León Benavente: fiestón de cuarentones en la M100

León Benavente en Sala Hangar | BRAULIO VALDERAS

Lo que en su segundo disco se intuía, en el tercero se ha desatado. León Benavente ya son más una banda de synth pop que de indie rock. Y han convertido sus conciertos en una fiesta de cuarentones que están un poco de vuelta de todo y que se divierten jugando con bases y progresiones electrónicas, sintetizadores y guitarras. Nada nuevo, pero todo muy bien pulido. Rayando la excelencia en la ejecución.

Formados de la reunión de cuatro veteranos músicos: Abraham Boba, Eduardo Baos, Luis Rodríguez y César Verdú, la banda se ha consolidado como grupo imprescindible del panorama nacional, especialmente por su directo, que es precisamente lo que los ha traído a este espacio virtual, que es un pretexto para hablar del concierto ofrecido por León Benavente, con todo vendidísimo, en la Sala M100.

El recital se ha centrado, más como coartada que como leit motiv, en Vamos a volvernos locos, su tercer LP, editado el año pasado y con un tirón de público importante -fue el segundo disco más vendido del país en lista oficial de ventas en la semana de su lanzamiento- para una banda indie, refrendado además por la crítica especializada, que ha disfrutado con el toque descaradamente electrónico que han imprimido a su discurso otrora más convencional.

Así, impulsados por Eduardo Baos, a los mandos en bajo y sintetizador, y parapetados en la fina ironía decadente que encierran su repertorio de canciones, León Benavente no ha tardado demasiado en hacerse con el público cordobés y darle un puntazo de vida a su último disco, así como recordar clásicos de la banda.

A pie de pista, el jolgorio puro. Y bastantes menos canas que sobre el escenario.

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