La Guardia Civil realiza más de 900 actuaciones durante la época de caza mayor

Armas y un animal intervenido por la Guardia Civil.

La Operación Sierra de la Guardia Civil durante la temporada de caza mayor en la provincia cordobesa se ha saldado con 906 actuaciones, en las que destacan 112 inspecciones de actividades cinegéticas, 468 controles, identificaciones de vehículos y personas y la denuncia de 267 infracciones administrativas.

Fruto de todo este trabajo ha sido la inspección de 112 cacerías entre monterías, ganchos y batidas de las 493 autorizadas por la Delegación Territorial de la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio, articulándose un total de 252 servicios, recayendo el mayor peso en las Unidades del Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA) que se hallan desplegadas en la zona centro, norte y área de la Subbética.

Atendiendo a los municipios donde se han realizado mayor número de actuaciones policiales destacan Hornachuelos con 157, Villaviciosa de Córdoba con 123 y Córdoba con 104.

Dentro del campo de las infracciones detectadas cabe destacar 106 que correspondieron a la vulneración de normativa reguladora de los animales de compañía y/o peligrosos, 8 se debieron a infracciones en materia de armas, fundamentalmente en lo que respecta a llevar/poseer armas sin necesidad o sin justificar el motivo, respecto a los episodios de furtivismo tanto consumados o detectados antes de la ejecución.

El número mayor de infracciones apreciadas, 144, lo fue por vulneración de normativa reguladora de la actividad cinegética propiamente dicha, donde se pusieron de manifiesto situaciones como la caza sin licencia, caza sin seguro, cazar en línea de retranca o la caza de especies distintas a las autorizadas y cazar sin hacer uso de prenda de alta visibilidad obligatorio, introducido este último concepto por el nuevo Reglamento de Caza aprobado durante el año 2017, relativo a las normas de seguridad.

Desde el punto de vista penal, se instruyeron un total de 2 diligencias por la comisión de otros tantos delitos contra la fauna, vinculados con episodios de furtivismo. Como consecuencia de esta actividad infractora se han intervenido 1 arma de fuego y 5 ciervos, todo ello puesto a disposición de la Delegación Provincial de la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio, a resulta de la instrucción de los respectivos expedientes sancionadores o diligencias.

Como en años anteriores, durante la época de caza mayor recientemente finalizada  en febrero, la Comandancia de la Guardia Civil de Córdoba, fundamentalmente a través de sus Unidades del SEPRONA, ha tenido activada la Operación Sierra, concebida para elevar el clima de seguridad entre los participantes en cada una de las modalidades de este tipo de caza, puesta en marcha a primeros del mes de septiembre de 2017.

Como elemento de refuerzo incorporado a este operativo especial y previo al arranque de la temporada cinegética en octubre, se articularon una serie de dispositivos de servicios en plena época de berrea, orientados a la prevención y detección de episodios de furtivismo que suelen incrementarse en la época de celo de los ciervos.

Considerada como primera fase de la operación, ya en plena temporada de cacerías los esfuerzos de las unidades participantes se orientaron a completar tres líneas de trabajo: el control y verificación de las medidas de seguridad necesarias para celebrar cacerías, así como de las habilitaciones de los cazadores en especial permisos y guías de pertenencias de armas, licencias de caza y seguros de responsabilidad civil.

También se controló la participación de rehalas, con especial énfasis en la verificación de las exigencias normativas para el transporte de animales vivos, en concreto de las autorizaciones necesarias concedidas por la Delegación Territorial de la Consejería de Agricultura, Pesca y Desarrollo Rural para que medios de transportes y transportistas puedan trasladar los perros, y de los cursos de capacitación de los encargados de los animales, desde el punto de vista del conocimiento del bienestar animal. A este respecto, importante ha sido el hecho de verificar y, en su caso, denunciar, la falta de seguro de responsabilidad civil necesario para el empleo de rehalas en la actividad cinegética, de cara a cubrir cualquier incidencia que se salde con daños a la propiedad o lesiones en las personas.

Por último, se ha llevado a cabo el control de las condiciones higiénico-sanitarias de las reses abatidas, completando así el procedimiento policial puesto en marcha para llevar a cabo con altos índices de seguridad y garantías las distintas modalidades de caza mayor que se han celebrado en la provincia de Córdoba.

Etiquetas
stats