Vox: el regalo envenenado de Reyes o el harakiri del PP

Hace ya días que los dirigentes del PP miran deseosos ese paquete envuelto en un precioso papel de regalo y que, a todas luces, contiene las llaves del Palacio de San Telmo, sede del Gobierno de la Junta de Andalucía. Es sin duda el presente de Reyes más codiciado por un Partido Popular que lleva 36 años tratando de conquistar el bastión socialista y que incluso en las últimas elecciones ya daba por perdido.

Pero ese regalo, ese juego de llaves con un precioso lazo de color verde Vox, dice lo contrario. A cambio, el donante, el nuevo partido de ultraderecha español, le va a exigir a los de Pablo Casado un pago nada fácil: un verdadero acto de contrición ideológico en busca de sus esencias últimas más conservadoras.

Vox le está exigiendo que se una a su política de la víscera y se aleje de lo que consideran un tímido y acomplejado tacticismo demoscópico y tecnocrático que habría marcado sus gobiernos, sobre todo el primero de José María Aznar y los casi siete años de Mariano Rajoy.

25 de noviembre de 2018