Pérez Alcalá: "Implantar grados de 3 años al arbitrio de cada universidad es una locura"

Gabriel Pérez Alcalá | MADERO CUBERO
El rector de la Loyola Andalucía hace balance del primer curso académico de esta universidad, tras el que el 21,6% de sus nuevos estudiantes de Grado no podrán continuar por no superar los criterios de exigencia

Tras tres años y medio como director de la antigua y prestigiosa Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales ETEA, fundada en 1963 -cargo que aún mantiene a efectos administrativos hasta la extinción de las anteriores titulaciones correspondientes a ETEA como centro adscrito de la Universidad de Córdoba-; Gabriel Pérez Alcalá pasó en diciembre de 2011 a ser el rector de la primera universidad privada andaluza, la Loyola Andalucía, con campus en Córdoba y Sevilla, que acaba de terminar su primer curso académico desde que arrancara en septiembre del pasado año.

Por este motivo, y justo un año después de que el BOJA publicara el decreto de autorización de la puesta en funcionamiento de esta universidad perteneciente a la Compañía de Jesús, Pérez Alcalá conversa con este periódico sobre lo que ha sido este primer año de Loyola y las previsiones futuras, sobre la vecina Universidad de Córdoba (UCO) y sobre los cambios en el sistema universitario español, entre otras cuestiones. Todo ello tras autodefinirse como un mero "director de orquesta" y resaltar que en esta universidad "lo importante son los músicos y los instrumentos"; aunque en esta ocasión, y como suele ser habitual en él, no habla acompañado de una batuta, sino de papel, bolígrafo y de datos y estadísticas varias almacenadas en su ordenador.

PREGUNTA. ¿Qué balance realiza del primer año de funcionamiento de Loyola Andalucía?

RESPUESTA. Creo que podemos hablar de más logros y más importantes que de errores y dificultades. En primer lugar, subrayaría el propio hecho de lograr abrir, y que lo que habíamos planeado esté cumpliéndose, como contar con nuevos alumnos, poner en marcha los grados y másteres en Sevilla, y ampliar los estudios en Córdoba. Como segundo logro destacaría la internacionalización. Hemos empezado siendo una universidad global, abriendo con unos cien convenios suscritos con universidades europeas y estadounidenses, donde el acuerdo con la Loyola Chicago, que nos permite ofrecer nuestros Dual Degree (que permiten obtener dos títulos oficiales reconocidos en la Unión Europea y en Estados Unidos, de Grado por Loyola Andalucía y Bachelor o licenciado por Loyola Chicago) es el más importante. El tercer logro es la puesta en marcha del programa con el que fomentamos el empleo y el emprendimiento, y para el que hemos firmado acuerdos con el Founder Institute y con Santa Clara University de California. Por último, resaltaría haber alcanzado una producción científica relevante, teniendo en cuenta nuestro tamaño, el tiempo que llevamos funcionando y nuestra especialización en Ciencias Sociales. Hemos alcanzado 60 JCR (60 artículos publicados durante 2013 en revistas indexadas en el Journal Citation Reports, índice que evalúa la calidad científica de las publicaciones académicas) y acreditado doce sexenios de investigación este año. Por todo ello estamos razonablemente satisfechos. Lógicamente, también hemos tenido disfunciones. Podríamos haber crecido más, y tenemos aún procesos y mecanismos internos que debemos mejorar, pero en ningún caso en cuestiones relevantes o de peso.

P. Como rector, ¿cuál considera que ha sido su principal logro este año y qué asignatura le ha quedado para septiembre?

R. ¿Logro personal? Honestamente, creo que no hay ningún mérito propio, y que lo conseguido ha sido gracias al trabajo y a la labor de todos los que forman parte de Loyola Andalucía. Como rector tan sólo soy un mero director de orquesta, donde lo importante son los músicos y los instrumentos. Mi función es que suene bien la partitura, y como director de orquesta marcar simplemente los tiempos, dar entrada a los distintos instrumentos, y conseguir que la partitura sea armónica y melódica. Gracias a todos hemos conseguido que este año haya sonado bien la puesta en marcha de Loyola Andalucía, que ha tenido una buena acogida entre la sociedad civil, tanto en Sevilla como en Córdoba, y entre las administraciones públicas, tanto de Sevilla como de Madrid. Todo ello con una partitura que tiene toques clásicos y de tradición jesuística, pero que también es moderna e interpretada por gente joven. Y creo que una orquesta que ha tocado bien es un servicio a la sociedad.

Algunos tienen cierto nivel de prevención respecto a la universidad Loyola

P. Comenta la buena acogida entre la sociedad civil, pero ¿se ha encontrado Loyola con algún tipo de obstáculo o reticencia por parte de alguna entidad o colectivo?

R. Rechazo directo, no, aunque sería ingenuo no pensar que en determinados colectivos sí generamos cierto rechazo. En el plano institucional no hemos tenido ningún rechazo, ni desde las administraciones, ni desde ningún partido político, ni desde los sindicatos, y hemos sido muy bien acogidos por la sociedad civil. Ahora bien, es cierto que un determinado porcentaje de la población tiene cierto nivel de prevención respecto a Loyola, ya sea por razones ideológicas o por la interpretación que se hace de determinados conceptos. Prevención ante el hecho de que seamos una universidad privada, y una universidad confesional.

P. ¿Cuántos alumnos, profesores y personal han dado vida a este primer año de Loyola?

R. Hemos tenido 1.500 alumnos de Grado, 370 de ellos correspondientes a los primeros cursos de los nuevos grados puestos en marcha, más 100 alumnos de Máster (entre los campus de Córdoba y Sevilla). En cuanto a profesorado, tenemos 110 de dedicación exclusiva, más unos 20 de dedicación parcial, unos 50 asociados y 23 docentes en nuestra escuela de idiomas, casi todos en exclusiva. De personal de administración y servicios, 120. No obstante, la actividad educativa y formativa de Loyola no sólo se reduce a estos 1.600 estudiantes, ya que a través de nuestra escuela de postgrado Loyola Leadership School también estamos impartiendo formación, sobre todo en Sevilla, a más de 100 ejecutivos, a más de 700 trabajadores de Abengoa y a más de 100 personas procedentes de entidades como Cajasur, Deloitte y empresas de distinto tipo; dentro de nuestros programas In-House, diseñados específicamente para responder a las necesidades de formación continua de entidades concretas. Y también hemos dado clases de idiomas a 1.238 personas, la mayoría procedentes de Abengoa y algunos estudiantes, aunque no la mayoría, provenientes de nuestros propios estudios de Grado.

P. ¿Cuál ha sido el perfil socioeconómico de los nuevos alumnos de Grado?

R. El perfil ha sido diverso, aunque con diferencias entre Córdoba y Sevilla. El nuevo alumnado de Córdoba ha venido de toda la provincia, aunque mayoritariamente de la capital, y de todos los niveles económicos, porque la universidad Loyola también da muchas becas. En Sevilla, la mayoría proceden de la capital y del área metropolitana, y también hay estudiantes procedentes de Cádiz y Badajoz. En este caso, también tenemos una riqueza de estratos sociales, aunque en Sevilla el alumno es menos de los pueblos, mientras que el alumno de Córdoba es muy de Córdoba. Por otro lado, la presencia de extranjeros es testimonial, aunque estamos trayendo Erasmus de Estados Unidos.

El que piense que aquí se regalan los títulos está en un error

P. ¿Qué porcentaje de aprobados en todas las asignaturas se ha registrado?

R. Lamentablemente, menos del que nos hubiera gustado. Un buen número de alumnos sí han aprobado todo, pero también tenemos que decir que, con base en nuestros criterios de exigencia, abandonarán Loyola unos 80 de los 370 nuevos estudiantes de Grado, un 21,6%. El que, desde fuera, piensa que por el mero hecho de que las familias pagan, aquí se regalan los títulos, está en un error. Desde el primer momento, todo el que entra conoce que nuestras normas de permanencia establecen que para poder continuar hay que aprobar un mínimo de 30 créditos en el primer curso -un primer curso consta de 60 créditos, en los que obligatoriamente hay que matricularse el primer año, como en la universidad pública- o el 50% de los créditos matriculados. A esto unimos un segundo factor de exigencia, como la existencia de sólo 4 convocatorias de examen por asignatura, y un tercer factor, que es la asistencia a un 80% de las clases para poder aprobar. La universidad tiene que ser inclusiva socialmente, en la medida en que el nivel económico no debe ser un obstáculo para poder estudiar, pero selectiva formativamente hablando, apostando por el esfuerzo, la capacidad y la calidad.

P. ¿Con qué presupuesto ha funcionado Loyola Andalucía durante este curso y qué porcentaje cubre la matrícula de los alumnos? (En esta universidad un curso completo de Grado cuesta 6.600 euros en total, 7.800 euros en el caso de Ingeniería y grados dobles, y 12.600 euros los Másteres).

R. En cuanto a los ingresos, el presupuesto ha sido de unos 16 millones de euros, 9 millones procedentes de las matrículas, unos 3 millones de euros facturados por Loyola Executive, y unos 4 millones de euros en los que se puede valorar la cesión de inmuebles por parte de la empresa Abengoa en el campus de Sevilla Palmas Altas.

P. Finalmente no se pusieron en marcha los grados de Ciencias Políticas y Administración Pública ni el de Trabajo Social por falta de demanda. ¿Cómo ha afectado esto a la organización y al profesorado que iba a impartir estas titulaciones?

R. Aquí no hemos hecho ERES ni despidos. Los docentes de Trabajo Social los hemos tenido investigando e impartiendo también clases en otros grados, al igual que los de Ciencias Políticas, que también han trabajado de cara a los nuevos grados que vamos a poner en marcha el próximo año.

¿Que si somos más o menos fachada? No tengo que responder a eso

P. La Universidad pública de Córdoba (UCO) acaba de vivir un intenso proceso electoral, con la elección de un nuevo rector y equipo de Gobierno. Durante este proceso algunos han citado en ocasiones a Loyola, con opiniones para todos los gustos. En sentido positivo, se resalta su apuesta por los idiomas, y en negativo se ha dicho que hay mucha fachada y mucho de marketing, pero poca sustancia o realidad por detrás... ¿Qué opina al respecto?

R. A nivel institucional, con la UCO teníamos buena relación antes y ahora, y con el actual rector, José Carlos Gómez Villamandos, como con el otro candidato que se presentó, Manuel Torres, también hay una buena relación personal e institucional. Tengo que decir que no he seguido este proceso electoral al detalle. ¿Que si somos más o menos fachada? Yo no respondo a eso. No tengo que responder. Y en cuanto al comentario de los idiomas, quizá responda a nuestro carácter y apuesta por la internacionalización, con la red de centros universitarios de la Compañía de Jesús con la que contamos, y que lógicamente sólo tenemos nosotros. Lo que sí puedo decir rotundamente es que tenemos una buena relación institucional con la universidad de Córdoba y que la UCO se ha portado muy bien con nosotros.

P. En materia universitaria a nivel general hay dos cuestiones actualmente sobre la mesa: el Gobierno central quiere modificar el sistema de acreditación de los profesores y acaba de plantear dar libertad a las universidades para implantar grados de 3 años y másteres de 2 a partir del curso 2015-2016, en lugar de los 4 años de Grado más 1 de Máster actuales . ¿Qué opina al respecto?

R. Respecto al nuevo sistema de acreditación, creo que el borrador de decreto que plantea el Gobierno está muy verde. Se podrían dar casos de criterios diferentes según la comisión evaluadora, pero no me parece mal la dirección en la que va esta propuesta. Me parece bien que haya un mayor peso cualitativo y no sólo cuantitativo de los méritos a valorar, y que se aprecie más la experiencia profesional, pero no me parece bien que haya criterios diferentes entre distintas comisiones de evaluación. Respecto a implantar ahora un 3 más 2 me parece una auténtica locura, sin haber terminado aún y evaluado la implantación del Plan Bolonia, puesto en marcha en 2007. Con esto, el ministro (de Educación, José Ignacio Wert) demuestra que no tiene un modelo claro de universidad. En un sistema tan regulado como el universitario, dejar la posibilidad de grados de 3 años al arbitrio de cada universidad es una locura.

El campus de Dos Hermanas no es urgente para nosotros

P. Volviendo a Loyola, ¿qué previsiones y novedades se manejan para el próximo curso?

R. Aunque todavía lo estamos elaborando, el presupuesto del próximo año rondará los 18 ó 19 millones de euros, más o menos. En grados, esperamos contar con 650 nuevos alumnos, y 120 en másteres. Por lo que concierne a los nuevos grados, a los seis que se han impartido este curso -Administración y Dirección de Empresas (ADE), Derecho, Economía, Comunicación, Ingeniería Eectromecánica, y ADE más Derecho-; se sumarán otros 5, Relaciones Internacionales (RR. II.), Psicología, Educación Infantil, Educación Primaria y ADE bilingüe; más otros 8 dobles: ADE más Derecho, ADE más Relaciones Internacionales, ADE más Economía, ADE bilingüe más RR. II, ADE bilingüe más Derecho, Derecho más RR. II., Economía más RR. II., y Educación Infantil más Primaria. En másteres, a los cinco oficiales impartidos este curso -Auditoría, Tributación y Asesoría Fiscal, Abogacía, Dirección Financiera, y Dirección de Personas, más el título de Máster de Investigación en Ciencias Económicas y Empresariales-; se sumarán otros seis nuevos: Dirección de Empresas (MBA), Dirección de Marketing, Formación Profesorado ESO, Creación y Gestión de Contenidos Digitales, Auditoria más Dirección Financiera, y Abogacía más Tributación.

P. ¿Cuántos alumnos se han presentado a las pruebas propias de admisión que, desde finales de abril y hasta el 22 de julio, ha realizado Loyola para el próximo curso, y de dónde han procedido?

R. Entre las 6 convocatorias que hemos llevado a cabo, aproximadamente un millar de estudiantes, con perfil y procedencia similar a la que comenté anteriormente que se ha registrado este curso, aunque en el caso de Córdoba también hemos tenido estudiantes de Jaén, y en Sevilla de Málaga.

P. De cara al futuro, ¿para cuándo el nuevo campus de Loyola en Entrenúcleos, en Dos Hermanas (Sevilla)?

R. Las obras de urbanización de estos terrenos ya han comenzado, aunque la puesta en marcha de este campus no es urgente para nosotros, máxime teniendo en cuenta la cesión de espacios por parte de Abengoa en el campus de Palmas Altas. En diciembre tomaremos la decisión de cuándo comenzar las obras, que en todo caso tendrán un plazo de ejecución de entre 20 a 24 meses.

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16 de agosto de 2014 - 07:27 h
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