El resurgir del hockey en Puente Genil

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La historia no olvida. Y si uno tiene el objetivo de hacerlo, nunca es tarde para volver a crecer. Jamás ha perdido su esencia, dado el arraigo que proporcionan los años, aunque lo cierto es que el alimento principal de cualquier club lo suministran las bases, y eso es justamente lo que ha conseguido recuperar con creces el Club Hockey Estudiantes 87 de Puente Genil. El cuadro pontano, después de ser una referencia a nivel nacional en el hockey sobre hierba hace una década, ha sufrido ahora una nueva etapa de reconversión, de la mano de una generación joven y que vuelve a situar a la entidad en el primer foco andaluz. Y no es fácil, dado que se trata de una disciplina muy minoritaria en España, aunque, tal y como apuntan desde el propio club, “el hockey es un deporte que no sabría decir por qué, pero, cuando lo pruebas, te engancha”.

La andadura del Estudiantes 87 arrancó en 1987 de la mano de Juan José Cano, profesor del Instituto Manuel Reina de Puente Genil, y no tardaría en establecerse como uno de los clubes más fuertes de Andalucía. Primero en la modalidad de sala, al proclamarse, entre otros títulos, doble campeón de Andalucía infantil y cadete, así como absoluto masculino. Fue con la entrada del nuevo siglo cuando llegarían los hitos más grandes de su historia en el hockey hierba, la modalidad reina. Eso sí, serían lejos de la localidad cordobesa, pues el campo de césped sintético no se inauguraría hasta 2007.

En este sentido, dos canteranos del club como Eduardo Aguilar y Víctor Manuel Sojo, en aquel entonces militando en las filas del Club de Campo de Madrid, hicieron historia al participar con la selección española en los Juegos Olímpicos de Atenas 2004, logrando una meritoria cuarta plaza. Asimismo, el propio Sojo repetiría en Pekín 2008, donde ahora sí se subiría al podio con una excelente medalla de plata. Unos años dorados que coincidieron con un crecimiento exponencial de la propia entidad. Puente Genil veía en la distancia el éxito de sus paisanos, y no dudo en seguir construyendo desde su propio club. Así se logró el ascenso a Primera División en 2007, un estreno en la élite más que sobresaliente, pues los pontanos alcanzaron el subcampeonato nacional.

Sin embargo, la crisis golpeó muy fuerte al equipo y la época dorada puso fin a partir de 2011, lo que obligó a los integrantes de la entidad a volver a reinventarse. “Somos el único club de hockey en la provincia de Córdoba, con lo que podemos decir que sí está arraigado en Puente Genil”, afirma, aunque “es muy difícil mantener un club como éste, ya que todas las competiciones de hockey sala son fuera de casa”, pues “Puente Genil en la actualidad no cuenta con instalaciones homologadas para ello y los entrenamientos se realizan en una pista cubierta con condiciones mínimas para su práctica”. Además, en lo que respecta a la modalidad de hierba, el municipio tiene uno de los mejores campos de Andalucía, pero “son unas instalaciones que aún no están finalizadas, carecen de iluminación, de gradas, lo que dificulta tanto poder aprovechar al máximo dicha instalación, como poder desarrollar competiciones al más alto nivel”.

Y pese a todo, a día de hoy cuentan con dos equipos benjamines (masculino y femenino), dos alevines (masculino y femenino), dos infantiles (masculino y femenino), uno cadete (masculino) y uno senior (masculino), quienes, entre otros logros, consiguieron proclamarse la pasada temporada subcampeones de Andalucía de hierba en alevín mixto y cadete masculino, así como en infantil masculino de sala. Asimismo, alcanzaron un bronce en alevín masculino y un séptimo lugar nacional en cadete masculino, ambos en sala. “En la actualidad, el club vive una buena época y a ello contribuyen muchos factores, unos propios, como son el buen trabajo que se realiza en todas las categorías, la gran hornada de jugadores y jugadoras con las que contamos y, por supuesto, el apoyo y la ayuda de los padres y madres. Y otros factores externos, como el apoyo económico del Ayuntamiento de Puente Genil, de la Diputación de Córdoba y de nuestros patrocinadores principales, Porgesa y Codimar, y de los colaboradores del club”, puntualiza la entidad. 

Sin embargo, todo ello ha quedado ahora paralizado a causa del Covid-19. En plena cresta de la ola, la incertidumbre sobrevuela a un club que año tras año tiene que lidiar en multitud de frentes. Sin grandes presupuestos y sin una gran masa social, tan solo con la ilusión de continuar ofreciendo el mejor hockey posible en la localidad. Así, la situación “es complicada”, pues “el hockey es un deporte colectivo, no es solo físico, cosa que me

consta que los jugadores realizan en casa“, pero ”las relaciones entre los jugadores son fundamentales“. Además, ”el club puede realizar su actividad gracias a las subvenciones, patrocinios y colaboraciones que recibe, y dada la incertidumbre del momento en el que nos encontramos y de cómo va a afectar a la economía en general, el futuro se presenta, como he dicho anteriormente, incierto, pero no cabe duda de que trabajaremos duro para superar esta situación“, apostillan desde el club.

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