En las retinas la memoria de la Merced

La hermandad conmemora el 40 aniversario de la bendición de su titular mariana con una muestra titulada "40 años, 40 miradas a la Virgen de la Merced" | La exposición recoge fotografías de las últimas cuatro décadas que permite recorrer su historia y conocer la evolución de la talla

En ocasiones suficiente resulta abrir bien los ojos para realizar un extenso viaje. Un trayecto que no lo es en el plano físico sino del tiempo. La memoria actúa de guía. Los recuerdos conforman el equipaje, que nada pesa al evocar instantes o hechos gratos. En ese largo camino, la frontera es diferente para cada persona. La edad establece los límites entre unos años y otros, entre los que aparecen con claridad y los que ahora son descubiertos. Los hay que conocen cada paso. Son los más veteranos, los que tienen escrito su diario desde el primero de los días hasta la actualidad. Unas cuantas fotografías sirven para iniciar un recorrido por la propia experiencia, que en el punto de llegada ya es común para todos, los que reconocen aquella estampa de 1976 y los que en la actualidad revisan un pasado que les es propio pero no vivido. Mayores y jóvenes comparten devoción y al tiempo expresan diferentes sensaciones. Las que en cada cual mueve la historia que en las paredes está reflejada y ésa no es otra que la de Nuestra Madre y Señora Santa María de la Merced, que este 2016 cumple 40 años de presencia en el corazón del Zumbacón.

Cuatro décadas son las que transcurren de manera exacta desde la bendición de la titular de la hermandad de la Merced hasta los días presentes. Una efeméride ésta que la corporación del Lunes Santo conmemora con una exposición fotográfica -además de otros actos- encuadrada en su mes de celebración por la festividad de Santa María de la Merced -el 24 de septiembre-. Bajo el título "40 años, 40 miradas a la Virgen de la Merced", la muestra ofrece una magnífica retrospectiva de la talla que saliera de las gubias de Francisco Buiza y que llegara a San Antonio de Padua en 1976. Se trata de un paseo por la historia de la titular de la cofradía, desde entonces hasta ahora. Un trayecto éste que realizan los visitantes, hermanos o no, a través de estampas más o menos reconocibles. Todo depende de la edad de cada cual. También de la propia capacidad de mantener los recuerdos, que en este caso cobran aspecto físico con una significativa imagen de cada uno de los años que se han sucedido en torno a la Virgen en la hermandad y en su barrio.

Comienza el recorrido con parte del primer reportaje realizado a Santa María de la Merced, allá por 1976, año de su hechura y bendición. Aparece en esa instantánea con mantilla, vestida con sencillez, en una imagen que recupera, de alguna forma, en el presente la cofradía con la imagen de perfil, también con mantilla, que preside el cartel de actos de su septiembre festivo. Esa fotografía es la que completa un viaje que permite recobrar momentos tan diferentes y señalados como la primera vez en la que la corporación del Lunes Santo realizó estación en la Mezquita-Catedral. Toca retroceder hasta 1992 para rememorar dicha circunstancia. Entonces la hermandad inició un breve pero intenso periplo por la Madrugá cordobesa, una experiencia que resultó fallida en cuanto a la intención que mantuvo, que no era otra que fortalecer la noche que va del Jueves al Viernes Santo -la falta de apoyo institucional y la desidia de la ciudadanía dieron al traste con aquel intento-, pero que significó un impulso para el tránsito por el primer templo de la Diócesis.

Un rico patrimonio gráfico

La muestra, que acoge la casa de hermandad de la Merced -ubicada junto a San Antonio de Padua, en el edificio anexo al cocherón del que parte el cortejo procesional cada Lunes Santo-, presenta, como su propio nombre indica y como ya quedó expresado, un total de 40 fotografías. Muchas de ellas son inéditas y otras menos conocidas. Las presentes son sólo algunas de las que durante un tiempo revisó el encargado de dar forma a la exposición, Francisco Mellado. Al prioste de Santa María de la Merced y diputado de Cultura y Archivo de la cofradía correspondió la incansable labor de selección de imágenes, de entre las que existían en la propia hermandad como de no pocos particulares. Hermanos y vecinos ofrecieron diversas instantáneas y el trabajo también sirvió para enriquecer el patrimonio gráfico de la corporación, que cuenta con otras estampas como las de los primeros besamanos realizados a la Virgen, cuando contaba con las manos de la anterior talla -circunstancia que se dio hasta el inicio de la década de los ochenta- o de la ocasión primera en la que visitó la entonces vecina prisión de Fátima -la cofradía mantiene un estrecho vínculo con la cárcel de Córdoba debido a su carácter mercedario-. El trayecto permite también rememorar los meses de 1993 en que los titulares de la corporación permanecieron, por mediación de Fray Ricardo -hombre de gran importancia en la historia de la hermandad-, en el convento del Císter con motivo de unas obras en San Antonio de Padua o la estampa del palio blanco que cubriera a Santa María de la Merced hasta 1981.

Ofrece la exposición por tanto la oportunidad de conocer la evolución de la Virgen desde su llegada a San Antonio de Padua hasta nuestros días. También la opción de recobrar memoria para los más veteranos y de descubrir instantes que no guardaron sus retinas cuando tuvieron lugar los más jóvenes. Es, en ese sentido, un encuentro generacional dentro de la propia hermandad, así como del barrio. Entre los autores reconocidos de los que quedan recogidas fotografías se encuentran nombres como los de José Aguilera y su hijo José Ignacio Aguilera, Paco López o Paco León. Tras su inauguración este viernes, la muestra podrá ser visitada de lunes a viernes entre las 20:00 y las 22:00 -aproximadamente-, en el que es horario habitual de apertura de la casa de hermandad de la Merced. También los sábados en los que la corporación celebre cultos.

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11 de septiembre de 2016 - 11:58 h