De Jokin a Sandra
Sobre este blog
Crecí en los 70 bajo la influencia de la Señorita Pepis, un set de maquillaje para niñas del que arranca un amor interminable por el rojo de labios y el khol enmarcando la mirada. Las tendencias y la moda, la cosmética y el sublime arte del perfume me interesan con una pasión que solamente los adictos sabemos reconocer. Y sí, somos cientos de miles de personas -por cierto, muy distintas en edad y características sociales- para quienes la moda es una motivación, un bálsamo, un acicate, un exquisito pasatiempo. Ahora que Internet y las redes sociales han incendiado el mundo con la revolución fashionista, por qué no echar más leña al fuego desde las páginas de CORDÓPOLIS.
JOKIN. Hace más de 20 años se suicidaba el adolescente vasco Jokin Ceberio, víctima de acoso escolar, cuya muerte en Hondarribia golpeó nuestro corazón y nos hizo conscientes de la terrorífica dimensión de una realidad que ha ido adquiriendo mayor incidencia, cuantitativa y cualitativa, al tiempo que se ha extendido al escenario de las redes sociales, ese super-lugar universal y abierto las 24 horas que amplifica el daño a las víctimas, así como las posibilidades de agredir en solitario o en jauría pero nunca desde el anonimato o la ausencia de pruebas, ya que en Internet se sabe (al final o desde el principio) quiénes somos, qué hacemos, qué hicimos, dónde estábamos.
SANDRA. El 14 de octubre de 2025 sufría idéntica desesperación y el mismo trágico final la alumna sevillana de 14 años Sandra Peña, a quien presuntamente acosaban sus iguales en un centro educativo privado concertado, que presuntamente también -por esto de las jurídicas garantías de quien es denunciado- posiblemente actúo sin la diligencia ética y administrativa necesaria y sin otorgar la protección que a Sandra le correspondía.
En este marco de lucha histórica contra el acoso escolar y de dramática persistencia de autolisis, Córdoba ha acogido, al inicio de 2026, el “Congreso Nacional para la Convivencia en la Era Digital, Andalucía frente al Acoso”. Estuvo organizado por el gobierno autonómico, con competencias, como sabemos, en Educación y en áreas igualmente relacionadas con la prevención, también con la depuración de responsabilidades, administrativas y/o judiciales, frente a esta lacra atroz que causa sufrimiento, que hiere en la médula del ser humano desde edades tempranas y que mata; pues ya nadie resta gravedad al hecho de que el acoso, en ocasiones, llega a tener el peor desenlace posible para la víctima y su familia.
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