El reflujo gástrico de la democracia española

El chile habanero o las rajas repiten mucho si se las añades a las comidas, pero la solución es sencilla, el compuesto de bicarbonato o protector estomacal. Fin de la historia. Pero cuando te repite un cabreo, ¿cómo te lo quitas? Eso no tiene más medicina que la indiferencia o el aprender la lección para la próxima vez.

El pasado 19 de marzo recibí una "amable" carta de Correos de España avisándome que debido a que en las pasadas autonómicas de marzo (un año más tarde) me costó enviar mi voto el giro postal, un total de 50 pesos por carta, me devolverían el dinero a través de Western Union. Pienso: ¡qué bien! tarde pero

mi derecho a voto no me habrá costado el dinero. ¡Zasca! La fecha máxima para recibir el reembolso del giro era el pasado 10 de marzo... 9 días antes de recibir esta simpática epístola que me ha vuelto a levantar la bilis de lo bien que funciona la relación del gobierno de España con sus expatriado. Se incumple la normativa aunque pongan la intención. Perdonad, que me repita... si me repito...  barra libre de Alka Seltzer...

Así funciona España... llega tarde a todo... pierde tiempo en la burocracia o en la tontería del postureo, diría yo. Nos lo está demostrando de nuevo con esta fallida formación de gobierno tras las elecciones del pasado diciembre de 2015. No me vayan a decir esta semana estos señores políticos que la formación de gobierno está encallada y la única salida es la convocatoria de nuevas elecciones porque no respondo. ¡No! Vamos a dejar las digestiones pesadas... a mi ya no me repite, eh. Que yo no emito un voto más desde México si después de todo el papeleo, me cuesta el dinero y un año después me recuerdan con sorna que pagué y no logré nunca recuperar mi aportación a la democracia española. Olé ahí. Mil veces prefiero morder un chile habanero y que la indigestión me venga por otro lado...

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27 de marzo de 2016 - 01:30 h