Un auténtico ángel de la guarda en Nochebuena

Manuel Gómez, cirujano en Reina Sofía, es uno de esos profesionales sanitarios que estarán de guardia en la noche del 24 de diciembre

Manuel Gómez se plantea su trabajo en Nochebuena como si fuera una noche más. Cuenta que él no es precisamente un amante de estas fiestas y, de hecho, pide expresamente trabajar en la noche del 24 de diciembre, una costumbre que comparte desde hace años con algún otro compañero en el Hospital Reina Sofía y que es agradecida por el resto, que sí prefieren estar con la familia en esta noche tan especial para muchos.

Gómez es cirujano y explica que en Nochebuena “se opera con la misma normalidad de otra noche”. Su argumento es sencillo: “A los enfermos que están verdaderamente mal como para necesitar una cirugía les da igual el día que sea. Lo que quieren es que le soluciones su problema”. Cuenta, nos obstante, que la Nochebuena “suele ser tranquila, bastante más que Nochevieja”, porque en la última noche del año hay mucha más gente en la calle y, con ello, más probabilidad de que ocurra algo –accidente de tráfico o heridas de arma blanca- que acabe en el hospital con un paciente que necesite la actuación de un cirujano como Manuel.

Él comenzará su trabajo en la mañana del día 24 con las operaciones previstas en quirófano y comenzará la guardia como tal de Nochebuena a partir de las 15.00 horas. Dará el relevo a sus compañeros ya a partir de las 10.00 de la mañana del día de Navidad.

En ese tiempo de guardia, la dinámica de trabajo habitual no la alterará nada en Nochebuena y seguirá guiándose por la entrada de pacientes. Pero, si como suele ser habitual, a partir de las 22.00 de la noche –cuando la mayoría de la ciudad cena en casa con su familia- todo se tranquiliza, los profesionales sanitarios también tendrán su cena especial.

“Hay compañeros que sí les gustan estas fiestas y entonces, si el trabajo lo permite, quedamos todos a una misma hora –sobre las 23.00h- para cenar juntos en la cafetería del hospital”. Ahí, anestesistas, traumatólogos, cirujanos y el resto de compañeros que esa noche trabajan juntos, se reúnen de manera especial para suplir la falta de la familia.

Porque, como cuenta Manuel, “hay compañeros que sí les afecta mucho no estar con su familia” en esa noche. Un sentimiento que también sufren en estos días festivos los pacientes ingresados en planta que también son intervenidos en días como el de Nochebuena. “Son operaciones programadas que suelen tener su urgencia, como tumores, y el paciente quiere que lo hagamos cuanto antes”, dice. Pero eso no quita para que tanto pacientes como sus familiares “tengan cierta nostalgia” de pasar la Nochebuena en familia o una sensación de “fastidiar a sus familiares en esas fechas”.

A todos ellos, a los pacientes y a la familia que le acompaña, “intentamos hacerle lo más llevadera posible su estancia en el hospital en estos días”, explica otra sanitaria, Piedad Belmonte, auxiliar de enfermería que trabaja desde hace tres décadas las noches alternas y, este año, vuelve a hacerlo en Nochebuena. “Es una época mala para ellos, hay personas que echan mucho en falta a sus familias” aunque, en algo coincide con sus compañeros: “Quien tiene una enfermedad le da igual el día y la hora que sea, quiere ponerse bien”. Porque realmente, ese es el deseo de todos, un deseo que queda en manos de estos particulares ángeles de la guarda de la Nochebuena.

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