¡Camarero, una de rally!
Sobre este blog
Manon y Julio han recorrido medio mundo en bicicleta y están empeñados en montar al otro medio sobre dos ruedas para propagar los beneficios de la movilidad activa. Discípulos de Malabrocca, llevan lustros investigando sobre intermodalidad, urbanismo, mecánica o educación. Siempre en y sobre sus velocípedos. Como profes que son, les encanta aprender. Están convencidos que esto de la movilidad activa es la solución a la insoportable levedad del ser en la era del petróleo. Para ello han puesto a pedalear todo lo que han aprendido en su formación en sociología, economía, pedagogía, turismo o gestión cultural. Y han metido todo en una coctelera para fundar Revelociona SCA. Los de Cordópolis les han dejado esta esquinita para compartir los paisajes, análisis y resultados que ven desde su manillar.
Una media maratón, cuatro carreras populares, decenas de procesiones, docenas de conciertos, centenares de despedidas de soltería, una magna... Y, camarero: ¡una de rally! Da igual el formato o la lógica. Al tratarse de Córdoba, la pregunta parece no ser dónde encaja mejor un evento, sino cómo nos las ingeniamos para meterlo en el casco histórico. Y, a ser posible, que termine a las puertas o dentro de la misma Mezquita, para así salir mejor en las fotos.
Sales a pasear un martes a la noche y te tomas un helado: hay días en los que Córdoba parece una ciudad seria, incluso solemne. Y luego llegan las agendas, los findes, los mayos, los eventos encadenados, solapados o amontonados.
Porque no deja de tener su gracia —o su mala leche, según se mire— que en pleno 2026, con todo el discurso sobre sostenibilidad, protección patrimonial y calidad de vida, la UNESCO, los ODS y la Agenda 2030, nuestra querida ciudad se envuelva en la bandera del ruido, la gasolina y el mal gusto, y meta a setenta coches en el centro histórico otro año más. Sí, sí, un rally de coches.
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