'La cámara te quiere': el porno sin verso

FOTO: MADERO CUBERO

“Lo que no se nombra no existe”. La cita de George Steiner con la que comienza La cámara te quiere (Visor, 2019), el nuevo poemario de Pablo García Casado, deja dos pistas: que el lector se va a adentrar en terrenos poco explorados y que la sensibilidad de su guía será feminista. “Me considero feminista porque el mundo está mal hecho”, deja claro el poeta cordobés al hablar de este “libro sobre el porno pero sin el porno”.

La palabra pornografía proviene del griego y su raíz, porné, significa ramera, prostituta. La elocuencia de este origen explica cosas tales como que el 95% de la pornografía que se consume, un género que está tan presente en nuestra vida que ya forma parte de la cultura popular, trata a las mujeres como a despojos humanos.

Por eso Pablo ha dibujado a la actriz porno protagonista de este libro dándole “relevancia humana”. La ha narrado desde múltiples enfoques, como madre, hermana, sobrina, amiga e hija. Eligiendo un traje de comunión, yendo a un funeral o sintiéndose atraída por alguien. También la ha puesto bajo las luces y las miserias de su profesión. “La vida real me interesa, ese contraste entre sus dos universos”, explica el autor. “Este trabajo no es como el de ser cajera de Mercadona. Entregas una parte de ti en todos los trabajos, pero ellas [las actrices porno] lo entregan casi todo, su imagen, su intimidad”.

García Casado ha necesitado 77 páginas para realizar una descosificación de los cuerpos más cosificados que existen junto con los de las prostitutas, los de las actrices de la pornografía. Y no solo eso. Por el camino ha desmontado la falacia que insiste dentro de este género en que el cortejo y el orgasmo son patrimonio del género masculino. Ese entramado cultural patriarcal que se ha currado a conciencia que el deseo de las mujeres debe claudicar ante el de ellos.

La cámara te quiere

El ojo de una cerradura con forma de obturador morado, obra del tío del autor, el artista José María García Parody, da la bienvenida al lector en la portada. Sabemos que es poesía porque lo pone en el lomo del libro “pero eso es un convencionalismo”. Quien ha seguido al poeta desde Las afueras conoce que en su caso la frontera entre poesía y narrativa es fluida. “Lo que hace que un poema no sea una novela es el fuera de campo, esas regiones oscuras que en la poesía se quedan en un no lugar, ya que todo está en nuestra imaginación”, sentencia.

Pera la realidad es que este es el libro más narrativo del autor. Existe una historia detrás y prácticamente todos los poemas están conectados. En una obra dividida en cinco capítulos -Otro día más en la oficina, Webcam, Nueva ventana de incógnito, Ex y, por último, También tú, una especie de coro de espectadores, “porque porno somos todos”-, el poeta defiende que en este poemario “más que contar se trata de invitar a imaginar y cambia el punto de vista de cómo se lee”.

El origen está en las ventanas emergentes de internet. Cuando le salían a García Casado en una esquina de su pantalla el poeta se preguntaba: “Estas mujeres serán personas y estas mujeres tendrán familias, pero estas personas no existen”. La gran hazaña de este libro es que su entrada en la salvaje jungla de la pornografía ha sido coherente con la estética de su autor. A esa conciencia de la desolación, de la incertidumbre y del desarraigo, a la música que suena en cada libro de García Casado se le une ahora el relato de lo escabroso.

“La literatura y la poesía está muy encasillada en temas muy concretos y no levanta la cabeza para mirar cosas que están pasando”, reflexiona el poeta. “La poesía tiene que ser capaz de nombrar el mundo en el que vivimos. Leo cosas de gente que parece que no están en este planeta y no digo que haya que hablar del presente, pero que no parezca que estamos en el XVII o en un bulevar de Paris del XIX”.

García Casado, que presentará La cámara te quiere el sábado a las 20 h en Cosmopoética, en la sala Orive, está “preocupado” por cómo será la recepción de un libro “lo más honesto posible” con el que no ha intentado “moralizar”. “Si me preguntas qué opino del porno te diré que ni lo prohibiría ni me gustaría que mi hijo se dedicara a ello”. Y añade que “el feminismo está permitiendo revelar cosas y esto, para bien o para mal, lo está visibilizando. Pero es un terreno incómodo para el propio feminismo y también para la izquierda”.

La cámara te quiere se presentará en Sevilla y Granada próximamente y su autor confiesa que se encuentra “abierto a que pasen cosas”.

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