Mike Havenaar: los 31 días de un japonés en Córdoba

Mike Havenaar gesticula en un entrenamiento | ÁLVARO CARMONA
El delantero ha sido objetivo de los medios de su país y referencia en el césped para Ferrer | Titular en los dos primeros partidos, se ha perdido los últimos entrenamientos por problemas musculares

Hace exactamente un mes, el 6 de agosto, el Córdoba abría el escaparate para mostrar su incorporación más impactante del curso. Mike Havenaar (Hiroshima, 1987) comparecía ante una avalancha de cámaras -de los medios y de turistas- en el Alcázar de los Reyes Cristianos. “Muy calor”, decía el japonés -de rasgos europeos: sus padres son holandeses- al lado de una peculiar traductora y ante una jauría de periodistas que pugnaban por extraerle algo más que unas declaraciones sin sustancia. No hubo manera. Entre la barrera idiomática y la preocupación del futbolista por no salirse de los cauces de la corrección, el acto protocolario acabó siendo una sesión fotográfica bajo el tórrido sol del estío cordobés. Al final, Mike se despojó de la vestimenta de jugador y salió de la monumental construcción con bermudas, camiseta estrecha, gafas de sol y una gorra con la visera del revés. Y aquí comienza la historia de Havenaar, el primer japonés que milita en el Córdoba CF y el séptimo que aterriza en la Liga española. ¿Qué ha ocurrido desde entonces? Más allá de su relevancia sobre el césped -que la ha tenido-, se puede decir que en un puñado de semanas este fornido delantero de 1'94 se ha convertido en una de las marcas más reconocibles del recién llegado Córdoba y, sin duda, en su imagen de más proyección internacional.

Antes de ser presentado de manera oficial, Mike ya había dejado su sello con la camiseta del Córdoba. Ferrer le alineó como titular en el primer amistoso de la pretemporada, ante el Marbella, que se resolvió con victoria por 0-1. El gol fue suyo. Unos días después, frente al Cádiz de Segunda B, los blanquiverdes se impusieron por 0-2 gracias un par de penaltis transformados por el capitán Abel. Uno de ellos lo decretó el árbitro por derribo a Mike. Por arriba tiene armas que los demás no poseen. Con la pelota en los pies no es un malabarista, pero tampoco un patán. Es listo y sabe muy bien dónde están sus puntos fuertes. Protege la pelota y trata de buscar, cuando puede, alguna sociedad con sus compañeros. Es, para bien y para mal, muy vistoso. Aún lejos de su mejor forma física, da la impresión de que a Havenaar le está afectando la adaptación al fuerte ritmo que impera en la máxima competición española. Las altas temperaturas no ayudan demasiado a un jugador que ha realizado toda su carrera en Japón y en Holanda, donde hizo 27 goles en 93 partidos con el Vitesse Arnhem. Aún le queda un buen trecho para alcanzar su mejor versión. El Córdoba le hizo un contrato por dos temporadas, con opción a una más.

En el campeonato de Liga tuvo la oportunidad de formar parte del histórico once que el Córdoba presentó en el Santiago Bernabéu ante el Real Madrid, vigente campeón de Europa. No pudo haber mejor escenario para su estreno en España. Havenaar fue de los más entonados en el coliseo blanco. Su equipo terminó cayendo por 2-0 pero nadie se traumatizó. En la segunda jornada, en el debut en casa, lo pasó peor. Apenas recibió balones y el marcaje de los centrales del Celta le superó. El duelo finalizó con empate a uno. Incluso se escucharon algunos silbidos en la grada hacia el japonés después de alguna intervención con poca fortuna. Con esa presión tendrá que vivir Havenaar, al que le han colocado sobre sí todos los focos: los de su hogar eventual y los de su país natal. Los equipos de televisión y medios especializados nipones le siguen los movimientos al detalle. Es, a día de hoy, el futbolista más “mediático” del plantel y el séquito de compatriotas cargados de cámaras que lleva siempre detrás es parte del nuevo paisaje blanquiverde. Un espectáculo añadido.

Esta semana ha deparado a Havenaar un torrente de sensaciones. No entró en la primera convocatoria de Javier Aguirre, nuevo seleccionador japonés, para disputar la Copa Kirin en Sapporo. Uno de los objetivos de Mike es retornar al combinado absoluto japonés. Con él debutó en 2011 y acumula 17 presencias y 4 goles. Sin embargo, el entrenador mexicano no le llamó. Tendrá que esperar. Japón perdió este viernes ante Uruguay (0-2) y el próximo miércoles se enfrentará a Venezuela en Yokohana. Aguirre pretende renovar el bloque incluyendo a figuras emergentes como el prometedor atacante Yoshinori Muto (FC Tokio), una de las revelaciones de la J-League. Havenaar se la juega en su primer curso en España. Si quiere convencer al carismático entrenador ex de Osasuna y Atlético tendrá que destacar.

Con el Córdoba, Mike prepara ya el partido de la tercera jornada en Almería (viernes, 21:00, Juegos Mediterráneos) condicionado por una lesión muscular que le ha mantenido alejado de las últimas prácticas. No intervino en un amistoso ante el filial de Segunda B y está bajo estricta vigilancia médica. Nadie quiere forzarle para no provocar un mal mayor. En el Córdoba actual, Mike Havenaar es una pieza que debe dar rendimiento. Tanto en pretemporada como en la Liga le ganó la partida por la titularidad al controvertido Xisco Jiménez. Desde el pasado lunes tendrá más competencia interna con el fichaje del argelino Nabil Ghilas, procedente del Oporto. Un trío multicultural (un europeo, un asiático y un africano) en busca de un objetivo común: el gol.

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