Las crónicas de la Semana Santa de 2018

Santísimo Cristo de la Misericordia, el Miércoles Santo | ÁLEX GALLEGOS

Intensa como todas y única como siempre la Semana Santa de 2018 comienza a ser un recuerdo. Al igual que sucediera el pasado año, éste la atención estaba centrada principalmente en la nueva Carrera Oficial. Por segundo año, el recorrido común de las hermandades tuvo su trazado en el incomparable marco de la Mezquita Catedral y su entorno. Tras el regreso al primer templo de la diócesis después de décadas, en esta ocasión las cofradías lograron un mayor esplendor en su itinerario compartido. Una progresión organizativa y estética que ha de seguir en adelante, pero que esta vez permitió pensar en la definitiva -es lo que se desea y lo que ha de ser para dar sentido a los días de Pasión- ubicación en torno al monumento y en el mismo propiamente.

Pero la Semana Santa en Córdoba tuvo focos quizá más significativos más allá de la Carrera Oficial. De entrada, las vísperas se hicieron más vibrantes si cabe que en los últimos años. La ciudad recuperó el Jueves de Pasión después de un lustro de la mano de la agrupación parroquial de la Salud, que celebró la primera procesión sobre paso del Santísimo Cristo de la Vera Cruz. Mientras, el Sábado de Pasión elevó sus ya altos niveles por diversas circunstancias. La pro hermandad de La O realizó la que también fue su primera salida de María bajo palio y la corporación de las Lágrimas hizo lo propio con el Crucificado del que toma nombre. La cofradía de Figueroa mostró además el inicio de su futuro misterio de la Exaltación con un sayón que levantaba la Cruz. Además, la Agonía efectuó su ya tradicional Vía Crucis de traslado a la Mezquita Catedral esta vez con la imagen de Nuestra Señora de la Salud.

La primera salida procesional de la Madre del Redentor, titular de la corporación del barrio de El Naranjo era sin lugar a dudas el hecho que más expectación generaba en la Córdoba cofrade desde tiempo atrás. La Virgen que tallara Miguel Ángel González Jurado a finales de los ochenta recorrió las calles, con ánimo de bulla -siempre bien entendida, y mejor llevada-, el Martes Santo. Pero éste también se convirtió en el año de los palios en general, porque la Merced estrenó el respiradero frontal del paso de su titular, la Santa Faz hizo lo propio con esta misma pieza y con la bambalina frontal, elemento nuevo que también lució por vez primera la Reina de Nuestra Alegría, de la hermandad del Resucitado. En el apartado de estrenos, importante fue además el de la hermandad del Huerto: el Señor orante estuvo rodeado por apóstoles durmientes. Por otro lado, histórico fue el retorno al primer lugar del orden de los pasos de Nuestro Padre Jesús Nazareno Rescatado después de décadas.

En cuanto al desarrollo de la Semana Santa, la lluvia deslució el principio debido a la lluvia. Unas precipitaciones que obligaron a la Entrada Triunfal a suspender su salida procesional. La tarde del Domingo de Ramos, sin embargo, pasó de la inquietud a la luz propia de las distintas hermandades. Después, la calma llegó aun cuando el viento estuvo presente en varias jornadas, hasta la Madrugada. La Buena Muerte hubo de acortar su recorrido, como también hicieron la mayoría de las cofradías que salieron el Viernes Santo. Este día la ciudad se quedó sin la Señora de Córdoba en su trayecto hasta la Mezquita Catedral y el tiempo importunó a las corporaciones en sus vueltas, sobre todo al Descendimiento y el Santo Sepulcro. Por fortuna, todo quedó en susto.

Todo lo referido y mucho más gozó de la narración, como no podía ser de otra forma, de EL CIRINEO. Esta revista digital cofrade realizó su cuarta cobertura, tras iniciar su andadura en 2015, de la Semana Santa de Córdoba. Lo hizo con una extensa labor informativa, de contenido gráfico y reportajes, así como su constante trabajo a través de redes sociales. Este martes, este medio permite recorrer, con una ligera mirada ya al pasado más reciente, los días de la Pasión desde las vísperas hasta el Domingo de Resurrección con la recopilación de sus crónicas. En éstas, además, siempre incluyó un vídeo -excepto el Sábado de Pasión y el de Gloria-. Es el primero de los repasos que de manera especial ofrece este periódico a sus lectores.

JUEVES DE PASIÓN:

Una nueva llama

SÁBADO DE PASIÓN:

Futuro hecho presente

DOMINGO DE RAMOS:

Luz propia

LUNES SANTO:

Sol de bulla, luna de silencio

MARTES SANTO:

El valor de lo nuevo y lo de siempre

MIÉRCOLES SANTO:

La esencia del instante

JUEVES SANTO:

Una historia sin final

VIERNES SANTO:

Cristo muere en una tarde de viento y frío

SÁBADO DE GLORIA:

Vivo farol del Campo de la Verdad

DOMINGO DE RESURRECCIÓN:

Desbordante dicha de Santa Marina

Etiquetas
stats