El poder de persuasión en las distancias cortas

Rafa Gálvez celebra un gol Ponferradina-Córdoba en El Toralín (1-3) | LOF
El Córdoba quiebra su racha de cuatro semanas sin ganar y se rearma anímicamente para batallar por los puestos de ascenso en medio de una jauría: nueve equipos metidos en nueve puntos

Cualquiera de los nueve primeros puede lograrlo. También alguno de los que van por detrás. Y nadie debería sorprenderse por eso. El Córdoba llevaba cuatro semanas sin ganar y no salió de los puestos de play off. La Ponferradina acumula ya diez fechas sin un triunfo que echarse a la boca y no ha entrado en descenso. Ambos se enfrentaron en la noche del sábado en El Toralín y el que salió con una justificada sonrisa fue el equipo de José Luis Oltra, que mantiene el brillo de su etiqueta de candidato al ascenso a Primera después de resolver uno de sus pleitos más complicados del curso por 1-3. Nadie va a torturarse ahora pensando en lo que pudo ser si los blanquiverdes no se llevan los tres puntos. Más bien corren tiempos de esperanza. Fundada, inventada o reconstruida, qué más da. El asunto es que toca responder en las distancias cortas. Los nueve primeros equipos de Segunda se apiñan en un margen de nueve puntos.

Además del Córdoba, sólo el Leganés fue capaz de saldar la jornada con victoria entre los nueve primeros. El líder, que sigue siendo el Alavés, no pudo con el Almería (1-1) en Mendizorroza. A los de Oltra les salieron las cuentas perfectas: rompieron su racha, le recortaron dos puntos de distancia al primero y aumentan a tres la diferencia con el séptimo. El Córdoba lleva desde la jornada cuatro metido dentro del paquete de play off -15 en ascenso directo- y eso habla de su capacidad de resistencia. En la próxima jornada tendrá que afrontar un partido de extrema exigencia ante Osasuna, que llega peleando por meterse entre los seis primeros y está sólo a tres puntos de los cordobesistas. El Arcángel respirará el aroma de la trascendencia el próximo sábado, a partir de las 20:15 horas.

La dependencia de uno mismo es un poderoso estimulante emocional, pero en Segunda no se puede caminar sin mirar a los lados y por el retrovisor constantemente. El futuro propio puede estar escribiéndose en otros escenarios. No hace falta contar mucho más a propósito del Córdoba, que para bien o para mal se ha visto en su época moderna en manos de terceros en varias ocasiones. El Córdoba-Osasuna será trascendental por lo que suceda en el estadio de la ribera del Guadalquivir y la combinación de ese marcador con el que se dé en otros dos partidos: Leganés-Alavés, Oviedo-Elche y Nástic-Valladolid. La clasificación puede dar un vuelco importante. O no. En Segunda no hay casi nada irreversible.

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