Otra mala noticia

Hoy cerrarán una escuela. La que lleva por nombre Félix Ortega. Un maestro que falleció prematuramente. Un buen hombre, leído y dialogante. Lo contrario de los que nos mandan. Es una mala noticia. Su mantenimiento asciende a unos 800 mil euros al año. No es rentable, dice Torrico, que dificilmente tendrá su nombre en un colegio. Su compañera Botella, ya anunció que esa escuela infantil era una "ikastola comunista".

La derecha ha llegado a tomarse la revancha. A recordar que ganó una guerra a los rojos. Desmantela todo aquello que les huele a progre, a izquierdas, a libros, a pensamiento y a cultura libre y crítica. Resucitan las procesiones que representan la ignorancia. Desarman la educación laica y Wert reparte catecismos como instrucción general a una España que regresa a la pobreza, al miedo y a la caza de rojos. Suben las tasas y suprimen las becas. Reforman la enseñanza y la convierten en una carrera de obstáculos. Vuelve el clasismo y una para pobres y otra para ricos.

Despiden a quienes no son de los suyos y colocan a sus adeptos y parientes. Echan a centenares, a miles, para reemplazarlos por una nueva generación de simpatizantes, afines al desmantelamiento de lo público que les suena a Estado. Ellos que tan bien viven a su costa.

Sellan una escuela y dicen que cada niño vale 1800 euros al mes. Una inversión enorme en una gestión inútil de la que nadie pide alguna responsabilidad. Ahora la culpa siempre es de los otros. De los de antes. Justifican el descalabro y su ineficacia para resolver problemas. Los crean, en realidad. Gobiernan para sus fieles y se quedan al descubierto cuando se les cae la piel de cordero con la que concurrieron al mercado electoral.

Han aprendido rápido el uso de la mentira y la manipulación y son listos cuando dirigen el foco hacia el rival. Enredan a sus adversarios y marcan el ritmo informativo. Van colocando nuevos asesores que protegen al alcalde Nieto, que siempre sale inmaculado de la refriega política. El rey siempre se protege con el resto del tablero. Piezas no les falta. Ahora llega de Roma y cita el esplendor del Imperio. Nunca aparece en las noticias amargas, como ésta. El cierre de una escuela.

La escuela Félix Ortega, que hoy liquidarán fue abierta en 1968, cuando el mundo soñaba una revolución cultural.

Etiquetas
Publicado el
16 de enero de 2013 - 07:00 h