La crisis, una oportunidad

Desde hace meses gano menos y me han aumentado mi jornada laboral a 37 horas y media a la semana. En realidad, no fabrico más información ni se mejora la calidad de las noticias. No hay ningún ahorro, antes al contrario la prolongación de la jornada produce más gastos: más consumo de electricidad, de calefacción, de aire acondicionado. La medida es antiecológica y pienso que en realidad se ha adoptado sin evaluar sus consecuencias.

Ahora, en la actual coyuntura, es momento de sopesar el alcance de las decisiones que se están tomando en todos los ámbitos. Muchos pensamos que ha llegado el momento de parar el actual modelo de crecimiento y apostar por otro que sobre todo se fundamente en que la Tierra es limitada y, por ello, sus recursos también.

El mensaje de ajuste y recortes, sin embargo, no abunda en esa urgencia. Se trata de rebajar las condiciones de vida de los trabajadores, desmantelar todos los servicios públicos, privatizar hasta el aire y darle oxígeno al capitalismo que se reinventa para mantener el despilfarro y consiguientemente el lucro.

La crisis creará un mundo bipolar socialmente, con millones de excluidos, una casta muy acadaulada que impondrá regímenes autoritarios o militarizados y ecológicamente insostenible. Hace unas semanas, llegó a Córdoba un investigador que pregona "que otro mundo es posible", pero además "necesario". Su discurso es más que nunca prioritario si aprovechamos esta maldita crisis para cambiar el rumbo y dirigirnos hacia otra dimensión más acorde con las necesidades humanas y con sus prácticas placenteras. Trabajar para vivir, sí. Pero trabajar menos para vivir más. Te dejo la entrevista con Florent Marcellesi, investigador y activista ecologista con el que mantuve una charla que ahora comparto contigo.

Etiquetas
Publicado el
20 de marzo de 2013 - 07:00 h
stats