El Señor de los Anillos I: La comunidad del anillo

Si atendemos a los sondeos publicados por varios periódicos locales el pasado domingo, la izquierda puede tener la oportunidad de lograr derrotar al malvado Señor Oscuro, Sauron Nieto, pero, para ello, tendrán que reunirse en la Comunidad del Anillo. Los hobbits, los señores enanos y otros pueblos reunidos en Ganemos; los elfos inmortales socialistas y los hombres mortales de IUCA, con el apoyo de Gandalf Anguita, se verían obligados a realizar un viaje conjunto para destruir el anillo del poder; la mayoría absoluta que puede esclavizar toda la Tierra Media, entiéndase, Córdoba.

Sauron Nieto cuenta con sus poderosos orcos (Martín, Ruiz, Bellido, Navas, ...) para intentar conseguir el anillo del poder local. Para poder lograrlo, cuenta con la previsible ayuda de las tropas arcanas del mago Sarumán Vilches, al frente de Ciudadanos que, aunque critican su gestión, están abocados a ayudarle a mantener el gobierno. El Señor Oscuro se protege en Mordor Capitulares desde donde ataca en la campaña a base de maquetas virtuales y promesas de proyectos concretos, con los que intenta asaltar Gondor, esto es, los barrios populares y la periferia donde los hombres mortales, que en otros tiempos reinaron en la Tierra Media, tienen su último reducto.

Del mismo modo que ha pasado en Andalucía, igual que se pronostica para las comunidades autónomas y ayuntamientos, y que se prevé para las elecciones generales, hemos entrado en la época de los pactos, de la suma de votos para gobernar. Y esa constatación obliga a modificar las estrategias de campaña de forma radical. Desde las tres opciones de la izquierda seguirán repitiendo de forma machacona, aunque ingenua, que pueden alcanzar la mayoría ciudadana para gobernar en solitario, pero todos son conscientes de que, al final, están en una guerra entre ellos por ser los segundos.

Si observamos los problemas que han surgido en Andalucía para formar gobierno, podremos deducir que los furibundos ataques, desprecios y posiciones inamovibles debieran ser parte del pasado si se quiere tener opción de cogobernar la ciudad, si esta posibilidad se presenta. IUCA, Ganemos y PSOE deben ir tendiendo los puentes que les permitan colaborar en la formación de un gobierno donde los tres tienen que estar presentes, pues, con solo dos fuerzas, no alcanzarían la mayoría suficiente para ello.

Las tres fuerzas políticas deberían centrarse en presentar sus propuestas para la ciudad y dejar en manos del vecindario que decida cuál de sus tres líderes, Frodo Blázquez, Arwen Ambrosio o Aragorn García, puede ser nombrado alcalde del nuevo Mordor. Sin duda, es dificil no recelar unos de otros,. Complicado lo tienen, sobre todo, los miembros de Ganemos, que tendrían que aceptar que los socialistas son gente con los que se puede pactar aunque procedan de la casta. Tampoco lo tienen fácil los de IUCA, ante la afrenta recibida en Andalucía tras el cogobierno, aunque ya han reconocido que participarían en cualquier frente anti PP. Por eso, parece inteligente la maniobra iniciada por los socialistas para separarse de la dependencia de la Junta de Andalucía en temas como el C-4, la Axerquía Norte, las ayudas en ascensores, la sala de barrio de Fidiana, etc., pues los sondeos los sitúan, después de veinticinco años, con opciones de alcanzar la alcaldía, aunque sea compartida.

En caso de no llegar a un acuerdo, facilitarían el gobierno de Sauron Nieto, aunque fuera en minoría, con el apoyo de las huestes naranjas de Sarumán Vilches. Esta posición tampoco es fácil para los peperos. Si no revalidan la mayoría absoluta se entenderá que se cuestiona su bondad para gobernar la ciudad, principalmente, por su incapacidad de frenar el ascenso del paro y la extensión de la exclusión. Se tendrían que echar en manos de los discípulos de Albert  Rivera, aunque estos han anunciado que no entrarán a un gobierno que no presidan.

Se abrirían en ese momento dos posibilidades. La primera, una abstención, o voto favorable si fuera necesario para vencer la suma de "La comunidad del anillo", en el momento de la elección de alcalde, sin más compromiso. Esta posición es de suma debilidad para el gobierno local que estaría permanentemente dependiendo de acuerdos puntuales en cualquier asunto. La segunda posibilidad es un acuerdo de gobierno firmado a cuatro años que se tendría que confirmar presupuesto a presupuesto. Esta es una opción más sólida para quien gobierna y desgasta al minoritario puesto que no se visualizan como propios los logros del gobierno, aunque puede desmarcarse de los errores.

Ah!, alguien estará pensando quién es Golum en esta historia; nada más fácil: Gómez, que abrazó el poder del anillo, "su tesoro", en otros tiempos y ahora pretende recuperarlo para ser el mandamás de la Tierra Media. Nadie se fía de él y todos esperan no necesitarlo para gobernar. Pero, ¿se imaginan que consiguiera un escaño que fuera decisivo? Se admiten apuestas. Continuará.

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14 de mayo de 2015 - 07:09 h