Porras electorales

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Nadie lo sabe. Ni por aproximación. Y los periodistas, menos aún.

A estas alturas de la campaña electoral, nadie sabe qué va a pasar el domingo que viene por la noche. Es difícil pronosticar cómo se va a comportar un electorado que, en las encuestas, reconoce una indecisión de casi el 50%. Y la duda corroe no solo a los políticos, sino también a los ciudadanos, que acuden a las elecciones generales más abiertas y extrañas desde la Transición.

La única certeza parece estar en que el PSOE será el partido más votado y todo apunta a que el PSOE será el segundo. Pero ya está. ¿Gobernará el PSOE? ¿Lo hará el PP con un pacto a tres? No, nadie lo sabe. ¿Cuál es el techo de Vox? ¿Arrasará en la España rural o en las ciudades? ¿O lo de Andalucía ha sido un espejismo? Eso tampoco lo sabe nadie. Como difícil es medir si Podemos o Ciudadanos aguantarán.

El resultado de las elecciones andaluzas, que tiró por tierra en un par de horas todos los análisis electorales previos (no, nadie previó que pasaría lo que pasó), hace que sea más necesaria que nunca la prudencia. Y que de verdad, aunque no lo parezca, esta sea una campaña electoral apasionante.

Y en mitad de la incertidumbre, se repiten las preguntas sobre qué pasará en las municipales, y quién será el alcalde o alcaldesa de Córdoba. Si ya es difícil hacerse una idea de lo que va a ocurrir en España, a un mes tan solo de esos comicios pronosticar quién gobernará la ciudad el próximo mes de junio es, directamente, ciencia ficción.

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20 de abril de 2019 - 11:12 h
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