Ir en tren de Córdoba a Granada se complica

Un tren de Renfe en la estación de Córdoba | MADERO CUBERO
La capital nazarí lleva sin trenes desde abril del año pasado, cuando se suspendieron para adaptar la vía al AVE | Ahora, la obra del AVE se ha parado por un problema con una empresa

El PP y el Gobierno anunciaron que en la Navidad de 2015, Granada quedaría unida con Córdoba, Sevilla y Madrid por AVE. Tan solo quedaba por solventar un pequeño problema: acabar las obras en Loja (Granada), que entraban en su recta final y que iban a estar listas en noviembre de 2015. Pero los trabajos con la empresa que desarrollaba estas obras se han complicado tanto que finalmente el Ministerio de Fomento ha terminado rescindiendo el contrato con la empresa, por lo que la ansiada unión de Córdoba con Granada por tren se ha complicado.

En estos momentos, casi toda la línea de ferrocarril construida entre Antequera y Granada (Córdoba está unida por AVE con Antequera desde finales de la pasada década) está acabada. Tan solo está en obras el tramo de Loja (Granada). Los trabajos están casi para el remate final y que Renfe pueda probar las vías de este tramo. No obstante, la rescisión de la obra deja la terminación de la línea de alta velocidad en un páramo similar al que sufre Córdoba con la construcción del Palacio de Congresos de la calle Torrijos: ahora se abre un largo proceso de rescisión y nueva contratación de la obra que puede retardar el final de esta obra tan ansiada meses e incluso algún año.

Desde el pasado mes de abril de 2015, es imposible ir a Granada en tren. Entonces, el Gobierno interrumpió el servicio (llegaban trenes procedentes de Bobadilla, Antequera) para adaptar la vía a la llegada del AVE. Se dijo entonces que el corte iba a ser provisional hasta que en diciembre se estrenara finalmente la alta velocidad, pero no fue así. Desde entonces, a través de Renfe se puede contratar viaje hasta Granada, pero en la estación de Santa Ana de Antequera (Málaga) habrá que hacer un transbordo en autobús hasta Granada.

Ahora, la suspensión de las obras deja lo que fue una interrupción provisional del servicio ferroviario en una situación que se puede prolongar en el tiempo. Desde abril, de Córdoba a Granada solo se puede viajar en autobús (a través de la N-432) o en coche. Y eso para el turista que desea ver las dos ciudades no es nada bueno.

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