“Queridos Reyes Magos, quiero un novio rico”

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Sean quienes sean los Reyes Magos, al menos se les puede pedir algo. Cualquier cosa. Desde un videojuego a una muñeca, un yate o un puesto en la Administración General del Estado. Y el interlocutor oficial para ese cometido es el Cartero Real -que este año es de nuevo cartera- y que está a cargo de llevar las peticiones vía correo postal a sus majestades.

La doctora en Biología e investigadora del Imibic, Nuria Barbarroja, tiene hoy uno de sus trabajos más complicados: recoger la montaña de deseos y peticiones de adultos y pequeños, disparatados y coherentes, para hacérselos llegar a quien corresponda. Sustituyendo la bata blanca por un atuendo azul -alejado del amarillo huevo de Correos- Barbarroja ha confesado algunas de los deseos de los cordobeses.

Entre los adultos destaca el de una mujer que lo tenía más que claro: “Un novio rico, negro y con zapatos grandes”. Entre los niños, clásicos como los videojuegos. Si bien, en la planta infantil de Reina Sofía uno de los pequeños ingresados le lanzaba a la investigadora uno de esos dardos que la hoy cartera no olvidará jamás: “Quiero ponerme bueno yo y todos mis amigos de esta planta”.

Con el saco lleno de estos y otros mensajes, la Cartera ha emprendido su particular cabalgata acompañada de la banda de la Coronación de Espinas y un grupo de pajes y jamelgos varios. Eso sí, también ha recogido la carta de los Reyes que la alcaldesa Isabel Ambrosio ha entregado de mano de la concejal Mamen González. Una misiva que empezaba así...

“Majestades, sean bienvenidos a Córdoba. Antes de nada quiero adelantaros que, según los pronósticos meteorológicos, cuando lleguéis a nuestras calles la tarde del próximo día cinco, no padeceremos el diluvio que el año pasado impidió que pudierais hacer vuestro tradicional desfile. Gracias Majestades por decidir quedaros un día más entre nosotros, para que nuestros niños y niñas pudieran estar unos minutos con vuestras excelencias.

Quiero agradeceros el esfuerzo que realizáis por llegar un año más a nuestra ciudad, para hacer realidad los sueños de los más pequeños y seguir demostrando a los mayores que el esfuerzo y el trabajo, acaban casi siempre por ser los principales aliados de la magia a la hora de cumplir nuestras ilusiones.

Si el año pasado ya fue muy difícil, sabemos que vuestro viaje de este año lo ha sido aún más. Lo hemos podido corroborar con el relato de la decena de refugiados, que como avanzadilla de vuestras caravanas, llegaban hace muy pocos días a Córdoba, donde los recibimos con tanto cariño como lo haremos con vuestras comitivas.

Sabed Majestades que llegáis a una tierra donde quienes hoy se enfrentan ensangrentando ciudades como Alepo, Damasco, Beirut, Berlín, París o Niza, convivieron en paz durante siglos, haciendo florecer una de las culturas más ricas del mundo de su tiempo.

Vuestra presencia dentro de unos días en ciudades de todo el mundo, demuestra que no son las creencias las que separan, sino el desconocimiento, la intransigencia y el miedo a lo diferente. Gracias Majestades por enseñarnos que todos somos iguales y que tener que abandonar por obligación el país donde uno tiene sus raíces, es una de las peores desgracias que le puede ocurrir al ser humano.

Este año habéis vuelto a encargar a una mujer científica ser vuestra cartera en Córdoba, con lo que, además de volver a hacer todo un ejercicio de igualdad, habéis puesto la mirada en uno de los elementos esenciales para el futuro de esta ciudad, como es el de la formación, la innovación y la excelencia.

Convencida como estoy, de que esta ciudad se ha portado como debía durante el año que termina, os pediría, en primer lugar, acierto para favorecer las condiciones que acaben con el drama del paro que sigue siendo el principal problema para 39.473 cordobeses y cordobesas que a día de hoy no tienen un empleo.

Os pediría también que nos ayudéis a recuperar los derechos que hemos perdido en estos últimos años y consigamos reducir la desigualdad, que también en nuestra ciudad ha crecido entre los más pobres y los más ricos.

Abusando de vuestra generosidad también quiero pediros que nos ayudéis a que la igualdad entre hombres y mujeres sea cada vez mayor en todos los ámbitos de nuestra ciudad y que los episodios de violencia de género desparezcan de la crónica de 2017.

Me gustaría que volvierais a ilusionar a nuestros jóvenes, muchos de los cuales no tienen más remedio que buscar fuera de su ciudad el futuro que aquí no encuentran. Trabajamos para que les podamos ofrecer las oportunidades que se merecen y en eso también necesitamos vuestra ayuda.

Llegáis a una ciudad como Córdoba, que se hizo grande con las aportaciones de todas las culturas que pasaron por ella y que no se entendería sin la profunda huella, que todas dejaron en sus calles, su cultura y su historia. Una ciudad donde la judería abraza a la mezquita más importante de occidente y por cuyas calles transita una Semana Santa de las más relevantes de nuestro país. Os pido también que sigáis ayudándonos a creer, en que si fuimos capaces de crear en el pasado maravillas como esta ciudad, no renunciemos a seguir haciéndolo en el presente y en el futuro.

Gracias, Majestades. Sé que haréis lo posible y lo imposible por hacer felices a nuestras niñas y niños dentro de unos días y que seréis justos y generosos para con esta ciudad que pelea cada día por ser mejor, más justa, solidaria e igualitaria y donde siempre tendréis vuestra casa, sea cual sea vuestra procedencia, raza o religión.

Siempre agradecida“.

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