Jesús Astorga: haciendo camino al cantar

Jesús Astorga toca junto al Guadalquivir en la portada del libreto de su nuevo disco | A.Losada
El excantante de Religión publica su segundo disco en solitario, Niños y hombres, un trabajo “lírico y visceral” que lanza simultaneamente en su web

Niños y hombres, Jesús Astorga (Córdoba, 1962) vuelva casa. El que fuera cantante de la banda mítica Religión en los ochenta, además de liderar la última etapa de Comité Cisne, en realidad nunca se ha marchado. Pero es de los que se hacen esperar entre puñado y puñado de nuevas canciones. En esta etapa acaba de elegir una carretera solitaria, la que lleva a su segundo disco como solista, Niños y hombres. Un trabajo “lírico y visceral”, realizado con un cuidado artesanal que acaba de llegar a las pocas tiendas de música que quedan y que ya se puede escuchar en la web del músico. Precisamente la canción que lo abre lleva hasta la Carretera de Alba.

El cantante, que mira en blanco y negro desde la portada del disco ante su imagen de niño en sepia, asegura que el título de su nuevo trabajo es “accidental”. Alguien conocido sacó un disco de título bastante parecido al que Astorga tenía en mente y dio marcha atrás. Descubrió que el disco, sin ser conceptual, hablaba de la infancia en varias canciones. “El disco conecta con el niño, el hombre y las reflexiones que nos hacemos. He querido evocar muchos pasajes de tu vida en donde no está claro donde está el niño y donde está el adulto, sino que ambos caminos se bifurcan”, explica ante una caña de cerveza. “Parece que da una vuelta en círculo”.

Las nuevas canciones son puro Astorga. La esencia del compositor y cantante latiendo y flotando sobre evocadoras melodías, a veces insinuantes, a veces aceradas, todas envueltas en deliciosos arreglos. Y capítulo aparte merece su expresiva y hermosa voz sin edad, siempre a la altura ya cante sobre la guerra (Tierra de fuego), ya se adentre en el bosque de una fábula con aromas celtas (La reina del bosque gris),  ya divida un tema en dos atmósferas (Noche serena) o tararee sobre un coro de niños (Hoy recuerdo).

“Es un disco acústico al que se le han ido sumando músicos”, relata Astorga, quien se ha cuidado de que los arreglos no “sobrepasaran” la canción básica. “Hice un disco con guitarra que ha dado un paso más adelante sobre el otro [ Mayo-septiembre, su disco anterior]”. Grabado en Filigrana Estudios de Córdoba y mezclado en La Cueva, también en la ciudad, estas nuevas canciones de Jesús Astorga han contado con la guitarra de Jordi Arranz, el bajo de Jorge Luque, los teclados del exReligión Manolo Carrillo y también de los de Paco de Miguel. Además, han colaborado Belén Romero de La Chatte Noire al acordeón y el bajista de The wheel and the hammond, José Manuel Milán, en su desconocida faceta de violinista. “Todos han estado en su sitio”, dice orgulloso el músico. “He tenido mucha suerte, todos han ido al grano, se han implicado sin distorsiones y ha quedado muy bonito”.

Deseando volver a coger la guitarra “que ya no sé cómo se toca”, bromea el autor al tener que encargarse ahora de todo lo que conlleva sacar un disco aparte de tocar, Astorga sueña con presentar sus nuevas canciones en Córdoba tras el verano. Ir quemando etapas y que este nuevo trabajo, que considera el mejor de los que ha realizado hasta la fecha, le lleve a lugares sorprendentes.

En su recién estrenada web se puede disfrutar también de su trabajo de hormiguita al haber guardado “todo” de sus anteriores etapas. Ahora, fotografías y recuerdos están ordenados y recopilados en su espacio virtual, algo que le lleva a la conclusión de haber rodado. “He hecho camino, con más o menos relumbrón, pero hemos hecho kilómetros, hemos disfrutado, lo hemos pasado mal (...) he olido el éxito pero no me lo he comido, he estado cerca. Tengo la tranquilidad que me impulsa ahora a hacer música. La madurez te hacer ver las cosas con una serenidad”.

Al despedirse a la periodista le queda claro que el cantante sigue creyendo en todo esto. En cantar “para sacar fuera” lo que tienes. “Con lo que más me he identificado es con escribir y cantar canciones. No hay otra respuesta. Si no te lo crees, se acabó”.

Y así sigue Jesús Astorga su camino por esta carretera solitaria, proyectando lo que tiene dentro, rodeado de gente que lo quiere y lo admira, y con la cabeza ya puesta en su próximo trabajo.

Etiquetas
stats