Encinas Reales: todo un pueblo contra el Banco Santander

Protesta de los cooperativistas de Encinas Reales contra el Banco Santander | ÁLEX GALLEGOS

El municipio cordobés de Encinas Reales, al sur de la provincia, tiene unos 2.300 habitantes. Más de la mitad del pueblo, 1.500 personas, perdieron sus ahorros por la quiebra del Banco Popular que acabó en manos del Banco Santander. Son todos los socios de la Cooperativa Olivarera y Caja Rural Nuestro Padre Jesús de las Penas, que perdieron 2,4 millones de euros tras invertir en bonos del Banco Popular a través del Santander y que han llevado al todopoderoso banco a los tribunales.

Los vecinos afectados de este pequeño pueblo han intentado negociar durante meses con el Banco Santander y llegaron a hacer pública su situación para hacer presión. Pero, sin respuesta del banco ante sus peticiones, como un David contra su Goliat, acabaron por presentar el pasado año una demanda en los tribunales contra el banco, que fue admitida a trámite. Este lunes 25 de febrero ya tienen cita en los tribunales: está señalada para este día la audiencia previa a las partes, donde se verá si se llega a algún tipo de acuerdo o todo sigue adelante y la cooperativa de Encinas Reales lleva a juicio al Banco Santander.

El caso que ahora desemboca en los tribunales tiene sus inicios en 2015, cuando los socios de esta cooperativa agrícola acordaron con el Banco Santander gestionar unos ahorros de 2,4 millones de euros. Los cooperativistas explican que el Santander decidió que invirtieran ese dinero en bonos y obligaciones subordinadas del Banco Popular garantizados a su vencimiento. Pero dos años después, sus ahorros se habían esfumado. denunciaron. Tras la quiebra del Popular, el Banco Santander “se ha desentendido de la situación de los 1.500 afectados y no se han atendido las peticiones de la cooperativa” para buscar una solución.

La cooperativa contrató con el Santander para que “administrara, asesorara y custodiara los excesos de tesorería de la sección de crédito”. A través de esta intermediación, contrataron 42 bonos garantizados del Banco Popular por valor de 2,4 millones de euros. Pero tras la venta de la entidad al Santander, ese montante “ha quedado reducido a cero, no es recuperable tras la amortización y conversión de los valores y adquisición” por el banco.

Con esta situación, los responsables de la cooperativa iniciaron gestiones con el Santander para recuperar su inversión, esperando que la entidad les ofreciera salidas para sufragar las pérdidas de esta inversión, “teniendo en cuenta el perfil de la cooperativa, el fallo en el asesoramiento y en la elección del producto de inversión”, aducían.

Pero los intentos de negociación con el banco no dieron resultado. De hecho, los socios de la cooperativa preveían abrir la vía jurídica para llegar hasta los tribunales. “Si es necesario llegaremos hasta el Supremo”, avanza a este medio el vicepresidente de la cooperativa, José Manuel Arrabal.

Los socios cooperativistas argumentan, además, que la documentación que les presentó el Banco Santander para contratar los bonos “no respondía a la realidad de su perfil inversor”, ya que, señalan, los miembros de esta cooperativa “son agricultores sin formación ni conocimiento en mercados de valores. Firmamos asesorados por el Banco Santander”, dicen.

En abril de 2018 interpusieron la demanda que ha prosperado y que les ha hecho llegar a la cita de este lunes para ver cómo siguen adelante las cosas. De la audiencia previa de este día sabrán si la entidad bancaria se aviene a un acuerdo con los 1.500 cooperativistas o bien, los encinarrealeños acaban llevando a juicio al Banco Santander.

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