Córdoba es la provincia española con más embalses sobre los que instalar campos solares

Una instalación de placas solares flotantes.

La provincia de Córdoba es la que suma un mayor número de embalses de titularidad estatal donde pueden desplegarse campos fotovoltaicos flotantes de interior. En concreto, once pantanos ubicados en Córdoba son susceptibles de albergar una flota de paneles solares.

Estos embalses podrían sumar un total de 652,2 hectáreas de placas solares, según la información recogida por elDiario.es. Según el Ministerio de Transición Ecológica, este tipo de instalaciones tienen “un mayor rendimiento energético por la refrigeración que otorga el agua y menor presencia de polvo”. Además, España es el país de Europa con más presas y algo más de 100 embalses son de titularidad estatal. “Se trata de determinar qué condiciones deben cumplir”, señalan.

De este centenar de embalses, once están en Córdoba. El más importante es el de Puente Nuevo, para el que la eléctrica portuguesa EDP, propietaria de la industria de Puente Nuevo, presentó el año pasado un plan para convertir esta histórica fábrica en Espiel en un nuevo punto de generación energética, pero esta vez a través de renovables, incluyendo placas fotovoltaicas sobre el agua. Para este fin, según los datos publicados por elDiario.es, Puente Nuevo podría usar 211,8 hectáres de las 1.412 con las que cuenta.

Los embalses de la provincia que se podrían dedicar a este fin (y la superficie susceptible de usar) son los siguientes:

  • La Colada: 55,5 hectáreas de 370
  • Sierra Boyera: 52,4 hectáreas de 349
  • Puente Nuevo: 211,8 hectáreas de 1.412
  • Bembézar: 45 hectáreas de 899
  • Guadanuño: 5 hectáreas de 33
  • Guadalmellato: 81,4 hectáreas de 543
  • San Rafael de Navallana: 85,5 hectáreas de 570
  • Martín Gonzalo: 4,5 hectáreas de 89
  • Yeguas: 28,9 hectáreas de 578
  • Retortillo: 1,7 hectáreas de 37
  • Arenoso: 80,5 hectáreas de 537

El borrador

Lo primero que recoge el borrador de la norma es que tendrán que pasar una evaluación de impacto ambiental. Estarán vetadas tanto las lagunas naturales como los embalses que presenten el mejor estado de sus aguas. El indicador del que deriva el porcentaje de embalse admisible para paneles es el estado trófico.

El estado trófico es el grado de fertilización del agua, es decir, la cantidad de nutrientes a base de nitrógeno o fósforo que contiene, ya sea de origen natural o humano. Al llegar una cantidad excesiva de estos nutrientes, proliferan aceleradamente las algas que se descomponen, vuelven las aguas turbias y agotan el oxígeno: así llega la anoxia que causa la muerte de la flora y la fauna acuáticas.

El borrador de real decreto dice que en los embalses con un nivel mesotrófico, el grado intermedio de nutrientes, los campos flotantes deberán limitarse a menos del 5% de la superficie del pantano. Si ya ha llegado a ser eutrófico –con muchos nutrientes– el límite estará en el 15%. En los casos de embalses hipertróficos (grado extremo de nutrientes), como el de la Serena, el porcentaje máximo se sitúa en el 20%.

Transición Ecológica considera “de particular interés” añadir la capacidad de los paneles solares flotantes a las centrales hidroeléctricas porque aprovechan la misma salida a la red y pueden compensar las épocas con poca agua. También le otorgan algunas ventajas extra, como “evitar la evaporación del agua” embalsada por la sombra que proyectan los paneles, algo “de especial importancia en medio áridos”, explican. Esa misma sombra “ayudaría a reducir la presencia de floraciones de algas”.

Desde el punto de vista ambiental, el Ministerio afirma que “es necesario evaluar cuáles son los impactos, las medidas que permitirían minimizarlos, si la consecuencia de aplicarlas puede ser compatible o no con el mantenimiento de la vida acuática”.

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