El único centro de radioterapia animal de España está en Córdoba y anuncia su cierre

Trabajadores de Ciovet.

La clínica Ciovet (Centro Integral Oncológico Veterinario) abrió sus puertas en Cabra el 23 de junio de 2015 gracias a la decisión altruista del propietario de este edificio, que hasta 2008 era una clínica de medicina humana. Aquel día se convirtió en el primer -y por ahora, el único- centro de España en ofrecer radioterapia avanzada para tratar enfermedades oncológicas en los animales gracias al acelerador lineal con el que ya contaba. Cerca de cuatro años después, la clínica cerrará sus puertas el 30 de junio ya que la multinacional propietaria ha decidido no comprar un acelerador lineal nuevo tras la inactividad del que durante años ha salvado la vida de cientos de animales.

Con el mismo equipamiento que se usa para tratar a personas, el acelerador lineal permite una gran precisión, seguridad y posibilidades de éxito en los tratamientos a mascotas con cáncer. Pero, como máquina que es, también tiene “su vida útil”, señala Pilar Muñoz, veterinaria anestesista de la clínica. Esta herramienta es básica para que los trabajadores de la clínica puedan realizar el tratamiento a las mascotas, por lo que la negativa de la empresa a sustituirlo ha llevado a anunciar su cierre. Muñoz cuenta que dado que un acelerador nuevo cuesta “millones de euros”, la segunda opción era adquirir uno de segunda mano que ya no sirviera para “medicina humana dado que avanza mucho”.

Desde su apertura, Ciovet ha tratado a casi 300 mascotas, aunque no todas han podido sobrevivir ya que los tumores se desarrollan de forma muy distinta en cada animal. “Nosotros no hablamos de curación porque en ocasiones es muy complicado que eso ocurra, pero sí prolongamos el tiempo de supervivencia y calidad de vida de los animales”, explica Muñoz. Entre los tumores más frecuentes que han tratado en los perros se encontraban en las fosas nasales, en el cerebro, en el margen anal y en la piel.

En el caso de los gatos, los principales tumores han sido sarcomas asociados al punto de inyección, aunque también se han tratado otros tipos de tumores como linfomas nasales. Rosendo, Nala, Cheto, Jack o Pinky son los nombres de algunos de los compañeros de cuatro patas que han podido sobrevivir gracias a la terapia que sus dueños encontraron en esta clínica. Es el caso, también, de Taku, un perro al que hace dos años le diagnosticaron un tumor en la hipófisis y que hoy anda y corre con facilidad.

Después de que la empresa tomara la decisión de cerrar, a los trabajadores no les ha quedado más remedio que no aceptar más clientes. Según cuenta la anestesista veterinaria, desde principios de junio no ingresa ningún animal a la clínica ya que los oncólogos no pueden dejar el tratamiento a medias. Los que sí finalizarán serán los que ya se encuentran en la clínica.

Al ser el único en España con esta tecnología tan avanzada, los clientes han procedido de toda la geografía española y portuguesa. Desde el próximo 30 de junio, los dueños con mascotas enfermas de cáncer no podrán recibir radioterapia en Cabra, sino que tendrán que viajar a países como Francia o Suiza. Sólo la apuesta de un inversor o la solidaridad de amantes a los animales podrían paralizar el cierre. Mientras tanto, más de 3.700 personas han firmado una petición en Change.org para que la multinacional replantee su decisión y no deje a su suerte a cientos de animales y a sus propietarios.

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