María Jesús Serrano: “La ordenación del territorio no supone ser una apisonadora del medio ambiente”

Maria Jesús Serrano FOTO: MADERO CUBERO

"¿No tienes un titular, verdad?". La entrevista con la consejera de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio, María Jesús Serrano (Baena, 1970) acaba de terminar. Ella, su jefe de gabinete, su jefa de prensa y el delegado de Agricultura en Córdoba -todos presentes en la entrevista- han abandonado la sala del hotel donde se ha celebrado. Y es entonces cuando Rafael Madero, periodista gráfico de este periódico, suelta su pregunta letal. Él también se ha percatado de que los 20 minutos de preguntas y respuestas han dejado en el aire la duda que más teme cualquier periodista: ¿será esta una de esas entrevistas sin titular?

Simplificando: hay políticos de titulares y otros que no los son. Los primeros son amigos de las frases contundentes, los enunciados con fuerza, los giros con gancho. Los reporteros les amamos con sincera profesionalidad, independientemente de su color político. Les estamos agradecidos por dejarnos la mitad del trabajo hecho. Pero otros políticos, en cambio, prefieren la corrección y el paso seguro; miden al milímetro sus opiniones y huyen de los blancos o los negros para sumergirse en una gama monocroma más calmada y segura que se termina convirtiendo en un complejo dilema para los periodistas que deben resumir el universo entero en una sola frase.

A ojos de este redactor, Serrano se acerca al segundo grupo. Al menos, por el momento. Y es que no hay que olvidar que la consejera acaba de ser nombrada en el cargo por la también recién llegada a la presidencia de la Junta, Susana Díaz. Serrano era alcaldesa de Baena hasta hace solo unos días y todavía está aterrizando en una consejería muy compleja; conociendo a toda velocidad sus muchos frentes abiertos, tanto en Córdoba como en el conjunto de la región.

Entre los asuntos espinosos, destaca la presencia de las naves ilegales de Rafael Gómez en la carretera de Córdoba a Palma del Río. Una vía urbana cuyo plan especial -aprobado por el Ayuntamiento con los votos a favor del PSOE- suponía perdonar la construcción de más de la mitad de los almacenes. Luis Planas, el anterior consejero de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio, impugnó la resolución municipal. De esta forma, contradijo a sus colegas de formación y enrareció el aire dentro del PSOE.

Planas ya no está pero Serrano pasa de puntillas sobre las tensiones internas que vivió su partido. Y en cuanto al caso en sí de las naves, la consejera no varía: el caso está en los juzgados y se hará lo que ellos estipulen. Las contestaciones de escuadra y cartabón se darán otras veces a lo largo de una entrevista.

PREGUNTA. ¿Le sorprendió el nombramiento?

RESPUESTA. La verdad es que sí. No entraba dentro de mis cálculos ni planes inmediatos. Estaba muy centrada en la alcaldía, en resolver los problemas del Ayuntamiento de Baena; intentando mejorar la calidad de vida de sus ciudadanos. Pero bueno, la verdad es que cuando la presidenta te llama y te invita a formar parte de este nuevo Gobierno de Andalucía, apostando por gente del municipalismo, su experiencia local y la que le da los problemas de la gente, no te queda más remedio que -ante ese reto y esa oportunidad- dar el paso y empezar a trabajar por Andalucía. Sobre todo en un tema tan apasionante y bonito como es el medio ambiente y la ordenación del territorio.

P. ¿Se lo pensó?

R. No tuve mucho tiempo de pensármelo. Estas cosas, cuando llegan y tienes vocación de servicio público, tienes que tirar para adelante. Y ante una llamada de una presidenta de la Junta de Andalucía tienes que dar una respuesta positiva. Lo que sí asumes es una gran responsabilidad. Mantengo lo que dije, he dicho y diré: voy a trabajar con ahínco, entereza y fuerza para estar a la altura de las circunstancias y no defraudar ni a los andaluces ni a las andaluzas -que son los más importantes- ni a la presidenta.

P. Siempre que se forma un Gobierno de la Junta se dice que es una especie de rompecabezas territorial en el que hay que mantener el equilibrio entre las ocho provincias, ¿ha sentido usted que formaba parte de un encaje?

R. Yo creo que no. La presidenta ya dijo que no iba a actuar por cuotas territoriales. Ella buscaba a la gente más preparada, en el sentido de que conocieran mejor la realidad y los problemas de las personas, de los andaluces. Por eso se ha rodeado de mucho municipalismo. Entiendo que entro dentro de ese cupo municipalista, en ese grupo de personas con experiencia municipal y en resolver los problemas de los ciudadanos.

Mantengo lo que dije, he dicho y diré: voy a trabajar con ahínco, entereza y fuerza para estar a la altura de las circunstancias y no defraudar

P. ¿Se siente apadrinada de alguna forma por el secretario general del PSOE en Córdoba, Juan Pablo Durán?

R. Sin lugar a dudas, Juan Pablo me ha dado su apoyo. Y en ese sentido, le tengo que agradecer no solo a él sino a todo el PSOE que me diera su apoyo. No hay que olvidar que pertenecemos a un partido con mucha fuerza e historia, donde los militantes tienen también su poder para expresar lo que piensan y quieren en ese partido en el que militan. Me siento avalada por el secretario general y, a partir de ahí, por todo el PSOE

P. Se lo preguntaba también porque su antecesor en el cargo, Luis Planas, tuvo ciertos desencuentros con Juan Pablo Durán y con ciertas decisiones del PSOE municipal que votó a favor de la aprobación del Plan Especial de la Carretera de Palma que implicaba la regularización de más de la mitad de las naves ilegales construidas por Rafael Gómez. Las famosas naves de Colecor. ¿Cree que su elección viene a cauterizar esa posible herida que se sufrió dentro del PSOE?

R. Yo creo que no se deben de mezclar temas. Las naves de Colecor y el Plan Especial de la Carretera de Palma están bajo proceso judicial. Por tanto, hablar de ese tema no tiene sentido y hasta que la justicia no lo resuelva no podemos determinar qué pasará con ese asunto. Y en cuanto a posibles heridas y desencuentros, los más importante es el diálogo, el consenso e intentar poner sobre la mesa todas las problemáticas existentes para, al final, poder llegar a un punto de encuentro. No pienso otra cosa.

Sin lugar a dudas, Juan Pablo me ha dado su apoyo. Y en ese sentido, le tengo que agradecer no solo a él sino a todo el PSOE que me diera su apoyo

P. ¿Qué va a ocurrir con la impugnación que su Consejería presentó al Plan Especial de la Carretera de Palma cuando Luis Planas tenía la cartera?

R. Ya se lo he dicho, está en proceso judicial y tenemos que esperar lo que la justicia diga.

P. Usted, personalmente, ¿habría presentado esa impugnación?

R. Es que hablar de hipótesis es muy complicado. Nosotros no podemos podemos hablar de hipótesis, predecir el futuro o hablar de lo que se hubiese hecho si hubiésemos estado ahí. Vamos a los hechos constatados. Tenemos que esperar ahora a que llegue el pronunciamiento judicial y, a raíz de el mismo, ya determinaremos lo que hacer desde el punto de vista político. Pero también desde el punto de vista legal. No podemos olvidar que tenemos que dar cumplimiento a unas leyes, unas normas y a lo que la autoridad judicial determine.

Las naves de Colecor y el Plan Especial de la Carretera de Palma están bajo proceso judicial. Por tanto, hablar de ese tema no tiene sentido

P. Las naves de Colecor son un símbolo de una gestión cuestionable de las administraciones públicas en materia de urbanismo. Pero en Córdoba tenemos más casos, como las parcelaciones fuera de ordenamiento. ¿Cuál va a ser su política al respecto?

R. Es verdad que hay muchísimas parcelaciones y viviendas fuera de ordenación en Córdoba y en Andalucía. Es un hecho que viene arrastrándose desde hace muchísimos años y tenemos que seguir desarrollando el decreto que la Junta sacó en 2011. Y le recuerdo que en el mismo no se pretende legalizar todo lo que hay construido, ni mucho menos. Ni tampoco dar una amnistía general, como prometió el Partido Popular en plena campaña de las elecciones autonómicas. Lo que tenemos que intentar conseguir es que quien tiene las competencias en materia de disciplina urbanística las ejerza. Y estas competencias las tienen los ayuntamientos. Por tanto, lo que está hecho, está hecho y tendremos que ver cómo seguimos regulando y desarrollando la normativa para atender y solucionar esa problemática de muchos vecinos y familias. Pero no debemos permitir que se hagan nuevas cosas. Ahí es donde quiero imprimir un sello de intentar poner todos los medios que tengamos a nuestro alcance desde la Consejería para que los Ayuntamientos traten de ejercer sus competencias de disciplina urbanística y puedan controlar que no hayan nuevos asentamientos ni parcelaciones o viviendas fuera de ordenación. Pero en ese sentido, le vuelvo a decir que nosotros tenemos que intentar seguir mirando con cautela todo lo referente a las parcelaciones ilegales y tendremos que intentar desarrollar ese decreto que no es una amnistía, sino una manera de intentar regularizar de alguna manera lo que ya está hecho.

¿Que si yo hubiese impugnado el Plan Especial de Carretera de Plama? Hablar de hipótesis es muy complicado. Nosotros no podemos podemos hablar de hipótesis, predecir el futuro o hablar de lo que se hubiese hecho si hubiésemos estado ahí

Hay cuestiones que son imposibles de regularizar, como aquellas que se encuentran en suelo especialmente protegido o en zonas inundables. Insisto: el decreto no es una amnistía, es una regularización a determinadas zonas para que puedan tener acceso a lo mínimo: servicios básicos que les permita tener una vida normalizada.

P. ¿Apoyará el derribo de aquellas viviendas fuera de ordenación que no puedan ser regularizadas?

R. Si la ley o la autoridad judicial determina que hay que derribar, no quedará más remedio. Le advierto que es un tema bastante complicado y que aveces las administraciones, incluida la municipal, tenemos medios escasos, lo sé por propia experiencia. Muchas veces se actúa desde la administración de una forma y luego, desde el ámbito judicial se determina que la infracción, el delito o el expediente están prescritos. Creo que debemos de hacer una reflexión todos los interesados en la materia -administración autonómica, central, ayuntamientos, Fiscalía y jueces- para poner el tema sobre la mesa y tratar de abordar esta cuestión para conseguir regularizar lo que hay sin dar la amnistía general. Y otra cosa importante, evitar que se siga construyendo fuera de ordenación.

Los ayuntamientos han de ejercer sus competencias de disciplina urbanística y controlar que no hayan nuevos asentamientos ni parcelaciones o viviendas fuera de ordenación

P. ¿Cree que alguna vez veremos el derribo de las naves de Gómez? No hablo de porcentajes...

R. Esta bajo sumario, todavía.

P. Y siguiendo con el tema de los derribos, ¿le gustaría ver el derribo del hotel ilegal del Algarrobico, en Almería?

R. El Algarrobico está también, como las naves de Colecor, bajo procedimiento judicial. Estamos esperando las últimas sentencias. Hace pocos días recayó una y en un mes o dos esperamos las más importantes. Cuando esas sentencias salgan y haya seguridad jurídica al respecto, si la autoridad judicial determina que el Algarrobico hay que demolerlo, se demolerá.

P. Hay ayuntamientos que están privatizando la gestión del agua. ¿Cuál es su modelo?

R. El agua es un recurso esencial y básico para la población. Es prioritario. La gestión tiene que ser muy racional. Y si me pregunta, le diré que prefiero el modelo público. Hay veces que la gestión es complicada y más en estos tiempos en que las comunidades autónomas tenemos muchas limitaciones de presupuesto y gasto, obligados por el Estado a tener un límite de déficit y deuda mucho mas duro que el del propio Estado. Se pueden estudiar fórmulas mixtas pero nunca privatizar. El agua, como un recurso básico, debe estar gestionada desde lo público, con racionalidad y con sentido común y eficacia. Para que con igual cantidad de agua o incluso con menos se pueda hacer más y mejor.

P. ¿Qué opina acerca de que las competencias hidrográficas del Guadalquivir hayan vuelto al Estado?

R. La Confederación Hidrológica del Guadalquivir ha recuperado la gestión estatal. En la Junta no estamos de acuerdo con esa gestión del Gobierno de España acerca de la problemática de las competencias del Guadalquivir, aunque acatamos la sentencia. Pero hemos recurrido y vamos a recurrir la sentencia del Plan Hidrológico del Guadalquivir porque se ha hecho sin tener en cuenta a Andalucía, cuyo territorio en más del 90% está vertebrado por el río. Ese plan había que haberse hecho con consenso.

El agua, como un recurso básico, debe estar gestionada desde lo público, con racionalidad y con sentido común y eficacia

P. El Ayuntamiento de Córdoba reclama la colaboración de la Junta en la limpieza del río a su paso por la ciudad.

R. Hay unas competencias claras. La Junta no tiene competencias para limpiar los ríos, cauces y riberas en tramos urbanos. Es verdad que aveces auxilia a los ayuntamientos en materia de limpieza porque sabemos que no tienen medios. Pero a día de hoy ni el alcalde ni el Ayuntamiento de Córdoba nos ha pedido que limpiemos el río. La Confederación está actuando porque lo hace dentro de sus competencias. Y nosotros estamos actuando en las nuestras. La Junta y la Consejería aborda la limpieza de los Sotos de la Albolafia, que es monumento natural y cuyas competencias pertenecen a la Junta. Para eso hemos destinado 300.000 euros en su limpieza, regeneración y reintroducción de especies. Los trabajos se pararon porque era época de nidificación y también se vieron afectados por las avenidas y riadas del Guadalquivir. Pero ahora que el tiempo acompaña, se está abordando. No tenemos problemas en colaborar con el Ayuntamiento siempre que nos lo pida y esté dentro de nuestra competencia. Estamos abiertos al diálogo con el alcalde y el Ayuntamiento; y estamos dispuestos a sentarnos a debatir en una mesa de todos los problemas que afectan a los cordobeses y a las cordobesas.

P. ¿Se ha reunido ya con los colectivo ecologistas que le vigilarán con lupa en su gestión?

R. Sí con WWF, Ecologistas en Acción, con SEO y con Greenpeace. Les he escuchado, me han escuchado y he llegado a la conclusión de que no somos enemigos. Ni la Consejería de los ecologistas ni ellos de nosotros. Hemos establecido un calendario de reuniones y encuentros para abordar cualquiera de las cuestiones. En algunas estaremos de acuerdo y en otras no lo estemos. Pero debemos preservar la tolerancia y el diálogo.

A día de hoy ni el alcalde ni el Ayuntamiento de Córdoba nos ha pedido que limpiemos el río

P. La nueva presidenta se han separado las carteras de Medio Ambiente y Agricultura, algo muy demandado precisamente por los ecologistas. ¿Imprimirá esa separación un carácter más verde a su Consejería?

R. El medio ambiente ha ocupado otra vez el protagonismo que siempre ha tenido en la política andaluza. El motivo de unirse en el anterior Gobierno fue por temas económicos. Pero se ha visto que Andalucía es una comunidad autónoma demasiado grande y con muchísima población. Sus problemáticas tanto en agricultura como en medio ambiente y ordenación del territorio también son importantes. Esa unión hacía que la Consejería de Agricultura, Medio Ambiente y Ordenación del Territorio fuese demasiado grande y potente. Con el cambio, la presidenta ha respondido a lo que recoge nuestro Estatuto y es que el medio ambiente debe ser una política transversal del gobierno de Andalucía. El Estatuto también nos dice a los gobernantes que debemos proteger y conservar nuestro espacio natural, preservando el medio ambiente para generaciones futuras de andaluces y andaluzas. Ahora sí que vamos a tener oportunidad, con el peso que va a tener una consejería, de tener en cuenta esas políticas medioambientales como bandera, cumpliendo con el Estatuto.

El medio ambiente ha ocupado otra vez el protagonismo que siempre ha tenido en la política andaluza

Y quiero destacar algo muy importante: al ir de la mano con Ordenación del Territorio vamos a conseguir planificar y ordenar desde el minuto uno, a la vez que planificamos nuestras políticas ambientales. Es decir, si el espacio físico y el territorio es el mismo desde el punto de vista del medio ambiente o de la ordenación del territorio. Eso lo tenemos que tener en cuenta desde la primera hora. Ir de la mano. Ni el medio ambiente es un freno al desarrollo ni la ordenación del territorio es una apisonadora del medio ambiente. Se tienen que complementar y si queremos tener desarrollo tenemos que tenerlo en cuenta para garantizar el desarrollo sostenible. Ser medioambientalmente más sanos y justos y a la vez crecer para crear empleo y riqueza a nuestros ciudadanos conservando y protegiendo nuestro medio natural para generaciones futuras.

P. ¿Cómo ha dejado Baena?

R. Yo creo que se ha quedado muy bien. Es verdad que teníamos la suerte de tener un equipo sólido y fuerte con compañeros muy preparados. El primer teniente de alcalde tiene mucha capacidad para el diálogo, la tolerancia y la escucha. En estos dos años hemos dicho que el proyecto del PSOE para Baena iba más allá de las personas y por tanto no debemos de personalizar. Las personas que se han quedado, con el alcalde a la cabeza, van a seguir desarrollando ese proyecto del PSOE para Baena. Y lanzo un mensaje de tranquilidad a todos los baenenses porque el alcalde tiene capacidad para resolver los problemas de Baena, escuchar a los vecinos y seguir poniendo a Baena en el lugar que se merece dentro de la provincia de Córdoba, Andalucía y España.

P. El PSOE no entiende de personalismos en Baena, pero ha habido una personalidad muy fuere durante muchos años: el exalcalde Luis Moreno. ¿Cómo es su relación con él?

R. Tengo una relación cordial con él cuando nos vemos.

P. ¿Se lo imagino como adversario político en otra formación?

R. No, la verdad es que no me lo imagino.

Tengo una relación cordial con Luis Moreno cuando nos vemos

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