, de Etro, lo atestiguan.

El azahar o el incienso, o una suma de ambos, invitan a descubrir la huella de una piel perfumada. En Córdoba, abre el azahar y el incienso se eleva junto al Puente Romano y el eterno Guadalquivir. Olfatear es un placer.

Nota: Las menciones a marcas y productos no llevan aparejada ninguna contraprestación.

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Publicado el
8 de abril de 2017 - 12:52 h
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