“Hay una cosa que nunca te va a abandonar: el teatro”

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La actriz cordobesa Luz Valdenebro invita a su compañera de tablas de En el estanque dorado, Lola Herrera, a charlar con los alumnos y profesores de la ESAD

 En el estanque dorado

La frase del titular la ha pronunciado Lola Herrera esta misma mañana ante un abarrotado patio principal de la Escuela de Arte Dramático (ESAD) que ha estallado en aplausos. Invitada por la actriz cordobesa y ex alumna de la escuela, Luz Valdenebro -su compañera de reparto en la obra 'En el estanque dorado' que interpretan junto a Héctor Alterio este fin de semana en el Gran Teatro-, la veterana actriz, que este año cumplirá los 80, ha confesado ante los entregados alumnos y profesores la "envidia" que sentía de que ellos pudieran estudiar teatro "y tener una base que yo no tuve porque en mi época y en Valladolid no había escuelas". Tanto ella como Alterio pertenecen a una generación de actores que ha aprendido directamente en las tablas y de la mano de "maestros maravillosos".

Valdenebro, que estudió en la escuela cordobesa entre el 94 y el 98,  ha recordado sus nervios el primer día de ensayos de la obra al encontrarse frente a frente con Herrera y Alterio en escena. "Se me caía la baba mirándolos actuar, pero luego descubrí que a Héctor también se le caía mirando a Lola y a Lola mirando a Héctor", cuenta entre risas. Para Herrera "con él aprendes todo en el escenario: los tiempos, el ritmo... y de una manera muy sencilla". Para la actriz cordobesa, el susto y los nervios de su llegada se transformaron "en darme cuenta de pronto que la mayoría de la gente es normal y que a los dos días Lola y yo ya estábamos cotilleando entre bambalinas".

La charla de las dos actrices, acompañadas por la directora de la ESAD, Ana Ogallas, ha discurrido entre mil y un asuntos y anécdotas sobre las interioridades de la interpretación y el teatro: " el 21% de IVA y los móviles es lo peor que le ha pasado al teatro", para Luz; "no es tan importante ser famoso sino disfrutar con lo que se hace, ese es el triunfo", según Lola, quien también se preguntaba en voz alta "¿por qué son siempre los mismos los que trabajan en las series (de TV)?". Con más profundidad, diferenciando entre teatro, cine y TV, la dama de la escena ha confesado que "en el teatro eres dueño de tus cosas, hay que trabajar en equipo y esto nace del respeto mutuo". Para Luz, lo más peligroso que hay encima de un escenario "es el ego", por lo que hay que ser honestos y aprender de los buenos, "aunque te caigan mal".

Protegidas por los obligados pañuelos con los que las actrices cuidan sus gargantas, ambas han hecho terapia sobre su profesión ante quienes serán el futuro de la misma pero demasiado tímidos para preguntar. Lola Herrera, quien realizó cinco giras durante 25 años con el monólogo de Delibes  Cinco horas con Mario, a veces hasta con dos funciones diarias, ha descrito la experiencia como "la soledad más grande", aunque ha añadido una anécdota con Mari Carrillo: "Estoy muy sola en esta obra, Mari", "¿Y qué más quieres?", le contestó la gran actriz de 'El pisito'. Bromas aparte, Herrera se ha quejado amargamente de que la gente joven ya no conoce a las gentes del teatro de hace unas décadas, y que ella misma es "Actimel" (por el anuncio que protagoniza) para los más jóvenes.

"Es un descanso dejar de ser una y ser otra persona. Yo no hubiera podido vivir conmigo si no es por mi profesión". Por eso Lola Herrera se ha entregado en cuerpo y alma a ponerse bajo los focos y "viajar a lugares insospechados". La actriz, que se siente "viva y llena de energía para seguir llenando el saco", ha confesado haberse perdido "todo" en su vida personal: bodas, comuniones, cumpleaños y hasta dejar a su madre recién fallecida en el tanatorio e irse al escenario "porque aprendes a sobreponerte a todo". "El oxígeno de mi vida es el teatro".

Preguntada tras el acto por su compañera Luz Valdenebro, Herrera se ha deshecho en elogios sobre la "maravillosa" actriz y persona "que es la alegría y la vitalidad de la compañía". También ha destacado "el rigor y la profesionalidad" de la actriz en escena. En la misma línea se ha manifestado María Luque, profesora de Literatura Dramática y quien dio clase a Luz en los 90: "La recuerdo vital y teniendo muy claro su sueño, animosa, positiva y con mucha fuerza". Para la docente, "su éxito me alegra tanto como el de cualquier alumno que monta una compañía de teatro pequeña e independiente".

En el estanque dorado, clásico contemporáneo de Ernest Thompson, posee una versión española de Emilio Hernández que ha dirigido Magüi Mira en este montaje. Traducida a treinta idiomas y producida en más de cuarenta países, la obra es una reflexión sobre la vejez, la soledad, la lucha por la vida dentro de una familia, el amor... Una comedia dramática que se estrena por primera vez en España y en la que en la versión de Hernández prima el humor inteligente e irónico que subyace en el texto de Ernest Thompson, quien la escribió a los 28 años. La función fue estrenada en un teatro off neoyorquino en 1978, para pasar a Broadway un año después y hacerse internacional gracias al cine, dirigida por Mark Rydell, con Henry Fonda y Katherine Hepburn.

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