El Frente Popular de Judea

https://www. youtube. com/watch?v=g7Wo3bsTZYY

Ante la duda, los Monty Python.

En La vida de Bryan, es decir, desde el tiempo de los romanos, ya entendimos el proceso de autodestrucción, a veces, o de búsqueda de la pureza, en muchas otras, que se da entre la izquierda no cordobesa ni española, sino mundial. Desde el tiempo de los romanos, parece ser, cuando se discutía qué Frente Popular tenía que liberar Judea del yugo del Imperio Romano, el enemigo no estaba enfrente, sino que era el compañero.

Más allá del humor absurdo (y a la vez lleno de sensatez) de los Monty Python, en España se sembró una semilla de odio visceral entre las izquierdas durante la Guerra Civil. En mitad de la guerra contra el franquismo estalló otra: la de los comunistas contra los anarquistas, que fue la que acabó con todas las esperanzas de George Orwell en el género humano.

Estos días y semanas, Córdoba está marcando tendencia en ese nuevo Frente Popular de Judea que parece haber estallado en los mal llamados procesos de convergencia entre IU y Ganemos. Córdoba, cuna y lugar de residencia de Julio Anguita, sigue marcando tendencia sobre lo que está empezando a ocurrir en el resto de Ganemos de España. En Málaga, por ejemplo, la guerra ya es abierta, con acusaciones de robo de cuentas de Facebook y esas cosas. Aquí, el domingo pasado, se libró una batalla que perdió IU. En principio, se hablaba sobre lo que tenía que ser Ganemos, si una agrupación de electores o una coalición de partidos.

Sin embargo, en el fondo había otro debate más profundo y era sobre qué tenía que ser la izquierda a partir de ahora y, sobre todo, quién tenía que ser la fuerza hegemónica. En Equo, en Podemos, en movimientos como Frente Cívico o el colectivo Prometeo se mira más a IU como un enemigo que como un posible aliado. E IU, de la misma manera, recela mucho de los que iban a ser sus compañeros de viaje. Solo tienen que hacer unas cosas: lean los tuits y los facebooks, y hasta las hemerotecas, sobre lo que se decían los unos de los otros el día después de las elecciones europeas, tras la salvaje irrupción de Podemos.

Marx decía que la historia se repite, primero como farsa y después como tragedia. Ahora, la historia de la división de la izquierda se vuelve a repetir. Son, digamos, los renovadores contra los conservadores de la esencia. Los que vienen a refrescar el patio y a abrir sus puertas, contra los que luchan por mantener la pureza y la esencia de unas siglas (IU y, sobre todo, el PCE).

En La vida de Bryan, el Frente Popular de Judea que intenta asaltar el palacio del cónsul para derrocar a los romanos se topa en plena operación con el Frente Judaíco Popular. Al final, ya lo saben. Al grito de "disidentes" las dos fuerzas se enzarzan en una batalla en la que todos acaban muertos frente a dos legionarios romanos que se encogen de hombros.

Pura sabiduría política.

https://www.youtube.com/watch?v=qYsi35wFeG0

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Publicado el
16 de noviembre de 2014 - 02:24 h
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