Teatro, lo tuyo es puro teatro

No me podréis negar que nos encontramos en una sociedad donde lo fake y lo virtual está muy de moda, muy presente. Fake news, posverdad, infinitos filtros de las app de fotos, posts que explican las hazañas deportivas diarias (enhorabuena a los que acaban de descubrir el deporte) o dónde están pasando esas inolvidables e idílicas vacaciones… No seré yo quién critique este forma de entender la vida, Dios me libre, pero estaréis conmigo de que es una realidad.

Wikipedia explica que teatro viene de la raíz griega theátron (lugar para contemplar), y lo define como "la rama de las artes escénicas relacionada con la actuación. Representa historias actuadas frente a los espectadores o frente a una cámara usando una combinación de discurso, gestos, escenografía, música, sonido o espectáculo".

Cuando coloquialmente se habla de que alguien está "haciendo teatro", por ejemplo en el ámbito deportivo, nos referimos a que el sujeto finge, o simula una conducta que no es real. Está feo, sin duda. Pero me gustaría romper una lanza, despenalizar determinadas situaciones "teatreras", donde el foco en mi opinión, se ha de situar en el para qué de la simulación.

Se me viene a la cabeza la figura de las "plañideras", mujeres que eran contratadas habitualmente en los pueblos, para llorar en los funerales y entierros. Este "teatro" pretendía reforzar el contexto de tristeza que suponía la perdida de un ser querido, estableciendo de alguna manera empatía con los familiares. No existía el sentimiento en las plañideras, era recreado, artificial, pero reforzaba el entorno de tristeza que el momento requería.

Otro ejemplo. Vienes del trabajo después de un día de perros. Sólo tienes ganas de soltar el maletín y meterte en la cama. Pero al abrir la puerta recuerdas súbitamente que es la fiesta de tu cumpleaños de tu hijo. Toda la casa llena de niños, amigos y familiares, disfrutando, riendo, y ¿qué haces tú? Teatro, porque todos aquellos a los que quieres y aprecias quieren ver en ti la misma emoción que ellos están sintiendo en ese momento.

La comunicación empática es un atributo fundamental del ser humano para crear un contexto de conexión, ya que al realizarla básicamente estás reflejando a tu interlocutor el estado de ánimo que éste tiene. La Empatía va de "sentir con la otra persona", de "ponerse en los zapatos del otro", y esto lo podemos hacer desde un punto de vista cognitivo o estrictamente emocional. En el primero, trato de construir mentalmente la situación que la persona me comparte y que yo no he experimentado jamás, asociando situaciones personales similares. En la segunda, literalmente experimento la misma emoción, porque por donde esa persona está pasando, yo ya he estado. Para ambos casos, el despliegue de empatía requerirá grandes dosis de comprensión y escucha activa. Un ejemplo de la primera es acompañar a una persona que ha sido víctima del terrorismo. Respecto a la segunda, podría alguien que está sufriendo una depresión.

No quisiera que nos quedásemos con ejemplo de emociones, sentimientos,  enfocados en la tristeza. El teatro también nos puede servir para acceder a espacios expansivos de alegría, ilusión y creatividad. Si eres de los que te mueves en un espacio de trabajo más bien seriote, entra en escena. Asume el personaje de monologuista, comediante o payaso, y haz que la gente se ría (que no estés serio en el trabajo no significa que te lo tomes en serio), o al menos arráncales una sonrisa. Yo personalmente lo pongo en práctica, y me va muy bien.

Me gustaría por último hacer una mención especial a un amigo que le va a tener que echar "mucho teatro" en los próximos años, Juan Rafael Martínez. Mucha mierda amigo. BE TIM (www.tim-coaching.com).

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19 de septiembre de 2019 - 12:55 h
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