Cinco “alimentos” cuyo consumo debería ser ocasionalmente o “nuncamente” (I)

.

Tengo la manía o como se diría la "deformación profesional" de que cuando voy al supermercado me fijo en los carritos de los clientes y hago un barrido rápido por ellos. A ver, no lo puedo remediar, me sale de una forma totalmente espontánea, aunque eso sí, he conseguido dominar las ganas de soltarle a algún cliente alguna "perla majórica de río" por lo que veo en sus compras,  pero… cada uno es libre de consumir lo que quiera.

Mi trabajo reside a través de estas líneas en que hagamos un poquito de reflexión personal y nos paremos a pensar en la cantidad de productos altamente manufacturados que van de cabeza a la lista de la compra y los sustituyamos por opciones saludables y por favor: lean las etiquetas antes de elegir estos productos.

Hoy he hecho una recopilación de unos TOP 5 de nuestro carrito de la compra, otro día haré otra porque aquí hay para rato.

El primero es el "Aquarius".  Producto asociado como la mejor bebida hidratante mientras sufres diarreas y te retuerces de dolor por los retortijones. Pues siento decir que nada más lejos de la realidad ya que su composición no es apta para patologías digestivas, para ello tenemos en la farmacia sueros con la formulación correcta para la rehidratación y que están elaborados por profesionales. Esta bebida isotónica tiene altos niveles de azúcar  y ha sido formulada para deportistas, no es un refresco para niños ni adultos y tampoco tiene propiedades curativas.

El segundo es el pan de molde. Es cierto que es muy socorrido porque soluciona desayunos, meriendas y cenas infantiles y se conserva durante mucho tiempo. A la contra tengo que apuntar que es difícil encontrar un pan de molde de calidad ya que su composición es similar a la bollería industrial y los efectos en la salud son los mismos. Tiene harinas refinadas, azúcares, grasas trans y conservantes.

El tercero son los cereales azucarados. Como dije en el post, si vas a desayunar hazlo bien, y en este caso, elegir este desayuno tiene varias consecuencias: la primera es que tenemos hambre al rato, y la segunda es que su composición en azúcar es tan elevada que continuamente tenemos picos de insulina provocando a medio plazo una resistencia a la insulina, y en segundo lugar una diabetes tipo II. Los podemos sustituir por copos de avena mezclados con un plátano, nueces y una onza de chocolate negro mínimo 85% cacao.

El cuarto son cantidades ingentes de paquetes de salchichas. Creo que no hay que dar muchas explicaciones al respecto. Las mejores, y esporádicamente, son las frescas que hace tu carnicero de confianza.

El quinto y por hoy paro, botes de salsas industriales como kétchup, mayonesa, tomate frito, salsa barbacoa, salsa tártara, salsa rosa…. Todas estas salsas son altamente calóricas, contienen aceites refinados y grasas trans, azúcar, potenciadores del sabor y química, mucha química. Si queremos un día una mayonesa o un alioli los hacemos nosotros y ya está, y con el resto de las salsas pasa lo mismo.

Resumiendo: Aquarius, pan de molde, cereales azucarados (la gran mayoría de los que encontramos en las estanterías), salchichas y salsas industriales. Productos altamente consumidos por la población infantil. ¿Me equivoco?

Consejo del día: "Come despacio, tu cerebro necesita 20 minutos para saber que ha comido suficiente".

Etiquetas
Publicado el
8 de marzo de 2018 - 22:52 h