Las obras en el eje San Lorenzo-Realejo obligarán a cortar el tráfico en cinco fases

Calle Santa María de Gracia desde el Realejo

En las próximas semanas, el Ayuntamiento de Córdoba iniciará una de las obras más complicadas del mandato: la reforma del eje entre San Lorenzo y el Realejo. Los trabajos obligarán a una intensa reforma del tráfico en el casco histórico, ya de por sí muy limitado, que el Ayuntamiento ya ha diseñado. Las obras tienen un plazo de cuatro meses. Es decir, si arrancan en abril no estarán listas hasta que acabe el verano.

Ante ello, el Área de Movilidad del Ayuntamiento ha diseñado un plan de tráfico de cinco fases, que coincide también con las de las obras en sí. Pero sí que hay una decisión que se mantendrá de principio a fin de la obra salvo en una fase: no se podrá entrar al casco histórico desde María Auxiliadora. La alternativa a los servicios de transporte público (Aucorsa, taxis y buses escolares) será entrar por la Puerta del Rincón y la calle Alfaros.

Primera fase: se invierte Arroyo de San Rafael

La primera fase de los trabajos será la más compleja. Las obras se concentrarán en la calle Santa María de Gracia, el tramo más extenso. Será entonces cuando se corte el tráfico a partir de la plaza de San Lorenzo. Desde ese día, ya no se podrá circular hacia el Realejo. El acceso al casco histórico se hará por la Puerta del Rincón, pero habrá una alternativa desde María Auxiliadora.

Movilidad ha previsto invertir el tráfico en la calle Arroyo de San Rafael. El objetivo es dar salida a los vecinos hacia Arroyo de San Andrés por Buen Suceso y de ahí a Enrique Redel. El tráfico, por tanto, será de salida. Además, la estrechez de Arroyo de San Rafael impide el paso de autobuses o vehículos pesados, por lo que el servicio será casi exclusivo para los vecinos.

Segunda fase: Jesús del Calvario de fondo de saco

En la segunda fase de la obra los trabajos se centrarán en el acceso a la calle Jesús del Calvario desde la plaza de San Lorenzo. En principio, Santa María de Gracia vuelve a ser transitable para vehículos, aunque es probable que lo sea solo para los turismos y furgonetas. La obra estará fraguando y se busca evitar lo que ocurrió en Alfaros, que el paso precipitado de autobuses acabó por provocar enormes socavones.

En esta fase de la obra el tráfico solo estará limitado en la calle Jesús del Calvario, que se configurará como un fondo de saco. La vía será de doble sentido pero solo para el acceso a cocheras. A las mismas se entrará desde las Costanillas y por la calle Montero.

Tercera fase: reforma de la plaza de San Lorenzo

Es una de las obras clave, la reforma de la plaza de San Lorenzo. Durante esta fase, el tráfico vuelve a quedar bloqueado en María Auxiliadora. La calle Arroyo de San Lorenzo también tendrá fondo de saco con una novedad que permitirá dar salida al Realejo: la calle Muñices invierte el sentido de su tráfico. Así, desde la plaza de la Magdalena se podrá acceder directamente al Realejo.

De nuevo, en esta fase el tráfico pesado no podrá circular por esta zona. De todas formas, la estrechez de las calles lo impide.

Cuarta fase: de nuevo por Arroyo de San Rafael

En esta fase, los trabajos se centrarán en las conexiones con las diferentes vías. Se podrá entrar a Arroyo de San Rafael pero como fondo de saco. Se dará servicio solo a los residentes para cocheras. El tráfico por Muñices seguirá invertido y el tráfico pesado, prohibido.

Quinta fase: reordenación del tráfico

Al final, Movilidad tendrá que volver a ordenar todo el tráfico de nuevo. Las calles recobrarán el sentido original y el Ayuntamiento tendrá que decidir su nuevo plan de movilidad una vez concluida la obra.

El proyecto

La reforma de esta zona de la ciudad quedó incompleta hace casi una década. Las obras llegaron hasta San Andrés. Desde ahí y hasta San Lorenzo el Ayuntamiento hizo un trabajo provisional: echó una capa asfáltica sobre la calzada. Sin embargo, el proyecto actual prevé una intervención más ambiciosa, con unos acerados más anchos que permitan el tránsito peatonal actual, muy difícil además por el intenso tráfico que tiene la zona.

La actuación sobre el itinerario Realejo – San Lorenzo, se ejecuta fundamentalmente en la calle Santa María de Gracia en el distrito Centro, que se sitúa entre dos barrios, el de San Pablo-San Andrés y el de San Lorenzo, tiene su inicio en la calle Realejo y desemboca en la plaza de San Lorenzo, siendo su trazado prácticamente recto y de secciones variables en toda su longitud.

La longitud total de la zona de actuación es de 275 metros y en ella desembocan la calle Pleiteneros, la calle Polichinela, la calle Peña, la plaza del Poeta Juan Bernier, la calle Pedro Verdugo, la calle Arroyo de San Rafael y la calle Arroyo de San Lorenzo. Se incluye también en el ámbito de esta actuación el ensanchamiento de la calle Arroyo de San Lorenzo y la calzada y acerados de la Plaza de San Lorenzo.

Las obras a ejecutar en la calle Santa María de Gracia y la Plaza de San Lorenzo consisten en la demolición del acerado y la calzada existente.

Así, según el pliego, en Santa María de Gracia al ser el ancho de la mayoría de los tramos de la calle inferiores a seis metros de anchura se le dará un tratamiento preferentemente peatonal, ya que al no poder realizarse dos aceras con dimensiones mínimas, el nivel de la calzada se igualará con el del acerado y se creará una plataforma única.

La zona central de la calle se pavimentará con adoquín de granito gris, el ancho de este tramo será de 2,80 metros, pavimentándose en cada uno de los extremo con losas de 90 x 60 x 14 centrímetros de granito también gris, a lo largo de toda la calle Santa María de Gracia se dispondrán cada 3,60 metros, bandas de granito negro de 0,15 centímetros a lo largo de todo su ancho

El tramo de calle contiguo con la Plaza del Poeta Juan Bernier quedará integrado en la misma plaza, generando un espacio único de preferencia peatonal, para lo cual las bandas de piedra negra del pavimento existente en la plaza se prolongará hasta las fachadas que delimitan la calle Santa María de Gracia.

El ensanchamiento de la calle Arroyo de San Andrés irá también en plataforma única. El tramo destinado a tránsito rodado tendrá una dimensión de cinco metros al tener la calzada dos sentidos y el pavimento será de adoquines de granito gris, el resto será de losas de granito de dimensiones 90 x 60 centímetros, a excepción de una determinada zona contigua a la calzada que irá destinada a carga y descarga de vehículos y que se pavimentará con adoquín de granito.

Por último, el espacio de encuentro entre las calles Arroyo de San Rafael, Arroyo de San Andrés, Santa María de Gracia y Plaza de San Lorenzo quedará resuelto a dos cotas distintas debido a la complejidad existente en ese cruce de vías. Para poder hacer compatible el tráfico rodado que a ellas confluyen, se evitara el tránsito peatonal en la zona central, permitiendo únicamente el tránsito de los viandantes de forma perimetral y a modo de acerado que quedará pavimentado mediante losas de granito.

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23 de marzo de 2021 - 06:00 h