La hamburguesa de autor llega a Córdoba

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Goiko Grill, la cadena de hamburgueserías de autor, llegará a Córdoba. Esta empresa familiar, con origen en el País Vasco, abrirá las puertas de su establecimiento en semanas en un local de la avenida del Gran Capitán, junto al antiguo Gaudí, hoy La Antigua. Los promotores llevan semanas de obras para dejar listo un local de más de 500 metros cuadrados donde estrenarán hamburguesas especiales “a la cordobesa”, tal y como esta multinacional ha venido haciendo por todas las ciudades en las que ha abierto sus puertas.

Hasta finales de 2016 Goiko Grill creció de manera orgánica, mediante la reinversión de la ganancia. En el 2017 el crecimiento rápido del equipo exigía uno más acelerado de la empresa. Por primera vez, los bancos les abrieron sus puertas y pudieron contar con la financiación necesaria para salir de Madrid y abrir 18 locales en el 2017.

Ahora Goiko Grill no solo alegra las tripas de los madrileños sino que también ha logrado posicionarse en Valencia, Zaragoza, Barcelona, Alicante, Murcia, Sevilla, Málaga, Almería y Salamanca. El plan de crecimiento del 2018 será aún más acelerado y el objetivo es abrir 27 locales, lo que significa un local cada 15 días. Entre ellos está el de Córdoba, según han confirmado las fuentes.

Con cada apertura, el equipo de Goiko Grill trabaja en la creación de una nueva hamburguesa, haciéndole un guiño a la ciudad. Está previsto que en el caso de Córdoba ocurra lo mismo.

Un negocio nacido de la crisis

Goiko Grill arrancó en plena crisis económica, en la calle María de Molina 16, de Madrid. Andoni, a sus 25 años, mientras ejercía como Médico Interno Residente (MIR) de geriatría en el Hospital de La Paz, se plantea el reto de emprender. “Pedí un poco de dinero prestado y con la ayuda de mi padre y mi hermana diseñamos la primera carta del restaurante. Nos planteamos una hamburguesería gourmet, con la máxima calidad, como si fuera en tu casa”, ha asegurado.

“Al principio no entraba ni Dios”. La hamburguesa de ese momento estaba muy lejos de lo que es hoy. Los seis primeros meses fueron muy duros, con mucho ensayo y error. Además, Andoni compaginaba las guardias del hospital con los inicios del restaurante, llegando a dormir en el parking situado junto al local. “Era un ritmo demencial”, confiesa Andoni. Tuvo que escoger y decidió soltar la bata y enfundarse el delantal.

Desde el principio se apoyaron de las redes sociales para transmitir su mensaje y escucharon a cada uno de los que visitó Goiko: amigos, bloggeros, desconocidos. Con el feedback recibido se hicieron las mejoras y se lograron un producto y una calidad de servicio del que se sentían orgullosos.

Andoni asegura: “No hemos bajado la calidad en 5 años y nunca lo haremos. La experiencia Goiko es algo que no podemos negociar. Si le rebajamos 10 céntimos al proveedor, él nos dará 10 céntimos menos en calidad, algo que no nos podemos permitir”.

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