25 puntos

Después del desnudo emocional integral de la semana pasada, resulta difícil continuar con este ‘castigo divino’ de escribir cada siete días. Un regalo que me hicieron en Cordópolis que dura ya 25 semanas y que hoy me ha dado el punto de repasar.

Desde que Madero Cubero me hiciera la foto de marras y Antonio Ranchal decidiera que el punto de la ‘i’ me diera en la cabeza, he podido dar mi definición de blog, he hablado de los prejuicios hacia el mundo ecuestre, de la importancia del deporte en la sociedad actual, del valor intangible de los emprendedores y del negro futuro de la profesión periodística.

He reconocido el miedo al folio en blanco, confesado el placer que me produce el rugido de un motor de 300 cv y también el sonrojo que produce un cementerio el Día de Todos los Santos.