Al banquillo por una droga que (en parte) dejó de ser droga

Un furgón policial sale de la Comisaría de Campo Madre de Dios | MADERO CUBERO
Tres acusados se enfrentan a 14 años de cárcel por tráfico de estupefacientes | Un informe de la Policía determinó que los dos primeros análisis realizados eran erróneos y que de 12 muestras de cannabis, cocaína y heroína solo cinco contenían alguna droga |

Tres personas se enfrentan a un total de 14 años de prisión, acusadas de tráfico de drogas en un caso en el que parte de las pruebas cruciales -los estupefacientes- se han puesto en cuestión. El asunto está a la espera del veredicto, después de que esta semana se desarrollaran las dos vistas del juicio en la Audiencia de Córdoba. En ellas, una perito del departamento científico de la Policía Nacional ha determinado que de los 12 lotes de los que se componía parte del alijo, cinco contenían droga pero siete no. No obstante, el fiscal no ha variado su petición de penas contra los acusados.

Los tres fueron arrestados durante una operación contra el menudeo de drogas el año pasado. Según el relato del escrito de acusación de la Fiscalía, los agentes observaron cómo presuntamente el acusado A. C. V. entregó al también acusado J. A. S. una bolsa blanca que presumiblemente contenía cocaína. Tras ser recibida, J. A. S. se dirigió a su domicilio. A esta casa llegó más tarde el tercer acusado, J. C. C. C., quien bajó a la calle con la que parecía ser la misma bolsa. Según los policías, este tercer acusado vendió la droga a una mujer que le pagó 200 euros. La bolsa fue intervenida por los agentes en la Estación de Autobuses.

Ante esto, y siempre según la versión del fiscal, los policías realizaron una serie de registros domiciliarios. En la casa de J. A. S. se encontraron 10 papalinas de cocaína, una bolsita con 1,3 gramos de la misma sustancia, ocho bellotas de hachís, polvo de la misma sustancia y una balanza de precisión.

En un local de A. C. V. localizaron 71 plantones (de apenas 10 centímetros, se determinó en el juicio) de marihuana, los aparatos para mantener una plantación de interior (ventiladores, lámparas, riego) y diversas muestras de polvo, sustancias prensadas y envases que según los análisis que la Policía hizo allí mismo podía ser cannabis, heroína y cocaína. En total, 12 muestras que según la policía podían sumar, junto al resto de la droga decomisada, más de 35.000 euros en el mercado. Los análisis de las sustancias hechos por el laboratorio de la Policía Científica en Sevilla confirmaron los primeros resultados sobre la droga.

Ante esto, el acusado A. C. V., quien se enfrentaba a una mayor pena de cárcel, pagó una prueba pericial de parte porque, más allá de los 71 plantones -que reconoce que estaban en su casa- negaba que hubiese cocaína o heroína en su casa. El análisis privado determinó que de las 12 pruebas contra A. C. V. solo en cinco podía haber restos de droga (el cannabis reconocido por el acusado y algo de cocaína, sustancia que él mismo confesó, había consumido). Pero el acusado siempre lo negó todo. No solo que traficase, sino incluso conocer a los otros dos

acusados.

Ante el análisis del laboratorio privado, el titular del Juzgado de Instrucción Número 1 de Córdoba, encargado del caso, pidió un nuevo informe a los laboratorios de la Policía científica, en Sevilla. Estos dieron marcha atrás y confirmaron los resultados del peritaje de parte, negando que los lotes 3 y 4 (con restos de coca y heroína, respectivamente) así como los lotes 7 y 9 (restos de coca) contuviesen droga, como recoge una providencia del 30 de marzo de 2015.

No obstante, a pesar de estos resultados que han sido ratificados en la vista judicial, el fiscal no ha variado su petición de penas contra los tres acusados. Los abogados de las partes destacaron lo irregular del proceso, en especial los registros y los análisis de la droga. También pusieron en duda las labores de seguimiento de los sospechosos y el hecho clave de que la bolsa con cocaína que los agentes intervinieron a la mujer fuese la misma que A. C. V. entregase a J. A. S..

Por ello,

piden la absolución de sus clientes. Uno de los acusados, por último, A. C. V., afirmó en su alegato final ante el tribunal, que ha sido objeto de un “montaje policial” contra él. La sentencia se conocerá el martes de la semana que viene.

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