Ni con diez cañones por banda

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No corta el mar y ni mucho menos vuela. De hecho, más que un velero bergantín, lo suyo es una barca hinchable. Un medio con el que no logra escapar de la crueldad del océano. Éste anda enfurecido en Segunda A y el Córdoba es incapaz de navegar. Menos todavía de pugnar contra los navíos de sus máximos rivales. Como ejemplo la derrota que este domingo sufrió el conjunto blanquiverde en el Francisco de la Hera de Almendralejo. En este escenario, con la supervivencia en la categoría de plata en el aire tanto para uno como para otro contendiente, los de Rafa Navarro cedieron de forma clara pese a presentar batalla en todo momento. Cabe destacar que fueron dos errores de Carlos Abad los que condenaron al cuadro califal, que por si fuera poco no tuvo la más mínima dosis de suerte. Cayó por 3-0 en la cuna de Espronceda, que deja atrás como colista y a nueve puntos de la permanencia. En esta ocasión, ni con diez cañones por banda.

En cierto modo, los dos contendientes podrían haber llamado la atención del que fuera uno de los referentes del Romanticismo español. Destinados a la marginalidad en la clasificación de Segunda A, tanto el Córdoba como el Extremadura medían fuerzas por algo más que tres puntos. Sobre todo después de los resultados que precedieron a su duelo: el Nàstic y el Rayo Majadahonda vencieron, mientras el Lugo se aseguraba el triunfo al tener cita con el Reus. De ahí la importancia del choque, para el que Rafa Navarro respondió a las bajas con Loureiro en el lateral derecho y Chus Herrero en el eje central de la zaga. Álex Carbonell fue el elegido para acompañar a Bodiger en el centro del campo con un esquema que no cambió respecto del partido ante el Málaga.

Los reos de muerte querían dejar de serlo, motivo por el que desde el primer minuto ambos buscaron portería siempre que tuvieron ocasión. En éstas, fue el Extremadura el que gozó de los mejores acercamientos en los compases iniciales. Los azulgranas contaban en materia ofensiva con un tal Reyes, que sirvió a Olabe tras completar dos regates por el perfil izquierdo. Carlos Abad blocó sin problemas el disparo que abría el capítulo de las hostilidades. Nadie imaginaba lo que vendría después. Ortuño estuvo más cerca del tanto poco después con un cabezazo que se marchó fuera por poco. La respuesta por parte del Córdoba llegó de la mano de Andrés Martín, con un tiro desde el vértice del área que atrapó Casto con seguridad. Las espadas estaban en lo alto en un comienzo en el que los blanquiverdes aparecían voluntariosos pero sin mordiente en ataque.

Más peligro parecía generar el cuadro pacense, que sin embargo marcó en la ocasión con menor apariencia de provocar disgusto. A la salida de un córner, Borja Granero cabeceó en el primer palo y Carlos Abad falló en el despeje. El portero se confió y, en vez de repeler, condujo el balón al interior de su meta. A pesar del varapalo, el equipo de Rafa Navarro no perdió pie y trato de explorar vías de empate. Lo hizo casi siempre por la banda izquierda, con un Jaime Romero que fue quizá el más destacado. Fue el manchego quien botó un saque de esquina que peinó De las Cuevas y remató Chus Herrero. El central se topó con el larguero. La suerte dio la espalda al caer el esférico, pues cruzó la línea de gol hacia fuera. La balanza estaba equilibrada, pero de nuevo el guardameta califal obsequió al rival. Al filo del descanso, marró en un despeje y asistió a Ortuño, que vio Gio Zarfino en posición franca para anotar. El uruguayo no falló.

Al descanso, el Córdoba era el mendigo de Espronceda: peleaba con orgullo pero se veía como colista. La situación empeoró en el arranque de la reanudación, ya que el conjunto blanquiverde se quedó con uno menos enseguida. Reyes, que dio muestras no sólo de su calidad sino de la inteligencia que enseñó en El Arcángel, provocó una falta de Bodiger que significó la segunda amarilla del francés. Los califales tuvieron un arrebato de descaro tras la expulsión y se fue a por la meta defendida por Casto. Pero el Extremadura contuvo bien y no pasó el más mínimo apuro. Con todo, los de Rafa Navarro elevaron la apuesta sobre el campo y controlaron el choque. Sus intentos en ataque fueron constantes, siempre sin finalización. El Extremadura permanecía bien armado atrás, excepto en alguna acción con más dudas, y salía a la contra

Tuvo el tercero el cuadro azulgrana, pero Reyes no acertó en su decisión final. Sí pudo regresar a la pugna por al menos el empate el Córdoba en el minuto 79. La fortuna se puso del lado de los locales una vez más. Andrés Martín se sacó un potente disparo desde la frontal que tenía aspecto de gol. El balón terminó en la madera. La canción del pirata resultaba irónicamente dura para el conjunto blanquiverde. Carlos Abad, por cierto, salvó el 3-0 en el 81 tras un testarazo de Pardo. De otras tres oportunidades para sentenciar gozó el Extremadura, que consiguió cerrar definitivamente el partido en el último suspiro gracias a un disparo cruzado de Kike Márquez que fue imparable. Como si Espronceda hubiera despertado a orillas del Guadalquivir.

FICHA TÉCNICA

EXTREMADURA UD, 3: Casto, Álex Díez, Pardo, Borja Granero (Fran Cruz, 68’), Bastos, Nando (Perea, 63’), Fausto Tienza, Gio Zarfino, Olabe, Reyes (Kike Márquez, 81’) y Ortuño.

CÓRDOBA CF, 0: Carlos Abad, Loureiro, Álex Quintanilla, Chus Herrero, Álex Menéndez, De las Cuevas (Alfaro, 66’), Bodiger, Álex Carbonell, Jaime Romero (Javi Lara, 76’), Andrés Martín y Carrillo (Piovaccari, 61’).

ÁRBITRO: Gorostegui Fernández-Ortega (Comité Vasco). Expulsó por doble tarjeta al visitante Bodiger (53’). Mostró cartulina amarilla al local Pardo y a los visitantes Andrés Martín, Loureiro, Carrillo y Javi Lara.

GOLES: 1-0 (14’) Borja Granero. 2-0 (45’) Gio Zarfino. 3-0 (92’) Kike Márquez.

INCIDENCIAS: Partido correspondiente la vigésimo novena jornada del campeonato de Segunda A, disputado en el Francisco de la Hera ante 11.483 espectadores.

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